
En Manhattan
Consulado rinde homenaje a madres salvadoreñas
Poemas, recuerdos y obsequios marcaron el encuentro
"El amor de una madre es incomparable; solo lo supera el amor que Dios
tiene por sus hijos. Dios ha sido tan lindo en depositar en las madres un
sentimiento tan especial, que permite hacer hasta lo imposible por su hijo".
Este era el poema que encabezaba las invitaciones, dentro de una fotografía con una
rosa roja, que representa el placer de tener a la madre aun con vida, que el consulado
salvadoreño de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, hizo llegar a un selecto grupos
de madres de familia que regularmente utilizan los servicios de esta sede diplomática.
La encargada de darle la bienvenida a las madres invitadas fue la cónsul general de
Manhattan, Sandra de Flores. Luego cada una de las homenajeadas se fue presentando
una a una, con todo y que el grupo era aproximadamente de unas 40 personas.
"La actividad fue creada para homenajear a las madres salvadoreñas residentes en esta
gran metrópoli y de paso establecer un precedente, para que en los próximos años esta
iniciativa se convierta en toda una tradición que reconozca el inclaudicable esfuerzo
que nuestras progenitoras hacen para formarnos como personas de bien", comentó la
diplomática.
"Al nomás llegar nos dieron una tarjetita con nuestro nombre para que nos la pusiéramos
en la blusa. Esto para identificarnos más espontáneamente entro todo el grupo. Además,
nos dieron el programa de la actividad, todo muy organizado", afirma Blanca Rocha, una
de las agasajadas.
Además, la Cónsul, Margarita de Julián, fue la encargada de dar las palabras alusivas a la
celebración y se refirió al hermoso significado que el hecho de ser madre representa para
la humanidad. "La madre es sencillamente la persona encargada de dar la vida y quien
esta siempre al lado de sus hijos hasta que estos están listos para alzar el vuelo y formas
sus propios hogares", resaltó.
Una de las invitadas, la señora Leonor Rivera, tuvo la iniciativa de recitar algunos
poemas dedicados a la Madre: "Consejo Maternal", "Las manos de mi madre", entre
otros; lo que volvió mas emotiva la celebración, que contó muchas otras actividades de
entretenimiento; hubo rifas y de todo tipo de bocadillos: tamales, pupusas, pan dulce,
café, refrescos.
Por otro lado, las madrecitas se dieron el lujo de tener música en vivo, lo que estuvo a
cargo del grupo de la iglesia San Miguel, de Flushing, con quienes ellas disfrutaron a más
no poder, cantando y bailando.
"Nos La pasamos maravillosamente. Se sintió mucha alegría en un ambiente donde hubo
risas y mucha diversión de todo tipo. Pero lo mejor de todo es que se podía respirar el
salvadoreñismo en el aire", concluyó la señora Rocha.

