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Impartirán cursos a los inmigrantes mutilados
Apoyo. Los talleres se harán en un albergue gracias a la ayuda de personas altruistas. Una de las samaritanas fue condecorada por el gobierno mexicano
Publicada 18 de junio 2006, El Diario de Hoy
Juan de Dios García/Chiapas
ayuda@elsalvador.com
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| Espera. Los discapacitados descansan en una de las áreas del refugio “El Buen Pastor”. Foto
EDH/Juan de Dios García |
En el albuergue “El Buen Pastor” muy pronto se impartirán talleres para los migrantes que perdieron alguno de sus miembros, en su trayecto hacia los Estados Unidos. El objetivo es que la discapacidad no les cierre las puertas para ganarse la vida.
Los indocumentados se instruirán en computación, costurería, construcción y carpintería. Los principales beneficiarios serán todos los centroamericanos.
El refugio, en Tapachula, está en la fase final de su construcción, según explicó Olga Sánchez, samaritana y ganadora del Premio Nacional de Derechos Humanos.
En una segunda etapa, a días de iniciarse, equiparán las instalaciones con la maquinaria para los talleres.
“Me siento dichosa de ver como la virgen María ha ayudado a que se realice la gran obra de Dios. Por ello voy a seguir ayudando a los migrantes, a mis hermanos necesitados, ahora tenemos un bonito albergue, limpio y amplio”, comenta Sánchez.
En 2005, el presidente de México, Vicente Fox y el Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), José Luis Soberanes, le otorgaron un reconocimiento a Olga, quien desde hace diez años ofrece su vida para ayudar a los migrantes.
Desde que Olga recuerda, el albergue ha ayudado a unos mil 500 salvadoreños, tres mil hondureños y otro número igual de guatemaltecos, entre otras nacionalidades migrantes.
Sánchez considera que los discapacitados, ya sea por accidentes de tren o de otro tipo, no deben ser marginados de la vida laboral.
“No porque están amputados van a perder su sueño, ahora es cuando tienen que luchar por ese sueño. Yo no tengo recursos, sólo tengo deseos y eso me ayuda, con esos deseos sigo luchando, desde hace más de ocho años. Mi fortaleza no se ha quebrantado, se que todo se puede lograr”, dice Olga.
El edificio tiene espacio para atender a setenta personas, y cuenta con una pequilla capilla, salón de lectura, cocina, comedor y áreas de visita al aire libre.
LOS SUEÑOS NO SE PIERDEN
Los mutilados han ayudado en el proceso de cons-trucción del lugar
- Según los números del refugio, unas diez mil personas fueron atendidas por sus dolencias. También se les dio alimentos y medicamentos.
- Organizaciones de ayuda a migrantes son los que han dado dinero para que las nuevas instalaciones se construyeran.
- La edificación fue realizada por algunos de los discapacitados como una forma de agradecimiento por toda la ayuda que les han prestado luego de sus accidentes.
- Sánchez notificará los horarios de inicio de los talleres para que se puedan inscri-bir los interesados.
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