En busca del soltero perfecto

En la fantasía de toda mujer existe el soltero perfecto, un hombre que tiene mil caras, según los gustos de cada mujer; mil nacionalidades, pero que llega a un punto en común: que sea fiel, responsable y que nos ame.

Por ROXANA JANDRES

Claro, a algunas les gusta el hombre silencioso, pensativo que pasa inadvertido, pero aún así tiene algo que las atrae; otras prefieren el alegre, extrovertido, coqueto, que sabe lo que tiene y lo demuestra.

Cualidades que buscamos entre altos, bajos, piel canela, blancos, cabello lacio u ondulado, delgados, rellenitos, con barba o sin bigote.

Pero en este mundo, donde estadísticamente nacen más mujeres que hombres, ¿cómo podríamos conseguir al soltero perfecto? ¿Cómo saber si en verdad está solo o tiene más que un anillo escondido?
Perfectos por edad

Según estudios antropológicos, las mujeres —y también los hombres— buscamos y escogemos a las personas más competitivas, alguien joven, que tenga una profesión, una posición económica adecuada, sano, ya que vemos a través de ellos al padre de nuestros hijos, es decir, que nos asegure una buena descendencia.

Pero esto varía según la edad que atraviesa la mujer. De adolescentes, el hombre perfecto es puro físico, tiene cara de ángel, un cuerpo espectacular y está más relacionado con los cantantes y actores de moda juveniles. Según la sicología Elizabeth Ayón, este primer impacto con el sexo opuesto es a causa de la alteración hormonal.

¿EstÁ soltero o ya tiene la soga al cuello?
Descubre si el perfecto pretendiente que has encontrado está solo o sólo quiere jugar contigo.

Comprometido
• Sólo puede verte de lunes a viernes.
• Conoces únicamente a su mejor amigo.
• Siempre te cita en lugares solos.
• Vive pendiente del reloj.
• Se aleja cuando le llaman al celular.

Soltero
• Puede estar contigo cualquier día
a cualquier hora.
• Conoces hasta la mascota de la casa.
• Te espera en cualquier lugar público.
• No se preocupa por la hora.
• Habla frente a ti sin preocupación.

Sin embargo, cuando se llega a la madurez, el hombre perfecto ya no es tan apuesto; preferimos la condición de responsabilidad. ¿Será un hombre capaz de formar una familia, de aceptar la vida en pareja y de luchar juntos por una vida futura?

En la adultez también se sueña con el soltero perfecto. Aun cuando las mujeres se han casado idealizan a un hombre, sobre todo si su pareja no las complementa.

Sueñan con alguién más espiritual, que mantenga una comunicación efectiva, que sea comprensivo, cariñoso, interesante; buscan más virtudes humanas.

¿Lo buscas o lo esperas?

Encontrar al “hombre” es una pesadilla, sobre todo si tienes conciencia de que un hombre soltero está disponible para
quien quiera y es un término que no ofrece exclusividad para nadie.

Caminas por la calle, estás en un restaurante, un centro comercial o algún otro lugar público y ves a tu alrededor todo tipo de hombres, desde el “metrosexual”, que se preocupa por su cabello y ha combinado muy bien su ropa, hasta el abusivo que te enamora y se ofrece como mercancía rebajada.

En nuestro país y bajo nuestra cultura difícilmente una mujer va a tomar la iniciativa de hablarle al primero que vea, por eso esperamos que las circunstancias —o el destino— lo traiga cual príncipe azul. El dilema es cuando lo tenemos enfrente: cómo saber si es él a quien buscamos.

La búsqueda del soltero ideal es ardua. Bares y discotecas son elegidos para “conquistar”.

¡Simple! Debes conocerlo, hablarle e interpretarlo, no dejándote llevar por las primeras impresiones.

Existe algo, nada científico, pero que funciona: la intuición femenina. Ese “sexto sentido” —si lo escuchas— puede ayudarte a descubrir si tienes enfrente a alguien sincero o a un completo charlatán.

¿Por qué soltero?

Gracias a la intuición podrás descubrir por qué este hombre que has encontrado está soltero. ¿Será alguién no tiene pareja por miedo al compromiso, no le gustan las responsabilidades y toda su vida es una fiesta? O es soltero por decisión propia, de los que piensan primero en la superación personal y no aceptan compromisos familiares por temor a detener su propio crecimiento.

Y qué pasa si este ser perfecto tiene una historia, se ha divorciado y tiene hijos. Aquí te encontrarás frente a un dilema; está solo porque no lo comprendieron o porque fue una mala pareja.

Ante está situación, las mujeres debemos ser más cuidadosas porque puede ser que haya aprendido de sus errores o que vuelva a repetir la historia. No tengas miedo, indaga a tu manera y descubrirás si tu príncipe no está encantado o resulta ser una rana.

 

 
   
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