Un jardín celestial

En la ruta de las flores, bajo el encanto de montañas nubladas, un clima privilegiado y rica vegetación se halla “El jardín de Celeste”.

Por Karen Funes

A hora y media de San Salvador se llega a este encantador paraje.

La carretera a Apaneca, en perfectas condiciones, es una cuesta arriba que no molesta porque el paisaje depara sorpresas, verdor y flores.

Muchos lugareños se dedican ahora a ofrecer a los turistas, atraídos por los encantos de la zona, todo tipo de servicios desde mobiliario, plantas, hospedaje y deliciosos platillos típicos.

“El jardín de Celeste” cumple un poco de todas esas cosas. No sólo pone a disposición un espacioso jardín lleno de orquídeas en flor, áreas para descansar en hamacas bajo frondosos árboles, sino además alojamiento de primera y platillos muy apetecidos.

La propietaria del lugar explica que se inició en el mundo del turismo con “Las flores de Eloísa” —llamado así en honor a su madre y a su abuela—, un pequeño hostal con servicio de café y vivero.

Dado el éxito de esta iniciativa y la necesidad de los clientes de tener un servicio de restaurante, crearon “El jardín de Celeste”.

El encanto de este lugar radica en su decoración rústica, donde la teja y la madera, los horcones y los troncos de árboles vistos son de suma importancia.

Está en medio de una finca cafetalera, lo cual permite además consumir el café que se cosecha allí mismo.

Una selección de antigüedades se une al misticismo de la serie de ángeles que hay por doquier. De hecho, en el centro del jardín se ubica la escultura de un ángel que otrora perteneciera a una casa antigua de Santa Ana, colocado sobre una pila bautismal.

Los morteros y los pilones de madera que servían para trillar arroz y café ahora son magníficas piezas decorativas en los corredores donde las flores reposan.

Servicio especial

Además de contar con diez cabañas cómodas y alejadas del bullicio, ubicadas a lo largo del terreno, el restaurante es un verdadero recinto para el descanso.

Está abierto desde las 7:30 a. m. hasta las 6:30 p. m. y tiene un menú variado que se renueva constantemente.

Se puede optar entre los tradicionales platillos como el pinol, la sopa de frijoles con masitas o de gallina y churrascos hasta especialidades, como el lomo de cerdo en salsa de ciruela o las pechugas de pollo con salsa de tenquiques, un hongo exclusivo de la zona.

La extensa variedad de bebidas incluye la horchata, la cebada y el polvo de estrella, preparado con jugo de naranja, granadilla, agua mineral y mucho hielo.

No faltan los postres internacionales como el tiramisú o el dulce de bodoque, con base de leche y canela, receta propia de la abuela Eloísa.

Las orquídeas como las catleyas se desarrollan impresionantes en esta zona. Platillo elaborado con tenquiques es una delicia exclusiva de la zona. La custodia fue un regalo con motivo de la inauguración para bendecir el lugar. San Miguel Arcángel también está presente.
Alojamiento

Las cabañas de $38 incluyen dos camas matrimoniales, una individual y baño privado con agua caliente; las de $60 incluyen dos camas individuales, una matrimonial, cocina completamente equipada, sala-comedor, baño y TV con cable. También hay de $45 con chimenea.

Información en “El jardín de Celeste”, kilómetro 94, carretera de Ataco a Apaneca, teléfonos 2450-5647/48.

 

   
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