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Los clientes "distinguidos" de las prostitutas exclusivas

» Aseguran que algunos de sus clientes VIP sólo las llaman para conversar, mientras degustan un buen trago de licor. Otros tan solo están con ellas unos cinco minutos, aunque ese pequeño trance les cueste cientos de dólares

Jorge Beltrán Jueves, 27 de Marzo de 2008

La prostitutas exclusivas aseguran que conocen los vericuetos del hampa y hasta las preferencias sexuales de sus clientes VIP (Very Important People, por sus siglas en inglés). Entre ellas es común la anécdota de la disputa que tenía un jefe de las pandillas con integrantes de su mismo grupo por el control de la caja (fondo común), a donde va a parar el dinero de extorsiones, venta de drogas y armas, entre otros. El cabecilla despilfarraba, dicen, el dinero en asuntos muy personales. Era tanto el desfalco que hasta ofrecieron varios miles de dólares a quien lograra matarlo. La policía lo capturó antes.

En el mundillo de esa prostitución, que ellas aseveran que es exclusiva, también se sabe quiénes son los hombres de dudosa reputación que llegan a lugares públicos a gastar cientos de dólares en una sola sentada. Los viernes, muchas damas de compañía cambian los pasillos de centros comerciales por las entradas de restaurantes, discotecas y casinos en San Miguel, Santa Ana y San Salvador. Saben que, a la media noche, sus clientes se van a un hotel a esperar el día con una o más prostitutas, a quienes les pagan muy bien.

Pero no todo es relación con malhechores. También están los extranjeros que pagan muy bien y hasta ellas les dan crédito cuando no andan efectivo. "Es dinero seguro", afirman algunas prostitutas que tienen por clientes a esos foráneos.

Otras proxenetas intentan recuperar el mercado que les representan los lugares de esparcimiento, sobre todo nocturno, y se apostan en las entradas a repartir sus números de teléfonos y ponerse a las órdenes de los posibles y de reconocidos clientes de otras redes de prostitutas.

Pero amén de buenos clientes, quienes pagan sin pedir rebajas, las damas de compañía VIP también tienen que soportar algunos antojos y excentricidades de algunos clientes.

Caso contrario sucede con "los distinguidos" clientes nacionales, entre los que aseguran que están políticos, burócratas, empresarios y agricultores, entre otros, quienes pagan 250 dólares por un par de horas.

Algunos de sus clientes, sostienen las prostitutas, sólo pagan por la compañía. "Pagan hasta tres horas sólo por platicar, sólo porque uno les escuche los problemas que han tenido en el día", afirma una mujer que a la vez que presenta, también sale, pero sólo cuando sabe que el cliente es uno de quienes sólo platican.

Con éstos, a las damas de compañía les resulta muy fácil ganar dinero. Otros de sus preferidos son aquellos que están con ellas unos cuantos minutos, tiempo que tardan en consumar sus deseos.

También está la otra cara de la moneda: los clientes con poca solvencia económica que pagan 100 ó 150 dólares para elevarse el ego, según las damas de compañía. Ellas confiesan que tampoco les gustan los clientes muy jóvenes, porque son muy exigentes.

En ese ámbito clandestino, de discreción y falta de pudor, están además los clientes, ya pasados de años, a quienes es difícil de complacer, según prostitutas como Roxana.

Ella, por ejemplo, cuenta que tiene un cliente, de no menos de 72 años, quien paga hasta tres horas consecutivas.

Clientes extranjeros

Europeos, panameños, taiwaneses, coreanos y de otras nacionalidades se cuentan entre los hombres que solicitan los servicios de las prostitutas VIP, según ellas. Pagan bien y por eso son disputados entre los diferentes grupos de damas de compañía que operan en San Salvador.

Para evitar la fuga o el robo de esos clientes por otras proxenetas, les ofrecen un servicio plus y la chica que se porta mal con ellos es castigada con la marginación, es decir, que la celestina la saca de catálogo. Simplemente, no le dan trabajo o "no le dan bisne", dicho en su jerga, por más que la chica llame a su presentadora para preguntarle "¿No tenés algo?".

Tampoco entre los extranjeros no todo es sexo . También hay fantasías, como sesiones de sadomasoquismo o, simplemente, apreciar los pies de una prostituta. Ellas cuentan muchas anécdotas de foráneos que se marcharon del país o fallecieron, como el caso de un ciudadano belga, quien era muy famoso en ese mundillo por sus excesos.

Implicado en el caso de la Tormenta Tóxica, fiesta para consumir drogas en 2002 en una playa, era muy dado a las jornadas extensas de sexo, drogas y filmaciones de esos encuentros que, luego, enviaba hacia Europa, de acuerdo al testimonio de varias prostitutas entrevistadas. A unas les pagaba con dinero y a otras, con droga.

En ese anecdotario también están otros casos que pueden resultar chocantes para cualquier ciudadano, debido a los excesos y a la forma en que se satisfacen los clientes VIP.

Entre cita y cita, la vida de jóvenes prostitutas, que son cazadas por proxenetas en las universidades, colegios o en una oficina, va pasando, hasta que los años comienzan a afectarles sus cuerpos y a considerarse fuera de lugar si no recurren a tratamientos de belleza.

Para entonces ya han aprendido bien la administración del negocio de vender a chicas jóvenes para hacerse un sueldo de cuatro o cinco mil dólares al mes, para mientras terminan su carrera universitaria o se quedan viviendo de ello por tiempo indefinido, como lo hacen Paty y Blanca, dos mujeres entradas en años.

A pesar de tener un título universitario o un empleo establecido que les permite ganarse la vida sin exponerse, siguen en este tipo de trata de personas, sin ningún atisbo de una acusación de la Fiscalía y, mucho menos, de una detención.