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Si aún no decides
cuánto tiempo dejar entre el nacimiento de cada
uno de tus hijos, entérate de lo que aconsejan
médicos y sicólogos.
Por
Nancy Moncada
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Camila de Machuca con sus cinco
retoños, disfrutando de la maternidad.
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Tener a los hijos con poca
o mucha diferencia de edad es una interrogante que se
plantean las parejas, y aunque hay embarazos planificados,
también los hay fortuitos. Pero lo mejor es que
sucedan cuando tú como mujer has alcanzado un
grado de madurez, de estabilidad emocional y económica.
El tiempo que pasa entre un parto y el siguiente dependerá
de la edad a la que tuviste tu primer hijo. A ese lapso
se le llama período intergenésico y se
calcula con base en el tiempo transcurrido entre dos
embarazos.
Lo aconsejable es tener hijos antes de los 35 años,
para evitar el riesgo de anomalías fetales o
cromosómicas y enfermedades maternas sobreagregadas
como diabetes, hipertensión arterial u obesidad.
También existen riesgos cuando los embarazos
se dan a tan temprana edad (adolescencia), tanto para
la madre como para el feto.
Entre los riesgos maternos están los trastornos
hipertensivos como la preclampsia, abortos, partos prematuros,
incremento de partos vía cesárea, etc.
Por eso considera tu edad cuando planifiques.
La organización de tu descendencia es lo más
recomendable para la estabilidad de la familia y su
salud mental, aconseja la sicóloga Elena Samayoa.
Y lo ideal es dejar un período de dos a tres
años entre el nacimiento de cada niño.
Incluso hay sicólogos que no ven ningún
problema en si hay sólo 18 meses de diferencia.
Dos años es el tiempo de diferencia que hay entre
los hijos de Camila de Machuca, una joven madre de 34
años. Para ella y para su esposo, sus cinco hijos
son una bendición. Ellos son Dionisio, de siete
años; Andrés Eduardo, de cinco; Camila,
de tres; Marcela, de dos, y Valeria, de siete meses.
Camila ve lo positivo de que sus niños hayan
nacido con una diferencia corta de tiempo: Por
sus edades se llevan bien para jugar y hasta para pelear.
Siempre andan juntos. Ellos necesitan bastante atención,
pero uno puede dárselas, aunque a veces se revuelven
todos, dice.
Cuando vienen seguiditos
La ginecóloga Judith Contreras recomienda un
período intergenésico de dos años
para tener al siguiente bebé, incluso si has
tenido cesárea, no sólo por la comodidad
de la mamá, sino por el hijo que ya tiene.
No se recomienda antes de ese tiempo porque la cicactriz
del útero (histerorrafia) puede romperse a la
hora del trabajo de parto. Además se recomienda
un máximo de tres partos vía cesárea
por el riesgo materno que implica (ruptura uterina)
aunque la decisión es de la pareja.
Los especialistas no aconsejan que una mujer conciba
durante la lactancia, pues no le da tiempo de atender
a su recién nacido. Además, la mujer lactante
necesita vitaminas suplementarias para que la calidad
de la leche sea adecuada. Si resulta embarazada puede
producir anemia, ya que su cuerpo no está listo
para nutrir a un nuevo ser. Además, algunas madres
sufren de depresión y estrés.
Un período intergenésico corto trae riesgos
para el niño que está por nacer, como
bajo peso, desnutrición, retardo de crecimiento
intrauterino, líquidos limitados en el útero
y amenazas de parto prematuro. Y si la madre no está
preparada sicológicamente y se encuentra cansada
también puede afectar sus relaciones con la pareja
o la familia.
Demasiado espaciados
Dejar pasar mucho tiempo entre partos tampoco es recomendable.
Por ejemplo, en un lapso de seis u ocho años,
el cuerpo sufre cambios, las articulaciones son menos
flexibles y hay mucho riesgo de trastornos hipertensivos.
Sicológicamente, cuando hay una diferencia de
seis años o más el mayor adopta el rol
de padre y al tiempo que puede sentirse protector puede
sentir que tiene poder sobre su hermanito. También
surgen conflictos por la diferencia de edad, como cuando
el menor estropea las pertenencias del mayor. En estos
casos, los padres deben estar conscientes de las diferentes
necesidades de cada uno, explica la sicóloga.
Desde el punto de vista materno, cuando la diferencia
entre los hijos es mucha, las mamás sufren con
la brecha generacional. Sienten que con su hijo menor
tienen que comenzar todo de nuevo, los niños
mayores se vuelven autoritarios y los menores, consentidos,
y hasta sobreprotegidos.
Lo mejor
Un período de dos años mínimo,
y no más de cinco es lo ideal, tomando en cuenta
por supuesto la edad de la madre. Los pequeños
que nacen con diferencia de dos o tres años disfrutan
de compañía, adquieren un sentido de solidaridad,
aprenden a resolver conflictos y se preparan para la
entrada al kinder; incluso usan el mismo lenguaje infantil.
Se sienten mejor y comparten experiencias porque se
encuentran más o menos en la misma etapa, como
en la adolescencia por ejemplo.
Además, es fácil involucrar a un pequeño
de dos años con el nacimiento de su nuevo compañerito
y enfrentar los posibles celos que surjan.
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Toma
en cuenta
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Estudios
Antes del embarazo es necesario que te hagas un
estudio pre-concepción para ver si no tienes
anemia, enfermedades de base o endocrinas, como
la diabetes o problemas de tiroides. Tres meses
antes de la concepción consume vitaminas
y minerales, entre ellos el ácido fólico,
para evitar enfermedades del tubo neural de tu
bebé (hidrocefalia, mielomeningocele).
Edad
La edad fértil comienza en la adolescencia
y termina a los 40 años, aproximadamente.
Pero lo mejor es planificar la llegada de los
hijos antes de los 35, porque después de
ese tiempo se corre el riesgo de sufir complicaciones
como la preclampsia, la hipertensión, la
alteración de la diabetes gestacional y
la no adecuada flexibilidad a la hora del parto.
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Fuentes:
Dra. Judith Contreras, ginecóloga-obstetra y
ultrasonografía, Hospital Centro Ginecológico,
colonia Médica, tercer nivel.
Teléfonos 2247-1304 y 1317 / Licda. Elena Samayoa,
sicología infantil y adolescente, 103ª Avenida
Sur #164, colonia Escalón. Teléfono 2263-3163.
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