Senos ideales tras el quirófano

La cirugía plástica es la tabla de salvación para las inconformes: senos muy grandes, muy chicos, desiguales, caídos, e incluso para quienes han perdido una mama.

Por Betty Carranza

Los senos son a simple vista el principal órgano distintivo de las mujeres, por ello son tan importantes para su autoestima.

Muchas mujeres viven incómodas con lo que la naturaleza les dio, tanto así que suelen encorvarse para “esconder” lo que consideran su defecto, ya sean mamas grandes, pequeñas, desiguales o caídas.

Al ser corregido su problema experimentan un gran cambio en su vida y lo reflejan en una actitud más segura, resuelta y, por qué no, coqueta.

Por ejemplo, una mujer que ha tenido senos muy grandes, que incluso le han causado molestias a nivel de la columna, con seguridad se sentirá mejor luego de una cirugía de reducción de senos.

Las glándulas mamarias son singulares; no tienen ningún tejido especial como huesos, cartílagos o músculos que las sostengan, la piel es su único soporte, por ello la acción de la gravedad las hace caer; esta tendencia se incrementa cuando los senos son grandes, con el paso de los años, con los altibajos en el peso y al amamantar.

Por ello, las necesidades también cambian con la edad. Así las mujeres entre los 21 y 30 años suelen llegar al cirujano plástico para “levantarlas un poco”; de los 30 en adelante, cuando ya han tenido hijos, acuden para ponerse prótesis o para reducir los senos.

También se realizan cirugías reconstructivas, sobre todo en mujeres mayores de 45 años que suelen llegar luego de una mastectomía, es decir que han sufrido de cáncer de mama y han perdido por completo un seno, y en mujeres de toda edad que por algún accidente la han perdido o tienen una lesión severa.

Tipos de prótesis
La cubierta de silicona es muy gruesa.
Prótesis de cubierta y relleno de silicona.
Prótesis con relleno de solución salina.
Las prótesis antiguas tenían una cubierta muy delgada y permitían “trasudar” la silicona.

No se recomiendan cirugías de este tipo antes de los 21, porque las mamas no han terminado de desarrollarse, pero hay casos excepcionales en las adolescentes: cuando hay un problema hormonal y no se desarrollan los senos; cuando menstrúa se le desarrollan tres mamas; el seno o el pezón son desiguales o crecen en direcciones diferentes.

Alta seguridad


En cualquiera de los casos, son cirugías electivas, es decir, no son indispensables ni de urgencia; por ello, la paciente puede planificarlas junto a su médico. También se consideran operaciones limpias, ya que no hay una infección presente.

En general, se realizan como cirugías ambulatorias, donde la paciente ingresa por la mañana a la clínica y en la noche ya está cenando en su casa; incluso puede operarse un viernes y el lunes estar de nuevo en su trabajo, dependiendo del caso.

El éxito de la cirugía depende de tres aspectos básicos: la paciente, el médico y los materiales e instalaciones de calidad.

La paciente debe cumplir con la mayoría de edad, no sólo por su pleno desarrollo físico, sino porque debe asumir las responsabilidades de una cirugía; de preferencia, es mejor que la paciente haya tenido hijos, ya que la mama se modifica con el embarazo y existe la posibilidad de que disminuya la secreción de leche.

También no debe haber padecido enfermedades infectocontagiosas en el último año, tener un peso estable y debe ser una buena paciente, es decir, disciplinada y que siga al pie de la letra las indicaciones del galeno.

La contraparte es contar con buen médico especializado en cirugía plástica y reconstructiva (es la única especialidad médica autorizada para hacer este tipo de procedimientos), elegir materiales de relleno de calidad garantizada y acudir a una sala de cirugía debidamente autorizada, mejor aun si sólo se realizan procedimientos electivos en ella.

Uno de los mayores temores de toda paciente es referente a la anestesia. En este tipo de procedimientos se utilizan las más modernas llamadas “seudoanalgesias” porque su efecto es programado para poco tiempo y son menos problemáticas para el paciente, ya que no causan efectos secundarios como vómito, náuseas o mareos.

Tus expectativas

Lo más importante antes de entrar al quirófano es tener claras las expectativas. Hay pacientes que llegan donde el cirujano con la ilusión de salir con cuatro tallas más de busto de una sola vez, sin percatarse de que hay cosas imposibles de lograr desde el punto de vista médico.

Hay que conciliar la realidad de la paciente con las posibilidades médicas. En general, se aumentan una o dos tallas porque se corre el riesgo de que la herida no cierre y entonces se ponga en peligro la salud.

Como se dijo antes, el único soporte de la mama es la piel y ésta tiene sus límites de flexibilidad. Para alcanzar esas cuatro tallas más quizá haya que realizar más de una cirugía, dejando varios años de espera para que la piel se recupere.

En todo caso, el médico evalúa la estatura, el tórax, la edad y la complexión general de la paciente para sugerir el tamaño adecuado de la mama, a fin de que obtenga una figura armónica.

Para incrementar el tamaño, la única opción es colocando prótesis. Las hay de dos tipos: las de cubierta y relleno de silicona, y las de cubierta de silicona y relleno de solución salina; todas vienen por tamaños ya definidos.
Ambas tienen la misma función, pero las primeras ya tienen su volumen establecido; en cambio, las segundas se colocan vacías y el médico la va rellenando con solución —por medio de un tubo especial que se deja bajo la piel— hasta alcanzar su máxima capacidad.

Éstas resultan ideales para las cirugías reconstructivas porque paulatinamente se les va agregando líquido en función del crecimiento de la piel; la única desventaja es que la paciente experimenta como si llevara una bolsa de agua, que suena cuando hace movimientos bruscos.

Procedimientos

Para introducir las prótesis hay diferentes técnicas. Se puede hacer una incisión en la axila, abajo del seno o alrededor de la areola. Ésta es una de las más usadas porque su cicatriz es casi invisible debido a que se sitúa justo en el cambio de coloración de la piel.

Una vez hecha la incisión se levanta la piel, la glándula mamaria y el músculo pectoral y atrás de él se coloca la prótesis; por ello, no hay peligro de que se salgan o se “pinchen”, ya que están aseguradas atrás del músculo.

Luego de la cirugía siempre se recetan medicamentos, como analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos e incluso antihemorrágicos, a fin de disminuir las molestias y evitar cualquier posibilidad de infección.

En general, a la semana o a los 15 días se retiran los puntos y las molestias postoperatorias normales han desaparecido y seis meses después la cicatriz es casi imperceptible.

En el caso de reducción y levantamiento no se necesitan prótesis, sino que el médico hace una cirugía para retirar tejido mamario y piel.

Los casos de cirugía reconstructiva (cuando se ha perdido o lesionado un seno) son más complicados, porque es muy posible que la paciente tenga piel de mala calidad y haya que trabajar de forma coordinada con su oncólogo, endocrinólogo y hasta su sicólogo o siquiatra.

En algunos casos es necesario tomar músculo y piel de otras zonas como la espalda o el abdomen para crear el soporte de la mama y luego se coloca el implante, por ello siempre es necesaria más de una operación.

En todos los casos se trata de tratamientos personalizados, donde el médico aplica diferentes productos, técnicas y criterios para cada paciente.

Notas importantes

Un traumatismo frecuente es producido en los accidentes de tránsito. Cuando la mujer lleva colocado su cinturón de seguridad y se produce una colisión puede presionar tanto la mama que puede partirla en dos.

Cuando se ha perdido el pezón éste puede ser reconstruido utilizando la mitad del otro o recortando parte de la piel de la ingle, ya que esta piel es más oscura y gruesa.

La duración de la prótesis es de 10 a 15 años; luego hay que retirarla.

Hace años se cuestionó el uso de la silicona porque producía quistes mamarios, eso se debía a que las paredes de las prótesis eran muy delgadas y frágiles y “trasudaban” o dejaban pasar mínimas cantidades de silicona. Las prótesis de nueva generación tienen cubiertas más gruesas y seguras.

La operación de colocación de implantes para aumento de senos demora en promedio una hora y media; puede durar más si el cirujano es muy detallista.

Cada caso es único, al igual que su precio, pero una cirugía de colocación de implantes puede rondar los $2,500, que incluye la prótesis de calidad garantizada, los honorarios médicos, anestesiólogo, la cirugía propiamente dicha y las curaciones.

Las cirujanas responden

Luego de la cirugía de mamas, ¿hay disminución en la lactancia?
No en el 100% de los casos, pero sí se disminuye. En el caso de las prótesis de aumento es un poco menos; con las reducciones sí, porque se modifica la anatomía de la mama, incluso disminuyen las sensaciones.

¿No importa si la paciente está menstruando durante la cirugía?
Usualmente sí cambiamos la fecha de la cirugía y la programamos 15 días después de la menstruación debido a que las mamas tienden a estar más sensibles y aumentan de tamaño.

¿Cuál es el tamaño ideal?
El tamaño ideal lo da el común acuerdo entre el médico y el paciente, entre la realidad médica posible y la realidad que el paciente tiene. No es lo mismo hacer un implante a una paciente de talla XXL (con un tórax muy ancho) que en una paciente que pesa 90 libras; todo es diferente desde la prótesis hasta la técnica.

¿Puede salirse la prótesis en un accidente?
La mayoría de cirujanos plásticos las colocamos atrás del músculo pectoral (prótesis retropectoral). Estamos hablando de 1/2 centímetro de pura fibra. Es irreal que se salga; tendría que haberse roto la mama y el músculo; tendría que ser un accidente tan serio que en lo último que vas a pensar es en la silicona.

No corras riesgos

En el campo cosmético hay mucha competencia, pero si de cirugía se trata debes estar alerta para no caer en manos inescrupulosas.

Pide a tu médico que te muestre su título como cirujano plástico; es la única especialidad autorizada para realizar estos procedimientos. Exige su número de autorización para el ejercicio de la profesión médica y verifícalo ante la Junta de Vigilancia para la Profesión Médica.

Si te ofrece practicarte la cirugía en una clínica particular, pídele el número de registro ante el Consejo Superior de Salud y verifica su autorización para funcionar como centro de cirugías.

Si el médico pone resistencia a todo lo que le pides, desconfía de él, al igual que de los llamados “cirujanos cosméticos” o “cirujanos estéticos faciales”. Esas especialidades no existen.

Solicita ver la prótesis sellada y que te entreguen la ficha de garantía con los datos del fabricante.

¡Conéctate!

¿Quieres saber más sobre cirugía de senos? Pregunta lo que quieras sobre el tema a la doctora Irma Esther Henríquez, cirujana plástica, quien estará en el “chat” el próximo viernes 23 de septiembre a las 10:00 a. m. Sólo tienes que conectarte a www.elsalvador.com.

Antes y después
Paciente con senos pequeños. Senos aumentados con prótesis.
Paciente con senos grandes. Senos reducidos con cirugía.
De la farándula
Pamela Anderson y sus famosos implantes de senos.
Roxana Martínez, la “Tetanic”, también se ha incrementado los senos.
   
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