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Organización regala marcapasos a joven
Intervención. Una salvadoreña de 14 años fue operada en un hospital de Los Ángeles. Compatriotas ayudaron
Publicada 4 de enero 2006, El Diario de Hoy
Imelda
Interiano/L.A.
ayuda@elsalvador.com
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Recuperación. Desde la izquierda, Jorge
Menéndez, Claudia Henríquez, Ana y los médicos
Jorge E. y Koonlawee Nademanee.Foto
EDH/Imelda Interiano
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Esta Navidad quedará para siempre en la memoria de Ana Henríquez, de 14 años, una salvadoreña que gracias al buen corazón de un grupo de médicos angelinos y de la Asociación Santanecos en Los Ángeles, recibió un marcapasos.
Ana padece de “Tetralogía de Fallot”, un defecto congénito del corazón que ha padecido desde su nacimiento y que trae como consecuencia un bombeo de sangre insuficientemente oxigenada al cuerpo.
La condición, que ocurre en cinco de cada 10 mil niños, producía arritmias a la salvadoreña por lo que debe vivía con un marcapasos.
La niña había sido operada hacía seis años en El Salvador por lo que su marcapasos ya tenía que ser reemplazado, sin embargo, su madre, Claudia Henríquez, no contaba con los recursos económicos para hacerle frente a la operación.
La tetralogía de fallot
Se define como una abertura en la pared que separa los dos lados del corazón y un estrechamiento severo de la arteria que lleva sangre a los pulmones
- La sangre que debe ir a los pulmones para oxigenarse se va través de la abertura que hay en la pared inferior del corazón.
- El resultado es que la sangre no recibe el oxígeno necesario de los pulmones.
- Quienes la padecen suelen ponerse morados, respirar rápido y desmayarse. |
“Cuando fui a El Salvador y me enteré de como estaba
la situación, les pedí los papeles para llevarlos
a Los Ángeles a ver qué podíamos hacer”,
recuerda Jorge Menéndez, tío de la joven.
“A Dios gracias, una tía de Ana trabaja en la casa
del doctor Robert Shorr del hospital Centinela
Freeman y miembro de la organización humanitaria Cirujanos
del Mundo”, agregó.
Al enterarse del caso, el doctor Shorr gestionó la operación
a través de su organización, mientras que los miembros
de la asociación recolectaron dinero para otros gastos.
“El doctor envió documentos que comprobaban el motivo
del viaje a la embajada estadounidense y los vuelos para que ambas
viajaran y fueran atendida en el hospital”, explicó
el tío de la joven.
La cirugía fue realizada por el doctor Koonlawee Nademanee
y el médico salvadoreño José Escolero.
Según ambos profesionales, la operación fue todo un
éxito y Ana podrá llevar una vida normal.
“Agradezco a los que la ayudaron por el regalo de vida que
le han dado a mi hija en esta Navidad”, dijo la mamá
de la salvadoreña.
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