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Iglesia, un refugio
Justicia. Piden a las autoridades que vigilen a los agentes y sus procedimientos policiales
Publicada 14 de septiembre 2006, El Diario de Hoy
Juan de Dios García/Oaxaca
ayuda@elsalvador.com
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| Peligro. Los centroamericanos viajan sobre los vagones del tren, de donde muchos se deslizan y quedan mutilados. Ellos viajan rumbo a Unión Delgado. Foto: EDH |
José Solalinde, el jefe de la Pastoral de la Movilidad Humana de la Diócesis de Tehuantepec, está convencido de que la situación de los centroamericanos indocumentados, en el istmo de Tehuantepec, es cada día más dramática.
Las vejaciones, golpes y abuso de las mujeres por parte de los cuerpos policiales de la región aumenta sin que nadie los detenga.
“Los migrantes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua viven un verdadero calvario desde que entran a Chiapas y avanzan a Oaxaca”, dijo con preocupación, al sintetizar el drama que afrontan en un pueblo, en donde a su juicio “se han olvidado de Dios”.
En la “Arrocera”, del municipio de Huixtla, Chiapas, los asaltan, golpean y a las mujeres las violan. Al llegar a Ixtepec, ni las autoridades municipales ni eclesiásticas hacen algo por evitarlo.
“En Juchitán la corrupción es alarmante, preocupante”, reseñó con indignación.
Entre los ministeriales (agentes), hay un hombre a quien le dicen el “zapatero” es la principal persona que se dedica a saltar a los indocumentados. Los ministeriales de Juchitán vienen hasta Ixtepec a robar a los migrantes.
Para el religioso, es una situación de discriminación , insensibilidad y agresión, “porque no se explica que estos muchachos en su mayoría jóvenes, algunas mujeres y niños pasen por nuestro territorio simplemente con el deseo de conseguir un trabajo y se les agreda de esa manera”.
Visiblemente molesto Solelinde agrega que “todo mundo quiere hacer negocios con ellos (inmigrantes), hasta después de muertos hacen negocios”
La diócesis en Tehuantepec protege y da de comer a los migrantes desde hace varios años. Hace pocas semanas, la parroquia ha denunciado a las corporaciones policiales ante organizaciones de Derechos Humanos.
Cifras del calvario
Los indocumentados sopòrtan las vejaciones de la policía mexicana con la esperanza de lograr “el sueño americano”. Muchos mueren en el camino o se suman a la larga lista de mutilados
Lesionados
Entre 2005 y 2006, el Instituto de Migración de México registra que 114 personas quedaron golpeadas, ya sea por abusos de la policía o por accidentes.
Extraviados
La misma entidad informa que hay siete casos de inmigrantes que no se han localizado. Ellos mantienen abiertos los casos para que otros puedan aportar información.
Orientados
Cerca de 37 mil emigrantes fueron ayudados por Migración en distintos temas. Las autoridades no dan detalles de qué tipo de asesoría o ayuda recibieron.
Repatriados
La policía capturó a dos mil 284 y los remitió a las autoridades de los países de origen. Migración de México los envía en buses hasta la frontera.
Mutilados
Sólo 43 personas, entre 2005 y 2006, perdieron alguna parte de su cuerpo. A pesar de que el número no aumentó, sigue preocupando a las autoridades eclesiales.
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