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Celebran en Los Angeles misa por los inmigrantes

Rezo. Grupos latinos se unieron en oración el fin de semana w Pidieron por la salud y bienestar de quienes han dejado sus países de origen

Publicada 11 de enero 2005 , El Diario de Hoy

La salvadoreña Jackie y su madre Tobar y su mamá Leticia Tobar, encargados de representar a El Salvador en la misa del migrante
Foto: Imelda Interiano Fotos EDH / Imelda Interiano

Imelda Interiano / Los Ángeles
elsalvador.com

ayuda@elsalvador.com

Grupos multiculturales, la arquidiócesis de la ciudad y el Cardenal Roger Mahony celebraron el pasado fin de semana en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles “El Día del Inmigrante”.

Según los organizadores, el evento tenía por objetivo recordar a los migrantes sus países de origen y agradecer al Todopoderoso porque les permitió llegar a su destino “con bien y tener una mejor vida”.

A la catedral asistieron diferentes grupos étnicos unidos por el sentimiento de ser inmigrantes, muchos de ellos vistiendo trajes típicos.

Los salvadoreños Leticia y Salvador Tobar, residentes de Sun Valley, California, fueron los encargados de representar al “Pulgarcito de Centroamérica”. Su hija Jackie Alondra Tobar, de 14 años, fue elegida para vestir el traje típico salvadoreño: vestido con falda amplia, decorado con “revuelos” y motivos cuscatlecos.

“Me siento orgullosa de representar a mi país”, dijo la jovencita.

Mensaje

Pero más allá del compañerismo y la muestras de afecto entre latinos, la actividad sirvió para hacer un llamado a los gobiernos para que encuentren mecanismos que detengan la inmigración indocumentada de su ciudadanos.

Evento. Jackie (izquierda) con el traje típico salvadoreño. Fotos EDH / Imelda Interiano

“Esperamos que este evento sirva para reflexionar no sólo a los inmigrantes, sino que también a toda la población sobre los tremendos riesgos que se corren al salir de su país.

También a los gobiernos para que mejoren la calidad de vida de sus connacionales”, dijo Ricardo Zanotti, párroco de una iglesia local y asistente a la liturgia.

Hubo testimonios de inmigrantes que recordaron las dificultades al seguir una de las muchas rutas de indocumentados.

La misa logró reunir a decenas pese al mal tiempo (torrenciales lluvias) que registra la ciudad angelina.

Después de la celebración religiosa hubo un ameno encuentro entre las comunidades. Grupos de música folclórica de países latinos amenizaron el tiempo que duró la degustación de platillos típicos.

Las comunidades aprovecharon la reunión para honrar con un minuto de silencio la memoria de los millares de víctimas que dejó el maremoto en Asia.

“Salí con ocho meses de embarazo”

Con 17 años de edad, Aracely Lara salió de El Salvador en febrero de 2004. Su viaje hacia Los Ángeles duró un mes.

Aracely fue en busca de sus padres y un mejor futuro.

Cuando decidió emprender la travesía tenía ocho meses de embarazo.
Su caso es uno más donde los menores deciden emprender el viaje lleno de peligro para reencontrarse con los suyos en los Estados Unidos.

Aracely, quien ahora es apoyada por la Coalición Latinoamericana de Los Ángeles, inició su aventura acompañada de un amigo y fue en la ciudad de Agua Prieta, en Sonora, México, donde se encontró con una amiga.

“A Ana (nombre ficticio) no le fue muy bien pues al saltar una cerca sufrió una caída, comenzó a sangrar y a las dos semanas perdió al bebé. Ahí fue abandonada por los coyotes”, relata la salvadoreña.

Después del incidente, Aracely tuvo miedo y quiso regresar a El Salvador. Al final, siguió adelante.

“Nos hacían caminar mucho, yo nunca pensé que Estados Unidos estaba tan lejos… Los coyotes no nos dejaban descansar en medio del frío”, comenta.

Al llegar a Los Ángeles tuvo a su hija, Stacy, quien ahora tiene seis meses.

Hincada con su hija en brazos, Aracely agradeció a la Guadalupana por la protección recibida durante la travesía, y por haber guardado la vida que llevaba dentro.

 

 
 
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