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Cuando la rutina se apodera de tu relación y
te hace perder el deseo surge la imperante necesidad
de acrecentar la pasión y la creatividad para
revivirlo.
Por
Cecilia Lozano
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Un pensamiento recurrente
le acechaba y se veía a la orilla de una solitaria
playa en un bellísimo atardecer y vestida con
un suave y delicado vestido blanco.
Una mesa pequeña con una botella de vino y dos
copas eran sus únicas compañeras, el sol
estaba por ocultarse y un maravilloso espectáculo
se mostraba ante sus ojos, uno de los más bellos
atardeceres que había presenciado... De pronto,
él caminaba hacia ella de forma lenta y vestido
con una ropa que volaba al viento; poco a poco se acercaba
hasta tenerla entre sus brazos para abandonarse en un
beso sin fin... Lo demás puedes imaginarlo.
Si esto te parece que fuera parte de una novela de Corín
Tellado, pues no lo es, es la imagen que Margarita ha
considerado siempre como su máximo sueño
o fantasía de amor.
Alberto, por su parte, desde jovencito ha tenido una
fantasía recurrente: imagina estar en un espléndido
paraíso tropical rodeado de hermosas mujeres
con minúsculos bikinis haciendo una y mil cosas
para lograr disfrutar a su lado de una noche de pasión.
En este sentido, las fantasías románticas
o sexuales generalmente funcionan con imágenes
y, en menor grado, con representaciones auditivas y
sensoriales de lo que nos estimula tanto en el plano
romántico como en el sexual.
La imaginación es, por lo general, lo que mueve
al ser humano a ser diferente, pues inventa nuevas formas
de hacer las cosas y de encontrar respuestas. La sexualidad
no es la excepción.
Según estudios se ha demostrado que alrededor
de un 80% de los hombres y mujeres recurre a fantasías
de todo tipo para aumentar su nivel de pasión
y excitación en un momento determinado.
Y sobre lo que fantasean generalmente es repetitivo,
como lugares específicos.
En todo caso lo que hace la diferencia es que las mujeres
crean de una forma más delicada en los que su
compañero es alguien específico, situaciones
tiernas y románticas e imprimen su propia emoción
a lo que sueñan.
Una terapia
En este sentido, la doctora Claudina Padilla de Campos
dice que las fantasías sexuales muchas veces
pueden ser utilizadas como una herramienta para parejas
que están experimentando problemas de disminución
del deseo sexual, disfunción eréctil o
inorgasmia en la mujer.
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| Muchas son las formas
en las que pueden reavivar su intimidad de pareja.
Olvídate de tus miedos y tabúes para
poder disfrutar a plenitud tu vida sexual. |
A ellos puede recomendárseles
esta técnica, para que comiencen a establecer
actividades diferentes que los hagan involucrarse y
mejorar su vida sexual, dice.
La fantasía y el deseo a veces pueden aparecer
juntos y pueden ser el motor que enciende la pasión
para mandar a volar la tan temida rutina.
A pesar de ser una buena herramienta, según la
especialista, la mayoría de personas se avergüenza
cuando tiene que hablar de esto y, por lo general, es
el hombre el más dispuesto a opinar, inventar
o sugerir.
Desgraciadamente ve las fantasías como
si se trataran de perversión cuando es algo que
debería darse de una manera sana entre dos que
se aman para disminuir en gran medida los problemas
de aburrimiento o monotonía, dice.
Para recurrir a esta forma de estimulación debe
haber común acuerdo y evaluar qué tan
bien o mal se pueden sentir al practicarlo; hay quienes
sufren de conflictos internos o tabúes de tipo
religioso y moral que no aceptan estos métodos.
Su pareja debe respetar o motivar otra opción
para generar un cambio gradual.
Siempre por cuestiones de cultura y de conceptos, las
fantasías sexuales han sido relegadas y se les
ha restado importancia; sin embargo, son una buena herramienta
para mantener una sexualidad sana y placentera.
Todo lo que la pareja llega a decidir en conjunto es
permitido, todo lo que se les ocurra es posible siempre
y cuando sea discutido y vivido con agrado por ambos,
esto aumenta la excitación y el placer.
Para lograrlo, primero hay que aceptar la naturalidad
del hecho, asumir que no daña el amor ni la lealtad;
por el contrario, los enriquece, siempre que no provoquen
ningún efecto sicológico ni físico.
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¡Mucho
cuidado!
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El problema surge cuando sólo uno en la pareja
vive las fantasías y no las comparte por
pena, miedo, falta de confianza o por no dañar
al otro; entonces este recurso puede influir de
manera negativa y fomenta más la distancia.
Para Alejandra Leal, de Familia Unida, uno de los
grandes peligros que trae consigo es que si no se
tiene control sobre lo que se quiere llegar a lograr
en pareja fácilmente se puede perder de vista
al compañero e imaginar que está con
otra persona.
¿Cómo te sentirías si tu pareja
te comenta que cuando están haciendo el amor
se imagina que está con otra persona? Para
algunos puede resultar grave y para otros no tiene
tanta importancia; todo depende de los valores,
principios o conceptos que se tengan y la amplitud
de critero que haya en el manejo de la intimidad.
La relación de un hombre y una mujer
tiene que estar basada en cuatro pilares fundamentales:
confianza, respeto, entrega y amor, pero en la medida
que se van necesitando estímulos más
fuertes y nuevos experimentos para lograr la excitación
se puede desviar al puro placer físico y
perder la espiritualidad, dice.
Por eso mismo se debe tener mucho cuidado a la hora
de experimentar, ya que el uso excesivo de pornografía
y cualquier otro recurso puede hacer que se pierda
uno de estos pilares fundamentales.
En este caso es muy importante la comunicación
para saber si el otro se sintió incómodo
o violentado. |
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Redescubre
la pasión
Muchos son los temas que pueden enriquecer tu
vida de pareja, y así como las fantasías
pueden ser útiles para mantener viva tu
intimidad, también puedes encontrar consejos
interesantes en la siguiente bibliografía.
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Tu sexo es tuyo, de Sylvia de Béjar, incluye
todo lo que debes saber sobre tu sexualidad y
trata algunos temas que preocupan a muchas mujeres.
Puede que estés de acuerdo con algunos
y en desacuerdo con otros. En cualquier caso,
al leerlo te darás cuenta que puedes disfrutar
tu sexualidad ($7.32).
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El
vínculo del placer, de William H. Masters
y Virginia E. Johnson. Con una metodología
única, los autores plantean algunos temas
que afectan el desarrollo sexual de cualquier
pareja y su objetivo es eliminar los tabúes
y barreras que obstaculizan la felicidad y su
realización sexual ($10.63).
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Yo
sexo, tú sexo,
nosotros..., de Vivianne Hiriart. Aquí
encontrarás información sobre
lo que siempre se calla y que con frecuencia
genera conflictos personales, culpas, dudas
y problemas con tu pareja. Si conoces sobre
tu sexualidad y la de tu pareja vivirás
con mayor plenitud y felicidad ($16.20).
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Encuéntralos
en Libros La Ceiba, Metrocentro 7ª etapa, local
208 P. Tel. 2261-0008
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¿Cómo y cuándo?
Las fantasías crean el ambiente propicio
para dejar volar la imaginación y que
surjan con fuerza y mayor libertad los sentimientos
e impulsos románticos y sensuales.
Los juegos generalmente empiezan en nuestra
mente y lo que tienes que hacer es compartirlos
con tu pareja. Cuéntale qué te
gustaría hacer sin reparos y sin inhibiciones.
De esta manera, él se animará
también a contar las suyas.
No te reprimas; cualquiera puede ser
objeto de tu fantasía y provocar un momento
sensual. Lo mejor de las fantasías es
que tú y tu pareja son las estrellas.
En ocasiones se pueden programar momentos
íntimos, dedicarse calidad de tiempo
y disfrutarse mutuamente.
La creatividad es muy útil para
buscar lo que más motiva, detalles, jugueteos;
mantenerse bien físicamente ayuda para
mantenerse atractivo.
Usar velas, masajes, ropa íntima
sugestiva es algo que puede ayudar. Lo importante
es no perder de vista al otro.
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Fuentes: Dra. Claudia
Padilla de Campos, sicoterapeuta. Teléfono 2298-2038
/ Alejandra Leal de Jiménez, de Familia Unida.
Teléfono 2264-7712.
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