Cabeza y salud en peligro

La infección por piojos es un mal muy característico de la niñez, pero está latente para cualquier cabellera.

Por Roxana Jandres

Los piojos son diminutos insectos que miden apenas de tres a cuatro milímetros, tienen anatomía propia: cabeza, tórax y tres pares de piernas con las que recorren a una velocidad de 25 centímetros por minuto toda una cabellera desde la punta hasta la raíz.

Son parásitos hematófagos, es decir, se alimentan de la sangre humana. La primera manifestación de su presencia es una picazón constante que aparece como una reacción alérgica, debido a la irritación que causan.

Dependen tanto del hombre, que apenas sobreviven 20 horas lejos de él. Hay machos y hembras. Esta última es la más grande y vive aproximadamente un mes. Una sola hembra deposita diez huevos diarios, los cuales maduran a los ocho días.

En términos científicos, la infección por piojos es conocida como “pediculosis” humana, ya que pueden habitar además de la cabeza, la región pubiana y el cuerpo en general.

Cada área adquiere una variante de piojo diferente, así para la cabeza es el Phithirus capitis, que se manifiesta con la presencia de liendres, señales de rascado y en casos de infección aparecen granos e incluso puede haber ganglios inflamados.

En el área del cuerpo está el Phithirus corporis, que afecta sobre todo a personas en deplorables estados de suciedad. Y para la región pubiana está el Phithirus pubis o “ladillas”, que se adhieren a los folículos y originan manchas puntiformes, conocidas como manchas cerúleas.

La transmisión


El contagio se da generalmente por contacto físico directo de cabeza a cabeza, aunque puede ser también a través de artículos personales como peines, ganchos, gorras u otros. En el caso de la variante pubiana, ésta se transmite mediante las relaciones sexuales.

La población más afectada por piojos en la cabeza es la niñez y, en especial, las niñas de larga cabellera, donde pueden esconderse fácilmente.

Algunos autores lo ven también como una enfermedad propia de países subdesarrollados por las condiciones de hacinamiento en que muchas personas viven. Pero es un parásito tan común que no se puede exonerar a ninguna clase, sexo ni edad para contagiarse.

Medidas a tomar

La mejor forma de prevenir un contagio de piojos es el buen aseo corporal y una cabellera limpia. Una vez contagiado se procede a eliminarlos. Para ello existen lociones capilares y champús especiales que matan al piojo como tal, pero no las liendres o huevecillos. Éstas se deben retirar con un peine fino o a mano.

Tratar un contagio de piojos no es cosa de juego; lo ideal es usar medicamentos bajo prescripción médica, ya que las alternativas que existen son productos que pueden ser tóxicos si se usan mal.

Productos recomendados
Existe ya un tratamiento oral llamado Ivermetina y dentro de poco
estará disponible en el país.
Fuente: Dr. Mauricio G. Vásquez Romero, dermatólogo especialista en cirugía dermatológica y cosmética. Calle Padres Aguilar #303, colonia Escalón. Teléfono 2263-3543. Productos disponibles en farmacia Las Américas, colonia Médica, teléfono 2226-0929.
   
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