El poder del buen humor

Descubre los beneficios de darle paso al positivismo en tu vida.

Por Raquel Díaz

“El buen humor pertenece a los líderes de éxito y el mal humor, a los malos”, dice Daniel Golelman, sicólogo egresado de Harvard e investigador y periodista del New York Times, en su libro “La inteligencia emocional” (Emotional Intelligence, 1995).

Este pensamiento, según explica el doctor Alexander Villalta, especialista en enfermedades nerviosas, se fundamenta en que “las personas que mantienen un pensamiento positivo y una sonrisa ante las adversidades son individuos más productivos, más eficaces, con más concentración y capaces de producir una energía positiva dentro de cualquier ambiente en el que se desenvuelvan y contagiarlo a los demás”.

Al sonreír liberas endorfinas, sustancia química dentro del cuerpo humano que te hace funcionar mejor en tus actividades laborales, académicas y familiares, te provoca un mejor estado de ánimo de inmediato, te hace aceptar más fácilmente tus errores, dándote un punto de vista diferente a las situaciones negativas y hasta disminuye el umbral del dolor (lo que explica por qué si estás riéndote, un chiste un golpe o tropiezo mientras caminas es menos doloroso que si estás de mal humor).

El buen humor puede conseguir cambios positivos en tu vida y también en tu salud. Prueba y lo notarás.

“Todas estas características te hacen tener una mejor calidad de vida, estar feliz contigo mismo y recibir admiración de los demás, haciéndote un ejemplo a seguir”, añade el profesional.

No a los excesos

Esto no significa que debas estar alegre todo el tiempo o que debas forzarte para estarlo, pero sí que puedes tratar de ver el lado positivo de las situaciones a las que te expones.

Esto te ayudará a cambiar de actitud y a tener un enfoque diferente de tu vida, incluso hasta convertirte en un ser que pueda hacerle frente a sus problemas y encontrar soluciones.

Es posible que muchas veces las emociones en ti se presenten de forma negativa inevitablemente ante ciertas circunstancias; sin embargo, mantenerte en un estado malhumorado y negativo sólo te llevará a un estado de displacer, provocándote ansiedad, enojo, frustración y llevarte hasta una depresión.

“Si estás malhumorado, reaccionarás de forma negativa todo el tiempo ante cualquier circunstancia, sea un llamado de atención o una gratificación; por ejemplo, si recibes un bono inesperado o un día libre del trabajo y estás de mal humor, tu reacción seguramente será ‘bueno, ya era hora, me lo merecía por lo menos’; en cambio, si estás alegre, lo más probable es que empieces a hacer planes para divertirte y hasta des las gracias inmediatamente”, menciona el especialista.

Por otro lado, no debes confundir tener buen humor con ser gracioso o cínico. La diferencia entre una persona de buen humor y una graciosa radica en que la segunda es quien tiene la capacidad o don —como lo llaman algunos— de contar un buen chiste o anécdota, haciendo reír a otros.

El cinismo es otro tipo de actitud ante la vida que hace que el individuo se burle de todo de manera irónica.

El buen humor, por su parte, es nada más un estado de ánimo que nos permite mejorar nuestra calidad de vida en un ciento por ciento, incluso durante momentos malos o tensos, como la temporada navideña.

Lo que aumenta la tensión durante la Navidad se basa principalmente en dos factores: el afectivo y el económico.

“Por un lado hay quienes no pueden disfrutar el festejo debido a rupturas amorosas, muertes o seres queridos en el extranjero, y por el otro, el pensamiento consumista y comercial de la época, que nos mantiene a la expectativa de los gastos que hay que hacer”, menciona Villalta.

Para la doctora Margarita Mendoza Burgos, el exceso de ruido y las aglomeraciones, tanto en el tráfico vehicular y en los centros comerciales, son factores que contribuyen al mencionado estrés navideño.

“Cada año la Navidad se vuelve una época más comercial; pierde el significado real. La publicidad de ofertas navideñas empieza desde octubre para atraer a más gente, produciendo más presión sobre todos”, indica.

Evitar por lo menos este tipo de estrés (el navideño) quizá resulte imposible, pero un poco de planificación, pensamiento positivo y enfocarte en el verdadero significado de la Navidad te ayudará a superar cualquier momento estresante.

Organiza tus salidas, sé realista con el tiempo del que dispones y toma en cuenta la afluencia de gente. Si eres asidua de la red, opta por comprar los regalos por internet.

Risoterapia

• Algunos investigadores consideran que la risa es un mecanismo esencial para restaurar la comodidad física, la armonía biológica y el orden interno.

• Está demostrado que la risa eleva el umbral de tolerancia al dolor, incrementa el ritmo cardíaco y masajea los órganos internos.

• También genera una poderosa relajación del sistema nervioso parasimpático, lo que hace disminuir la contracción de una serie de músculos blandos que están controlados por dicho sistema, reduciendo también por este medio la tensión y el estrés.

• La risa favorece los procesos de digestión y de eliminación, mientras la presión sanguínea se normaliza y la dilatación de los alvéolos pulmonares se hace tres veces mayor que en la respiración normal, por lo que la cantidad de aire bombeada por los pulmones puede llegar a triplicarse.

Fuente: Dr. Alexander Villalta, especialista en enfermedades nerviosas, teléfonos 2225-2189 y 7826-1390 / Dra. Margarita Mendoza Burgos, especialista en salud mental, teléfonos 2263-4224 y 2275-4544 / Internet.

 
   
© 2004 MUJERES es una revista de Editorial Altamirano Madriz S. A. Derechos Reservados.