Por Karen Funes
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Fotos:
EDH
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Justo al extremo de la Hacienda de los Miranda,
espacio dominado por su madre y su hermana, la reconocida
Olga Miranda, Francesca ha puesto los cimientos
de una nueva empresa: su tienda de modas.
Con la emoción de algo nuevo en su vida y
en compañía de su esposo, Francisco
Jassir, nos recibió tras haber realizado
con éxito su cuarto desfile en el país.
El cansancio de largos días de preparación
y ensayo no fueron excusa para que nos contara sobre
su vida, su experiencia en el mundo de la moda y
sus planes.
Nació en San Salvador, siendo hija de Ruy
Miranda y doña Gloria de Miranda. De él,
diplomático de carrera, adquirió el
gusto por la moda, por las telas; de ella, nada
menos que el temple y la perseverancia. Fue
una fusión de caracteres que nos benefició
a todos, añade.
Vivió en El Salvador hasta 1979 cuando viajó
a Estados Unidos a estudiar marketing, especializándose
luego en Fashion merchandising, lo más cercano
al mundo de la moda en ese momento en La Florida.
En 1983 contrajo nupcias con un industrial colombiano
y desde entonces radica en Colombia, donde inició
una nueva etapa en su vida.
De lleno en la moda
La vida de Francesca ha estado llena de dulces coincidencias.
La empresa de confección de su esposo le
dio la pauta para inmiscuirse en sus cosas;
así, luego de desempeñar tarear administrativas
decidió lanzar su primera colección
de ropa para hombre destinada a tiendas por departamento.
Y comenzó a sonar su nombre en el mundo de
la moda colombiana.
Fue hasta el 2000 que se lanzó al mundo de
la mujer y no hubo marcha atrás. Fue un cambio
drástico, asegura. Diseñar para
ellos es más fácil porque son de talla;
en cambio, las mujeres somos tan diferentes y siempre
buscamos algo que nos sorprenda, siempre queremos
más.
En su corto tiempo en el medio, el éxito
no se ha detenido. Desde que inicié
no paro; presento dos colecciones al año
y desfiles en otros países.
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Busco
la perfección y quienes trabajan alrededor
mío deben buscarla tanto como yo. Lamentablemente
espero que la gente a mi lado sea como yo;
espero lo mismo, una entrega total, no tener
horario ni calendario, por eso es difícil
lidiar conmigo.
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Por ejemplo, después de Colombiamoda, que
fue en agosto gracias al patrocinio de revista Vanidades,
presenté en Las Vegas la colección
para hombre Resort Line; luego The Train en Nueva
York, donde exhibí el prèt a porter
y femenino; pasé por París con la
colección prèt a porter y de alta
costura y luego vine a El Salvador... Todo eso en
mes y medio.
Su día inicia a las 7:30 de la mañana
y llega a su oficina a ejecutar todo lo que crea
por las noches o los fines de semana No tengo
tiempo libre, no tengo vida social; atiendo citas,
produzco lo que es para exportación, preparo
las colecciones y los desfiles al mismo tiempo...
Manejo un nivel alto de estrés, explica.
Sus nervios, aclara, tienen mucho que ver con su
nivel en el mundo de la vida. Busco la perfección
y quienes trabajan alrededor mío deben buscarla
tanto como yo.
Lamentablemente espero que la gente a mi lado
sea como yo; espero lo mismo, no tener horario ni
calendario y por eso es difícil lidiar conmigo.
Quiero mucho a la gente que trabaja a mi lado porque
se entrega, añadió.
Tres semanas del mes de junio son las que dedica
por completo a sus tres hijos. De todas maneras,
ellos se resienten, a pesar de mi cariño,
a pesar de que creo que la más chica seguirá
mis pasos.
Nuestros amigos preguntan ¿cómo
le hacen? La verdad es que Dios nos ha dado tres
hijos excelentes, son mis pollitos.
Nunca hemos tenido que sentarnos a estudiar, pero
siempre estamos pendientes de ellos y en contacto.
Francesca explica que este año ha sido más
duro porque Daniela, de 19 años, era quien
cuidaba de los más chicos y recién
empezó sus estudios de Music Management en
Boston.
Ahora Francisco Javier, de 12, con una personalidad
increíble, y Sofía, de 10, quien sabe
mucho y siempre dice lo que piensa, deben valerse
de su aprendizaje y manejárselas únicamente
con el apoyo desde lejos de sus padres. Es
la parte más difícil de todo, pero
no podría dejar de trabajar, por eso trato
de darles tiempo de calidad, asegura Francesca.
De Colombia
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Cierre
triunfal en el recién pasado desfile
en la Hacienda de los Miranda.
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Este país sudamericano ha acogido a Francesca
con los brazos abiertos y ella se siente feliz con
el apoyo que dan a la moda. Es así como desde
1995 participa como invitada especial en su evento
más significativo, Colombiamoda en Medellín.
Creo que aquí también se está
despertando ese deseo de mejorar la industria de
la moda, por tanto creo que un futuro se podrían
realizar eventos de esa magnitud.
Por lo pronto, ella está satisfecha con
su próxima incursión en la moda salvadoreña.
Su tienda, exclusivamente diseñada para tal
fin, dispondrá de tres niveles exclusivos:
una dotada de la colección prét a
porter; novias y vestidos de gala, y una tercera
para caballeros. Cada una, por supuesto, con
una amplia gama de accesorios, ya que cada día
se vuelven más importantes.
El pasado desfile es una muestra de lo que tendrá
a disposición de los salvadoreños,
una colección que en principio mostró
piezas separadas, muy versátiles. Colores
del otoño, cobres, marrones, en telas ricas
y de movimiento adornadas con bordados a mano, plumas,
tawa (piedras naturales) y corales pintados. Una
explosión natural.
Más sobre Francesca
El Salvador: Hay futuro.
Olga Miranda: Mujer sorprendente.
Línea Francesca Miranda: femenina.
Línea Francesca Miranda para
hombre: Confort.
Dios: Unión.
Gloria de Miranda: Todo.
Un personaje: Gloria de Miranda.
Moda: Intemporal.
Francesca: Amante de la belleza.
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Sus
colecciones se han caracterizado por exaltar
la femineidad, las formas de la mujer: los
vestidos de novias son una de sus especialidades.
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