Un regalo de esperanza

» La Fundación Rafael Meza Ayau entregó donativo a la Fundación Ayúdame a Vivir

Hasta el momento, los pequeños —provenientes de todo el país, Guatemala y Honduras— son atendidos en el octavo nivel del Hospital de Niños Benjamín Bloom.FOTO EDH / ARCHIVO

Desde hace más de una década, el panorama del cáncer infantil en El Salvador cambió gracias a la Fundación Ayúdame a Vivir, que ha logrado que el 70% de niños salvadoreños con este padecimiento se salve. Ahora, una vez más, esta entidad le promete un futuro de luz y esperanza a centenares de infantes afectados con la enfermedad.

Y es que su sueño de construir un centro especializado para la atención de la neoplasia pediátrica en el país pronto será una realidad, pues con la ayuda de la Fundación Rafael Meza Ayau se espera que a finales de 2007 éste sea inaugurado en San Salvador.

"Para celebrar el centenario filantrópico y empresarial de nuestra familia, quisimos hacer un regalo importante a El Salvador (...) nos pareció que valía la pena donar un millón de dólares a la Fundación Ayudame a Vivir", comentó doña Nadine Murray de Harth, presidenta de la Fundación Rafael Meza Ayau.

Por esa razón, hoy ambas instituciones colocarán la primera piedra del edificio que en pocos meses se convertirá en el Centro Médico Ayúdame a Vivir - Fundación Rafael Meza Ayau, el cual se constituye como el primer hospital especializado para la atención del cáncer pediátrico en el país.

Los beneficios

Hasta la fecha, desde hace 16 años, más de 300 menores afectados por esta enfermedad son atendidos anualmente en el octavo nivel del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, lo cual reduce las posibilidades de ampliar la cobertura a más infantes.

En ese sentido, la apertura de la clínica especializada se consolida como un paso más en la batalla contra el cáncer, ya que a través de ella se garantizará la cobertura del 100% de los infantes con neoplasia, pues además de esta clínica también se seguirá trabajando en el Bloom.

Trabajo continuo

La Fundación Ayúdame a Vivir fue creada en 1991, buscando brindar una alternativa de tratamiento de la neoplasia infantil.

"Había un gran vacío, una gran necesidad en El Salvador... no había ningún hospital que estuviera preparado para tomar a un niño con cáncer (...) No había estadísticas de nada en el país, entonces era darle la oportunidad a estos niños", explicó doña Leonor.

Así, a partir de 1993, la organización sin fines de lucro creó, "por primera vez en la nación", un protocolo o tratamiento para combatir esta enfermedad.

Fue entonces cuando formó una alianza tripartita con el Hospital San Judas, de Estados Unidos; el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom y el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social para iniciar su trabajo por salvar vidas.

De acuerdo con su presidenta, la entidad ejecuta un programa de atención integral, el cual es ofrecido a quienes lo necesiten sin ningún costo. "Salvadoreños o no, los recibimos porque todos tienen su derecho a vivir", comentó doña Leonor.

En ese sentido, el gerente médico de la Fundación, doctor Miguel Bonilla, explicó que cada vez que se diagnostica cáncer a un infante el programa asiste al paciente y a la familia. "Nos preocupamos por brindar asistencia sicológica, ayuda económica, transporte, alimentación y albergues", explicó el experto.

"La construcción de este centro médico representa la oportunidad de enfrentarnos al futuro, porque estamos preparándonos para los años que vienen, queremos superar los porcentajes de curación", puntualizó.