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Salvadoreños acuden a completar sus formularios para el beneficio de la Acción Diferida en L.A.

Sus padres están favorecidos con el TPS

Paula Díaz corresponsal en Los Ángeles, EE.UU. Viernes, 17 de Agosto de 2012

El día en que el sueño se hizo realidad llego, desde las seis de la mañana cientos de jóvenes salvadoreños hacían fila a las afueras de las oficinas de la Coalición por los Derechos Humanos de Los Ángeles (CHIRLA) para completar los formularios de la Acción Diferida.

Fueron horas y horas de espera, la fila alcanzaba las cuatro cuadras pero a ninguno le importo el calor, todos querían enviar hoy sus documentos al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) para iniciar su trámite y recibir pronto su permiso de trabajo.

Jonathan Hernández oriundo de Soyapango llegó a Estados Unidos cuando tenía ocho años, ahora tiene 16 años y está terminando la secundaria, quiere tener el permiso de trabajo para buscar empleo y continuar sus estudios. Además quiere tramitar su licencia.

Sus padres están favorecidos con el TPS.

Stephanie tiene 19 años de edad y nació en San Salvador, tuvo que emigrar con sus padres y sus dos hermanas cuando tenía 13 años. Ella estaba haciendo fila con su papá desde las 8 de la mañana, tenía unas 300 fichas delante de ella.

Es estudiante de segundo año de Administración de Empresas y quiere transferirse a la Universidad Estatal de California Northridge.

"Me va servir mucho esta medida porque voy a poder estudiar tranquila y voy a poder manejar", dijo Stephanie.

Su padre, Franklin dijo que espera que esta medida se extienda más de dos años, hoy estuvo acompañando a su hija. Tiene otros dos hijas de 14 y 12 años. "Esperamos con mucha fe que el próximo ano, mi otra hija pueda aplicar a este beneficio, y que la menor también alcance, son niñas muy estudiosas y siempre están tratando de superarse" dijo Franklin, quien trabaja en Customer Service.

Por su parte, Jorge Mario Cabrera, vocero de CHIRLA dijo "Es un triunfo para la lucha de unos jovenes que lo único que quieren es progresar y aquí no termina nuestra labor por que no descansaremos hasta lograr una reforma migratoria integral".

Mientras tanto en San Bernardino, hubo una protesta de opositores a este beneficio migratorio. "Es bueno, para que veamos que existen aquellos que quieren desperdiciar el talento de estos jóvenes, y que la lucha no ha sido fácil", comentó Cabrera.

Dos abogados inmigrantes, ambos indocumentados, se unieron a decenas de voluntarios que desde temprano estuvieron ayudando a los jóvenes soñadores a llenar las solicitudes.

En CHIRLA el cobro era de 60 dólares por completar los documentos y casi mil personas llegaron en busca de ayuda para completar sus formularios.

ACCION DIFERIDA

El 15 de junio la Secretaria de Seguridad Interna (DHS) por sus siglas en inglés, anuncio que ciertos jóvenes que llegaron al país siendo niños y cumplieran ciertos requisitos podrían solicitar y se consideraría caso por caso el beneficio migratorio de la Acción Diferida.

"USCIS ha desarrollado un riguroso proceso de revisión de solicitudes de acciones diferidas bajo las directrices emitidas por la secretaria Napolitano", dijo Alejandro Mayorkas, director de USCIS. "Quienes llegaron siendo niños y se ajusten a las directrices podrán ahora vivir sin miedo a la deportación y ser capaces de contribuir plenamente con su talento a nuestra gran nación".

Este beneficio beneficia a decenas de salvadoreños en todo el país que emigraron con sus padres cuando aún eran unos niños, estudiaron y para muchos el primer idioma es el inglés. Aunque muchos están protegidos bajo el Estado de Protección Temporal (TPS), la Acción Diferida les daría más estabilidad.

Los estudiantes indocumentados a pesar de estudiar y en muchos casos graduarse de la universidad no tenían la posibilidad de ejercer su profesión, ni siquiera de conseguir un trabajo porque vivían tras la sombra de ser indocumentados.

Hoy nace la nueva esperanza para ellos, en pocos días podrían recibir su permiso de trabajo y podrán vivir sin temor a ser detenidos y separados de su familia.

El beneficio tiene un periodo de dos años con la posibilidad de ser renovado, el costo es de 465 dólares, lo cual incluye la solicitud del permiso de trabajo y las huellas digitales. Se deben completar los formularios I-821D; I-765; I-765WS. Durante el tiempo que se esté evaluando no podrá salir del país.

Califican quienes demuestren los siguientes requisitos:

1- Llegó a los Estados Unidos siendo menor de dieciséis años de edad.

2- Ha residido ininterrumpidamente en los Estados Unidos durante al menos cinco años, antes del 15 de junio y está presente en el país en esta fecha.

3- Está asistiendo actualmente a la escuela, se ha graduado de la enseñanza secundaria, ha obtenido un certificado de desarrollo de educación general, o es un veterano que ha sido dado de baja con honores de los Guardacostas o las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.

4- No es mayor de treinta y un años de edad.

5- No ha sido condenado por un delito mayor, un delito menor significativo, al menos tres delitos menores, ni representa una amenaza para la seguridad nacional.

* Sin importar la sentencia impuesta no serán consideradas personas que han estado envueltas en ofensas de violencia doméstica, abuso sexual o explotación, robo, posesión ilegal de un arma, tráfico de drogas y conducir bajo la influencia del alcohol.