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Niños abarrotan tren en frontera chiapaneca

Vulnerables. Los menores son llevados en la ruta hacia Nuevo Laredo por “coyotes”.Padres pagan el viaje

Publicada 1 de mayo 2005 , El Diario de Hoy

Viaje familiar.
Cansados, descalzos y hambrientos, los migrantes van en familia. Los niños son lo que más sufren en el viaje. Fotos EDH

Juan de Dios García
elsavador.com

ayuda@elsalvador.com


Veo a mi derecha la pequeña y frágil figura de “Willy”, el bebé hondureño y a sus atribulados padres. A mi izquierda, otra estampa desgarradora, la de una niña salvadoreña que viaja sobre el lomo del tren en los brazos de un extraño, un coyote que la llevaba “por encargo” a sus padres. Me acerco a ella y la noto extraña, como si estuviera bajo los efectos de alguna droga.

La imagen de ambos niños me persigue. No consigo borrarlos de mi mente. Ha sido un golpe a mi corazón y a mi conciencia.

Durante los más de 10 años de trabajo periodístico que he realizado desde Centroamérica hasta Estados Unidos -cruzando las fronteras de cabo a rabo- mis ojos han captado dramáticas imágenes, testimonios desgarradores.

Infantes
Un joven sin identificar abraza a una niña salvadoreña, de cuatro años. Fotos EDH

En mi hombro y en mis manos he cargado cuerpos inertes de inmigrantes muertos o mutilados.

He visto gente en los techos de los trenes, sufriendo hambre, frío, sorteando peligros, pero nunca los había visto tan llenos, abarrotados de gente desesperada por cambiar su vida de miseria.

Eran cientos, cientos y cientos; no sé qué tantos, pero me dio miedo contarlos, la mayoría eran jóvenes con olor a campo. Primero fueron los hombres, luego las mujeres y ahora los niños.

“Willy”, como cangurito en el regazo de su padre, junto a su humilde madre de pies desnudos. Una
niña drogada y con un extraño.

Y pensé que luego de 10 años ya había visto todo.

 

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