Reos con Facebook desde las cárceles

En las prisiones salvadoreñas, muchos reclusos traspasan a diario, a cualquier hora, los muros de las prisiones, conectándose con sus familiares y compinches a través de esta red. Lo hacen con sus BlackBerry se toman fotos y cuentan sus sueños de muerte

Pandilleros recluidos en diversos centros penales , así como convictos de múltiples asesinados, como Miguel Ángel Pozo Aparicio, aparecen como nuevos usuarios de Facebook con perfiles creados hace dos o tres meses.

De acuerdo con un rastreo virtual que duró varias semanas, El Diario de Hoy siguió diversas cuentas de reclusos, donde encontró que los aparatos que más están utilizando para conectarse a la red social son BlackBerrys, lo que es fácilmente comprobable en las cuentas de Pozo Aparicio o de varios miembros de pandillas en las que han publicado fotografías donde aparecen tras las rejas, y mensajes que incitan a la criminalidad.

El domingo anterior, la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) emitió un comunicado en el que afirmaban que el Estado tiene la obligación de neutralizar a los agresores de la sociedad para que no puedan causar perjuicio a la sociedad.

Sin embargo, el uso de Facebook por parte de convictos en diversas cárceles demuestra que la Dirección General de Centros Penales (DGCP) no es capaz de evitar el trasiego de celulares a través de los cuales los reos tienen acceso a Internet y, por supuesto, a las redes sociales.

De acuerdo con fuentes de seguridad, la portación de teléfonos celulares con acceso a las redes sociales en las prisiones se incrementó desde que se firmó la tregua entre pandilleros, tras lo cual los mismos pandilleros se comprometieron a no introducir celulares según lo confirmaron custodios y fuentes penitenciarias.

Orden de matar a testigo a través de BlackBerry

En el penal de Ciudad Barrios y San Francisco Gotera las fuentes confirmaron que algunos reos se mofaban ante los custodios mostrándoles o haciendo uso de BlackBerrys o dispositivos similares.

En el penal de Quezaltepeque uno de los mediadores de la tregua fue sorprendido por los custodios cuando intentó ingresar dos celulares inteligentes. Esto ocurrió a mediados de abril del 2012.

Asimismo investigaciones realizadas por la Policía Nacional Civil (PNC) comprueban la tenencia de existencia y uso de teléfonos celulares dentro de las prisiones.

Uno de esos casos está relacionado con el asesinato de un testigo al interior de las bartolinas del puesto policial de Planes de Renderos el pasado 1 de marzo en la madrugada.

El expediente judicial cita que sobre el asesinato del testigo clave "Jaguar" hubo comunicación en modo de conferencia (entre tres personas) que tuvo "El Oso de Izalco", un miembro de la pandilla 18, desde el interior del penal de Izalco, desde donde fue ordenado el asesinato.

Conexiones a diario y a cualquier hora

Uno de los reclusos que más tiempo aparece conectado en Facebook es el Chino Chaggy, del Barrio 18, quien tiene múltiples fotografías que se ha hecho estando en prisión.

En marzo se conectó dos veces desde el 25 de ese mes, cuando creo su cuenta; luego lo hizo 15 días en abril, y en mayo, la frecuencia de conexión aumentó. Ayer a media mañana estuvo chateando con varias personas.

En uno de los mensajes posteados en su muro, el Chino Chaggy cuenta a sus compinches el sueño que tuvo el 29 de abril anterior cuando escribió que había soñado que estaba decapitando a dos policías. Por último, en ese mismo relato dice que "extraña decapitar gente".

El Chino Chaggy es de los que más conexiones registra en Facebook, seguido de Jhonatan Loopez, un pandillero también de la 18 que, según revelaciones de Elsy Peralta, su mujer, está preso en el penal de Cojutepeque, Cuscatlán, donde también está recluido el principal cabecilla de esa agrupación, Carlos Ernesto Mojica Lechuga, (a) el Viejo Lin.

El monitoreo realizado durante las dos semanas anteriores revela que los reclusos mantienen comunicación constante con sus compinches en libertad, con sus mujeres y otros familiares cuyas fotos también aparecen posteadas en los respectivos muros de sus perfiles.

Los reclusos tampoco desperdician oportunidad alguna de entablar conversaciones incluso con desconocidas.

Ejemplos de ello son El Mero Lokote, el Chino Chaggy y Jhonatan Loopez, quien con tal de establecer comunicación con una chica no tuvo empachos en proporcionar su número de teléfono (7027-4628).

No hay bloqueadores

También entre los reos comunes, que no pertenecen a maras, está Betoven Campos, un recluso del penal de Mariona quien dice llamarse Óscar Saúl Rodríguez, quien afirma que el próximo año tendrá una nueva vida, en referencia a que saldrá de prisión en 2014, para lo cual está en busca de una mujer con quien pueda rehacer su vida.

El monitoreo a las cuentas de Facebook de varios reclusos reveló que la hora cuando se conectan son variadas, pero lo hacen sobre todo en las mañanas y por la noche, lo cual demuestra también que en esas prisiones no funcionan los bloqueadores de señal telefónica, los cuales se instalaron luego de que el Estado hiciera fuertes inversiones en tecnología con el fin de reducir las órdenes emanadas desde prisiones para extorsionar o cometer asesinatos.

De cualquier forma, lo cierto es que muchos convictos pueden traspasar los muros de las prisiones gracias a BlackBerrys u otros modelos de celulares que poseen dentro en las cárceles.