La imponente Carmina Burana logró lleno total
Concierto. Más de mil 500 personas abarrotaron el Teatro Presidente el marte por la noche para disfrutar de la Orquesta Sinfónica, Coro Nacional y el Ballet de El Salvador

En conjunto Tres expresiones artísticas se unieron para el segundo concierto de la temporada sinfónica: Carmina Burana. Fotos EDH /Oscar PayéS
Adda Montalvo
Miércoles, 9 de Mayo de 2007
"Ahí viene!" dijo bajito una voz femenina desde una butaca muy atrás en el Teatro Presidente. La frase le surgió espontáneamente al escuchar las primeras notas musicales de "Fortuna Imperatrix Mundi", la parte más famosa de la composición "Carmina Burana". Pero no era el inicio del concierto sino un imponente final que fue recompensado por varios minutos de aplausos la noche del martes 8.

La combinación de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), el Coro Nacional y la Compañía Ballet de El Salvador en el montaje de la obra del alemán Carl Orff logró un lleno total y quizás histórico del Teatro Presidente.

Manuel Alvarado, quien lleva el conteo de los asistentes en el teatro, se mostró impresionado por la recepción del público, pues un concierto normal de la Sinfónica atrae en promedio a 300 personas, pero la noche del martes se debieron cerrar las puertas del teatro al no dar más a basto.

Espectáculo

El escenario, que lució inusualmente decorado con telones rojos y luces de colores, creaba una atmósfera misteriosa que sirvió de fondo para dar el espectáculo musical de 7 partes con 25 melodías en total. Inició con "Fortuna Imperatrix mundi", que trata sobre el devenir humano a merced de la suerte. Y continuó con temas musicales que evocaban a la primavera, la belleza de mujer amada, la vida licenciosa, el cortejo amoroso, el clímax y más.

La coreografía, clásica y contemporánea, de la Compañía Ballet de El Salvador y la Compañía Solo por Hoy le transmitió al público los diferentes momentos luminosos y sombríos de Carmina Burana, una cantata escénica basada en cantos goliardos de los siglos XII y XII escritos en bajo latín.

La OSN interpretó esta pieza hace varios años. Sin embargo, el "espectáculo como tal" de 2007 dejó satisfechos a muchos: "Estuvo súper bueno porque es como una mezcla de todo... obviamente a mí me encantó", expresó Damaris Chacón, de 17 años. Carlos Cañas expresó: "Es una pena que mucho del bajo latín de la obra se haya visto opacado por el 'bajo guanaco' de gente del público que confundió que esto era estadio", dijo molesto por los celulares que sonaron durante el concierto.

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