Tecnología en positivo

El avance tecnológico nos afecta positiva o negativamente en el diario vivir. La computación ofrece ventajas y desventajas dentro del proceso educativo de niños y jóvenes.

Por Glenda Chávez

El sistema de trabajo a través de la computación es básico para mejorar los grados de aprendizaje en todo ser humano. Y si la intención es estar a la par con el desarrollo, la computadora es una herramienta necesaria de uso y manejo obligado.

Como todo sistema de aprendizaje, el buen manejo de la computadora, así como de la gama de información que con ella se nos abre, requiere de ciertas regulaciones que permitan un mejor aprovechamiento del recurso.

La sicopedagoga Beatriz de Arias afirma que sus ventajas son incontables, debido a que los programas de enseñanza son altamente pedagógicos, desde lo que es un juego educativo hasta el manejo y uso de la red. “Ayuda a lograr los objetivos de enseñanza con mayor rapidez”, enfatizó.

El resultado se evidencia en el manejo que los niños hacen de cuadros, estadísticas e información en general, proceso en el que los adultos parecemos quedarnos atrás; además, no saber computación u otro idioma se traduce en “analfetismo tecnológico”.

Otra ventaja es la cantidad ilimitada de información: juegos, música, películas, fotos y todo un universo a la mano, que puede resultar perjudicial si no hay un control dentro de casa, ya que la “exploración” se vuelve mucho más profunda.

El propósito, por tanto, es que se dé una educación en libertad y de ahí la importancia del control sobre las actividades de nuestros hijos frente a la máquina. Lo ideal es que el niño aprenda a decir “en esto no me puedo meter”.

Contras

El lado “oscuro” de esta herramienta se origina en la falta de control que se espera tenga su inicio en el seno mismo del hogar, ya que la educación de los niños es responsabilidad de los padres de familia, no de la institución educativa ni de la sociedad en general.

De no ser así, las instituciones educativas se afectan fuertemente porque los objetivos académicos, desde el punto de vista tecnológico, se ven desviados de su propósito original. “Lo ideal sería que no hubiera información que afecte nuestro pensar, una información morbosa, llena de insinuaciones, de violencia.

Pero la realidad es otra, por eso lo que podemos hacer es evitar que nuestros hijos en casa se vean afectados enseñándoles un buen manejo de la esa información”, dijo Arias.

Niños pequeños que tienen computadora en su casa enseñan a sus padres el uso de la misma y se limitan a jugar con ella, cuando de todos es sabido que sirve para mucho más que eso.

Si en casa los padres no enseñan a sus hijos este principio, en las escuelas el proceso de aprendizaje tecnológico se mira bloqueado. El alumno siente placer al usar la computadora como un pasatiempo, pero no para incrementar conocimientos.

Otro factor en contra es que la computadora ha venido a sustituir a los amigos de carne y hueso. Con el “chateo”, el niño aprende a tener amigos de todo el mundo, pero no aprende a hablar, todo es por escrito.

Esto le impide mantener su vida social activa porque lo único que hace es estar sentado frente al computador hasta cinco horas o todo el día.

Surge entonces una generación de jóvenes que ha descuidado su proceso de socialización, el cuido personal y las actividades extracurriculares.

Sucede también que los padres se acomodan a que “la máquina” tiene un poder tranquilizante, es una “niñera sutituta”. “Cuando está con la computadora está tranquilo, no molesta”, dicen algunas madres.

El mal manejo lleva a los jóvenes a crearse un hábito de esclavitud y es en las instituciones educativas donde se percibe. Anteriormente el maestro podía descubrir las habilidades propias de cada alumno; hoy, por ejemplo, todo lo hacen en computadora, atrofiando de alguna manera su expresión personal y sus habilidades.

Cómo proceder

Si dentro del colegio este aprendizaje se maneja de forma correcta, con un programa que permite el buen uso del internet, en casa es posible hacer lo mismo.

Actualmente existen métodos para bloquear el acceso a programas inadecuados para su enseñanza; una forma de hacerlo es que el padre de familia sea el “servidor” para accionar la máquina, por tanto el acceso se restringe a las horas en que papá o mamá estén en casa.

“La familia debe responsabilizarse de la educación de sus hijos porque las instituciones educativas sólo somos un elemento más para complementar el proceso de educación que se inició en casa”, ratificó la especialista.

El buen manejo de la tecnología es responsabilidad del padre de familia, quien está obligado a valuar cuáles son los programas computacionales que utilizan en los colegios. Para ello se realizan las “casas abiertas computacionales” para que los padres se den cuenta de los programas que su hijo va utilizando.

Lastimosamente no son tan efectivas como debieran, dado el bajo porcentaje de asistencia de los padres; no llega ni al 30%.

Consejos prácticos

* Establece un tiempo límite para el uso de la máquina en casa.
* Utiliza filtros con los programas que así lo necesiten.
* Siéntate con tu hijo frente a la máquina para verificar el material al que tiene acceso.
* Procura hacer un manejo prudente de la comunicación con tu hijo.
* Que el acceso a la computadora sea exclusivamente por trabajo.

“Un hogar sin control en el manejo de la internet es un hogar destruido”.
Licenciada Beatriz Arias

Fuente: Beatriz de Arias, directora Colegio Laura Lehtinen, Pasaje Las Gardenias #4, colonia San Francisco, teléfono 2224-6864. Fotos: Julio Roberto Díaz.
   
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