La Navidad muta a través del tiempo

Hoy la Navidad es tiempo de gastar. Con los años, los valores espirituales y religiosos han sido sustituidos por el consumo desenfrenado y la fiesta

Mientras Santa Claus se apodera del protagonismo en Navidad, el Nacimiento de Jesucristo se rezaga en el tiempo. Y si bien en un inicio las fiestas navideñas nada tenían que ver con el cristianismo, ha sido la iglesia de Cristo la que popularizó la tradición por siglos.

No obstante, en la era digital, los valores y costumbres de esta fiesta han transmutado y el Grinch que se robó la Navidad hoy se llama consumismo.

La frase típica "Feliz Navidad y un próspero año nuevo" ahora es más un slogan publicitario que sinceros deseos. Tal parece que en la mejor época para reflexionar y compartir, la gente se limita a analizar cuáles son las mejores estrategias de compra y el trip más alucinante. Cada vez son menos los que celebran la fiesta religiosa.

Pero esta no es la primera ni la última modificación que sufren las fiestas de fin de año. Mucho antes del nacimiento de Jesús, en Roma, eran muy populares las Saturnales o, como se les llegó a conocer, las fiestas de los esclavos.

Estas eran dedicadas a Saturno, el dios de la agricultura, y coincidían con la fiesta romana dedicada al Sol Invictus (invencible) el 25 de diciembre. Comenzaban al cierre de la siembra de invierno, entre el 17 y el 23, para festejar el inicio del merecido descanso. Eran días de fiesta, banquetes e intercambio de regalos.

Fue Constantino el Grande (272 al 337) quien influyó para que la celebración del Nacimiento de Cristo sustituyera a las fiestas paganas dedicadas a Saturno.

Leo Regalado, museógrafo del Museo Universitario de Antropología (MUA) de la Universidad Tecnológica, afirma que "el origen de la celebración de la 'navidad' o 'Natividad del Señor' se da en los albores de la era cristiana" y no eran como las conocemos hoy, porque la iglesia era clandestina debido a la persecución de la naciente religión cristiana que se había ido extendiendo entre los pobres o clases más bajas del imperio romano, y porque también no existía un culto o una veneración a las imágenes; primeramente, porque se seguía al pie de la letra aquella costumbre de que Dios y su Hijo no podían ser objeto de una representación artística, costumbre o norma proveniente de la cultura religiosa judía, una de las fuentes del cristianismo", explica.

Es hasta en la era paleocristiana, en el siglo II d. C. que aparecen cierto conjunto de imágenes artísticas en la que se ve a Jesús representado como el buen pastor, el pecado original (con Eva, Adán y la serpiente) y otros íconos cristianos con abreviaturas. "(...) Pero aún no hay un espíritu de la Navidad en estas tempranas representaciones icónicas", añade Regalado.

El especialista indica que el culto migra de la clandestinidad a los monasterios hasta en la edad media. Es entonces que los religiosos empiezan a trabajar en la devoción al misterio de la encarnación y nacimiento del Hijo de Dios, pero aún están lejos de la concepción navideña como hoy la conocemos.

Fue en diciembre del año 1223 que San Francisco monta la que sería la primera representación del nacimiento, a escala humana, en la población de Asís.

"La celebración del misterio de la encarnación del Hijo de Dios, se da en el seno de una sociedad europea profundamente religiosa, el cristianismo impregnaba todos los valores sociales y culturales, así como los artísticos que plastificaban o daban forma a las creencias religiosas. Es aquí donde arranca ya el rasgo más fundamental de la Navidad, la celebración del nacimiento del Salvador del mundo y su representación con fines didácticos, de enseñanza o 'didajé' hacia los hermanos legos", ilustra el museógrafo.

Con el correr del tiempo, las fiestas dicembrinas dedicadas a Cristo adoptan nuevos matices y en Europa se incluye cantos, música coral y arte. La costumbre arribó al nuevo continente americano tras la llegada de los conquistadores. Es así que los extranjeros imponen sus creencias religiosas a los nativos americanos, entre ellas la celebración del nacimiento de Jesús y surgen los populares nacimientos. Cada provincia matiza sus costumbres navideñas, según su tradición cultural, recursos naturales, gastronomía, música...

Los nacimientos salvadoreños aún son todo un espectáculo, pero el valor cristiano que en el pasado se les infundió poco a poco fue minimizado por el árbol de Navidad y la decoración alusiva a las fiestas.

"Con el paso del tiempo y con el devenir histórico, estos valores culturales van entrando en desuso o se vuelven impopulares por diversos factores (desintegración de los valores familiares por la emigración de los padres quedando abuelos e hijos juntos y con una gran brecha generacional de por medio, conversión de las familias de un credo católico rico en la veneración de imágenes y otros objetos artísticos a un credo evangélico que sataniza el uso de imágenes y que rinde culto solamente a la lectura de la Biblia, entre muchos otros), estas costumbres van siendo dejadas de lado también por el crecimiento de una cultura de consumo (...)", expresa el intelectual.

Hay quienes incluso ven en el nacimiento de Jesús solo una estrategia que los cristianos utilizaron para evangelizar y propagar su religión.

Al respecto, el papa Benedicto XVI es contundente. El pontífice publicó a finales de noviembre su libro "La infancia de Jesús" en el que deja claro que el nacimiento del Hijo de Dios ocurrió en Belén, en una época determinada con precisión, en el año 15 del imperio de Tiberio César, y su nacimiento virginal "no es un mito, sino una verdad", según nota publicada por la agencia EFE.

Además, escribe que en el Evangelio "no se habla de animales" en el lugar donde nació Jesús, pero tratándose de un pesebre, "el lugar donde comen los animales, la iconografía cristiana captó muy pronto ese motivo y "colmó esa laguna" y ninguna representación del Portal de Belén renuncia al buey y la mula. En El Salvador, se incluyen múltiples personajes.

¿Y el sujeto del traje rojo?

Leo Regalado lo ubica en el siglo XX, en los años 50. El Santa Claus de jubón rojo y botas negras fue popularizado por Coca Cola, como una mezcla del Papa Noel europeo, del viejo pascuero y de San Nicolás, obispo cristiano que, explica, regaló la dote de tres muchachas pobres introduciéndose en la casa de éstas y dejando el dinero de la dote en las calzas que las muchachas dejaban en el hogar de la chimenea para secarse.

En este punto el museógrafo, hace un análisis antropológico de las fiestas contemporáneas. "(...) surge una cultura pop acerca de la Navidad que es divulgada por la televisión y más recientemente por la Internet, en la cual se destaca el colorido, el espectáculo, el entretenimiento y por supuesto el comprar regalos (...) Este abigarrado compuesto de costumbres va sustituyendo a la sencilla norma de los pueblos de celebrar religiosamente, de participar en actividades tan lúdicas como las posadas y de degustar aquellos platillos típicos como tamales, pan dulce o salporas, el tradicional chumpe, o la pierna de cuche, en las que se reunía la comunidad para confraternizar".

Luego añade: "Ahora existen noches de compras navideñas, se abren discotecas a la medianoche para celebrar la Navidad, ya no se piensa en la celebración: ir a misa, montar el nacimiento; sino en la reunión y cómo la pasarán los invitados. Se decora la casa con toda clase de arreglos que recuerden pinos, abetos, nunca faltan los arbolitos, costumbre del mundo nórdico importada por los estadounidenses y popularizada aquí en Latinoamérica, pero falta el nacimiento, falta el tan buscado espíritu navideño de felicidad por compartir, sustituido por el del cómodo individualismo. Se está más pendiente de la cena y de su preparación, que del hecho de pasar un rato espiritual y ameno con la familia; del 'estreno' de Navidad, mudada de ropa que se compra para esta época y se luce por primera vez en esta ocasión y que después se lucirá a lo largo del año en ocasiones mas prosaicas. Se celebra con gran algarabía la víspera de la Navidad, para pasar madurando la goma o resaca durante el día 25, es decir el día en que sí se tendría que celebrar".

Por su parte, Monseñor Jesús Delgado, Vicario de la Iglesia Católica en el país, recordó durante el evento de Radio Paz "Alegre Navidad" en 2011, que Navidad es "el nacimiento del redentor que toma la iniciativa de acercarse a la humanidad al someterse y entregarse por los seres humanos". Es tiempo de reflexionar.

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