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Detectan un 10 % de bebedores de riesgo

Yamileth Cáceres nacional@eldiariodehoy.com Lunes, 6 de Febrero de 2012

Diez de cada 100 salvadoreños tienen la posibilidad de convertirse en alcohólicos.

Un estudio realizado en cinco centros de atención sanitaria apoyados por el Fondo Solidario para la Salud (Fosalud) demostró que el diez por ciento de todos los pacientes que consultaron por algún problema de salud son "bebedores de riesgo". Esto significa que la cantidad de alcohol que consumen es suficiente como para ponerse en riesgo de padecer, en algún momento, una enfermedad, de sufrir algún accidente o de tener una problemática familiar.

La investigación se desarrolló entre noviembre de 2010 y enero de 2011, en las unidades de salud de Juayúa, Díaz del Pinal, San Jacinto, Lourdes y Sonsonate.

"Esto para nosotros es un dato muy importante porque no sabíamos cuántos teníamos, son pacientes bebedores de riesgo que pueden llegar a ser alcohólicos, definitivamente", explicó el doctor Arturo González, responsable de la investigación.

En el establecimiento donde se encontró a una mayor proporción de este tipo de usuarios fue en Sonsonate con un 14 por ciento, le siguió Díaz del Pinal con el 11.9 % por ciento, San Jacinto con el 9.8 %, Lourdes con el 4.6 % y Juayúa con el 2.8 %.

González añadió que un bebedor de riesgo "no es alcohólico" y no necesariamente se intoxica, pero con lo que bebe el fin de semana se pone en peligro. "El alcohólico es el que sustituye las actividades diarias placenteras por el alcohol. Son las personas que si no toman tienen que estar hospitalizadas porque 'les da algo'", acotó González.

Lo importante en estos casos es tratarlos, darles seguimiento para evitar que se conviertan en alcohólicos porque el límite es estrecho.

El doctor añadió que hay mucha gente que no se da cuenta de que está en estas condiciones.

El estudio también buscó identificar a la población con depresión, pues este es un factor que puede influir para convertirse en bebedor.

La cifra sorprendió al equipo investigador. En los cinco establecimientos sanitarios, casi tres de cada diez pacientes son depresivos.

El centro de salud que menos pacientes con este problema presentó tenía un 20 % y la que más registró un 50 %.

La mitad de las personas que llegaron a consultar a la Unidad de Salud de Lourdes Colón por cualquier dolencia eran depresivas.

"Si seguimos esa lógica podríamos tener bebedores en un tiempo... Si es depresivo muy probablemente va a tomar y a convertirse en bebedor de riesgo. Esto es lo importante de la investigación porque nos da números y riesgos que no conocíamos", añadió el investigador.

González comentó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que después de una guerra, de un desastre natural, de un terremoto el diez por ciento de la población queda con algún trastorno mental.

El médico expresó que en el país se han tenido los tres tipos de eventos y se quería conocer cómo está la población con los trastornos mentales y el alcoholismo.

Se consultó a 2,374 personas que fueron atendidas en las unidades apoyadas por Fosalud. Para desarrollar el trabajo se tomaron los puntajes que establece la OMS, por medio de diez preguntas claves. Ingrid Corina Romero, coordinadora del Programa de Hábitos Saludables del Fosalud, detalló que existe lo que se conoce como "el uso, abuso y dependencia de las drogas lícitas". Lo primero, el uso, es cuando se hace por experimentar. Pero cuando se habla de "abuso" es cuando la persona tiene ya más de diez grados de alcohol y la dependencia ya se considera alcoholismo.

"En la situación de los bebedores de riesgo estas personas pasaron del uso al abuso, es gente que obviamente por más grados de alcohol y otras situaciones serán alcohólicas", acotó Romero.

González explicó que cuando se detecta a una persona que afirma no consumir alcohol se debe reforzar esa conducta. En cambio, cuando se identifica que alguien es un bebedor, se le debe aconsejar para que deje esa práctica o la disminuya.

"Lo importante es que ya los identificamos y ahora tenemos que hacer algo con ellos... Ellos pueden volverse alcohólicos", expresó.

El mayor porcentaje de las personas identificadas como bebedoras tenían entre 30 y 50 años, habían cursado el bachillerato, venían de familias con núcleos no integrados y eran viudos.