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El amigo que deleita el gusto canadiense
Triunfo. Un restaurante salvadoreño está catalogado como uno de los cinco mejores de todo Montreal
Publicada 22 de junio 2006, El Diario de Hoy
Francisco García/Canadá
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| Negocio. Adalberto Cruz, junto a una de sus empleadas en el rincón de comida salvadoreña. Foto EDH |
En el corazón del barrio italiano mejor conocido como La Petite Italie (La Pequeña Italia) en la ciudad de Montreal, Canadá, se encuentra un restaurante muy peculiar llamado El Amigo, propiedad del salvadoreño Adalberto Cruz.
Nadie podía imaginar que la gastronomía salvadoreña pudiese hacer nido en el reino de las pastas y los tintos, conquistando el paladar de clientes exigentes.
Tal es la fama que El Amigo está clasificado como uno de los cinco mejores restaurantes latinos de la ciudad de Montreal, de acuerdo a una reciente encuesta realizada por el periódico semanal The Mirror (Volumen 49, No 21).
Este rincón salvadoreño es apreciado por las comunidades latina y
canadiense. “Ese triunfo ha sido cosechado poco a poco”, relata su propietario. Añade además “lo difícil que es hacerse de clientela en una ciudad multicultural como Montreal pues el restaurante no solamente acoge a familias salvadoreñas, sino a gente de diferentes países”.
Adalberto o Don Beto, como lo conocen sus empleados, es originario de Anamorós La Unión, pero residió buena parte de su vida en San Salvador, en donde tuvo que trabajar desde su infancia para sobrevivir.
De Anamorós hasta Canadá
Varios medios han escrito artículos sobre el restaurante.
- Los canadienses adoran las pupusas; los chinos son amantes de las sopas de res y de mondongo y de la yuca frita con chicharrón.
- El restaurante recibe ofertas para organizar distintas celebraciones
- Los meseros, en su mayoría latinos, están obligados a hablar inglés y francés. |
A fines de los años 70 tuvo la oportunidad de trabajar en el ex Hotel El Salvador Sheraton de San Salvador oportunidad que no desaprovechó, ya que fue allí donde tomó el gusto por la cocina y la hostelería.
Su determinación por los negocios y su experiencia en lo culinario lo han llevado alto. Desde que llegó a Canadá, Adalberto soñaba con montar su propio negocio, el cual es ahora una realidad.
Adquirió el restaurante en el año 1996 y debido a su experiencia adquirida en el hotel no le fue tan difícil mejorar las recetas.
El menú cuenta con deliciosos platillos mexicanos, canadienses y sin faltar los platos típicos salvadoreños.
Las pupusas son el platillo más apreciado por la clientela tan diversificada. Por ejemplo, los canadienses las comparan a las colas de los castores por su forma redonda, todo mundo las acompaña con el curtido y por supuesto la salsa.
Este es un excelente lugar para compartir con la familia o amigos en un ambiente completamente sano.
La rapidez, precio y el servicio hacen que la gente los prefiera, pues con $15 por persona, se puede saciar el hambre porque cada porción es bastante grande.
El restaurante abre todo el año incluyendo los días feriados. Su horario de 11 a.m. a 11 p.m. permite tener una clientela mucho más vasta. “A veces la gente quisiera que cerráramos más tarde pero no se puede” comenta Adalberto, mientras saborea un plato de carne asada. |
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