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Ambar Natalie
Velásquez
Cumple el sueño americano
Responsabilidad. Es la palabra que define a esta joven de ascendencia
salvadoreña radicada en Washington D.C. Aunque no ha vivido
en el terruño, lo guarda en su corazón
Publicada 17 de Diciembre 2005 , El Diario de
Hoy
Francisco
Sánchez/ Washington
ayuda@elsalvador.com
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Trabajadora. La connacional dedica gran parte
del día a administrar el negocio de sus padres, un
restaurante en Washington. Foto EDH/Francisco
Sánchez
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| “ Aunque nací aquí
en Washington D.C., me considero salvadoreña de corazón
, ya que mi cultura y mi familia son salvadorenas” |
| “mi sueño es llegar
a ser una profesional de las comunicaciones en este país,
en verdad eso lo que espero, por eso estoy estudiando”
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CUOTA
$600
por mes
A este monto asciende el pago de su carrera. |
POR
AÑO
$30
mil
Cobra en promedio la Georgetown University. |
Para los salvadoreños que llegaron a los Estados Unidos
a finales de la década de los 70 y principios de los 80 ,
el sueño americano consistía en obtener un buen vehículo,
tener casa propia y por supuesto adquirir la tarjeta de residente
“green card”.
Pero ahora, para la nueva generación de jóvenes que
crecieron o nacieron en el país del norte, ese pensamiento
ha cambiado.
Ambar Natalie Velásquez, forma parte de ellos.
A sus 20 años, la hija de padres salvadoreños ya está
realizando lo que para ella constituye su verdadera vocación.
Estudia en la George Mason University la carrera de Comunicación,
opción periodismo en televisión.
En referido centro de educación superior la población
estudiantil se aproxima a los 28 mil alumnos, de los cuales sólo
un dos por ciento son de origen Latino.
Sin duda, esto implica un motivo de orgullo para la joven compatriota.
“ En mi clase solo hay otra estudiante de origen latino, yo
me siento muy feliz de poder representar a mi cultura en esta universidad”.
Aunque se muestra emocionada al relatar sus logros y aspiraciones,
Natalie no duda del privilegio que ostenta al proseguir con sus
anhelos educativos, “sólo me da mucha tristeza saber
que somos pocos los que podemos hacer realidad nuestro sueño”.
La mayor parte de sus compañeros de la High School, no pueden
continuar una carrera por el alto costo que les implica.
La decisión sobre donde estudiaría la tomó
luego de informarse de los costos que se tendrían que asumir.
Sus padres han decidido que harán el esfuerzo para apoyarla
en su anhelo.
Mensualmente deberán desembolsar alrededor de $600 dólares;
cantidad que de forma anual implica unos cinco mil dólares,
sin tomar en cuenta los meses de vacación.
Muchas fueron las universidades que consultó. La mayoría
de ellas localizadas en el area de Washington.
Para el caso, en la Georgetown University el costo por año,
si el estudiante procede de la misma zona, se calcula en $30 mil
dolares.
En cambio si el aspirante reside en otro estado el desembolso puede
subir a $45 y hasta 50 mil dólares. La cuota incluye el pago
por clases y el alojamiento en el centro de estudios.
La generalidad de sus compañeros que concluyó estudios
en la GarField High School en el Condado de Prince William de Virginia,
no podrá seguir una profesión por falta de recursos
y tendrán que integrarse a la fuerza laboral.
Limitantes
Si bien existen programas de becas para los estudiantes sobresalientes
o con otras dificultades para seguir en una carrera universitaria,
su condición de indocumentados los limita a acceder a estos
beneficios.
Pero Ambar sabe que si persevera alcanzará su objetivo.
Esta virtud la ha heredado de sus padres Ramón e Hilda Velásquez,
quienes hace 23 años se radicaron en Washington con el deseo
de superarse.
El esfuerzo de ambos se concretó en un negocio propio, que
ellos mismos administran.
En el restaurante “La Roca” se sirve comida salvadoreña
y mexicana, la especialidad son las pupusas.
Ahí Ambar dedica gran parte de su tiempo en la administración
del negocio.
“Hice un trato con mis padres, yo voy a trabajar para pagar
mi carro y el seguro, asi voy adquiriendo mas responsabilidad para
el futuro” afirma.
De momento estudia segundo año de Universidad a tiempo completo.
Esta joven aprovecha al máximo la jornada diaria en el restaurante.
“Siempre tengo algo que leer mientras espero que los clientes
vengan”, comenta.
Cuando concluya la universidad, Ambar espera convertirse en presentadora
de noticias televisivas, aunque domina el inglés también
aprende español.
La salvadoreña que anhela ser presentadora
Nació en la capital de esta nación, Washington DC.
- Realizó estudios en la GarField High School, del Condado
de Prince William de Virginia.
- Actualmente estudia segundo año de comunicaciones en la
especialidad de periodista televisivo, en la George Mason University.
- En el referido Centro de Estudios solamente el dos po ciento de
28 mil alumnos es de procedencia latina. Ambar se siente orgullosa
de formar parte de esta cifra.
- La joven de 20 años aspira incursionar en la pantalla chica,
en la lectura de noticias.
- Ha aprendido a leer y escribir el español leyendo la Biblia
cada noche. Con frecuencia acompaña a sus padres a una iglesia
cristiana.
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