Tus hijos
Para descubrir el mundo

Tu bebé se entrena constantemente en el aprendizaje de varias acciones. Presta atención a todas las señales y prepárate para analizar si todo marcha bien.

Por Glenda Chávez

Solamente las neuronas básicas están conectadas en todo recién nacido. Es por eso que en la primera etapa de vida únicamente se observa el desarrollo de ciertos reflejos, explica la pediatra Ana Margarita Rodríguez.
Tomando en cuenta la afirmación anterior, cada período en la vida de un niño representa un desafío y un conocimiento de su entorno y de sus propias capacidades. Cada etapa conlleva diferentes reacciones que debes vigilar... y disfrutar.

De 0 a 3 meses


- El reflejo de moros es un reflejo primitivo que se ubica en esta etapa de “supervivencia”; sacude sus manitas o su cuerpo como si estuviera asustado. Se trata de un movimiento normal que seguirá presente hasta los tres meses.
- Asimismo debe aprender a succionar y a realizar movimientos de búsqueda de objetos y de personas dirigido por los ruidos. Esta acción no será evidente en esta etapa si se trata de un bebé prematuro.
- Tu hijo aprenderá a ejercer presión sobre tu dedo al momento en que lo acerques a él.

De 3 a 6 meses


- El bebé debe ser capaz de levantar y de sostener su cabeza y de girar sobre sí mismo cuando está acostado.
- Al llegar a los cuatro meses tiene que haber desaparecido por completo el reflejo de moros.
- Debe realizar esfuerzos para sentarse y lo hará apoyado de algo o de alguien.
- Casi al final de este período, el bebé se sienta, sostiene la parte superior del tronco y habrá mejorado todas sus funciones motoras; pasó de agarrar a manos llenas cualquier objeto a tomarlos con una sola mano de manera más “delicada”.

De 8 a 9 meses

Tu bebé está listo para comenzar su experiencia en el gateo, que puede realizar arrastrado, en posición de “cuatro patas” o de nalguitas. La manera en que lo haga depende exclusivamente de cómo su cerebro esté programado.

Aparte del gateo, debe fortalecer la “función de la pinza”, que consiste en su habilidad para tomar objetos con una sola mano.

Aparece también la “constancia del objeto”, que es la habilidad para reconocer quién lo cuida; identifica perfectamente a su papá y mamá, y rechaza a quienes no le son familiares.
Al mismo tiempo es capaz de identificar y “cuidar” sus pertenencias (su colchita, juguete preferido, almohada o ropa). A esta edad es cuando se considera que los bebés se vuelven “huraños”.

De 9 a 15 meses


El momento para que el bebé se anime a dar sus primeros pasos dependerá tanto de la estimulación que haya recibido como de sus propias capacidades físicas. Es tan normal que lo haga a los nueve meses como si se inicia hasta los 18.

Si todo marcha bien en su desarrollo será capaz de entender pequeños conceptos como “hola” y “adiós”, y emitirá balbuceos, aunque no oraciones completas.

Identifica y señala muy bien los órganos de su cuerpo cuando es dirigido por alguien, por ejemplo a la pregunta de ¿dónde está la nariz?, él con su manita tocará su rostro para señalarla.

De 15 a 18 meses


Ahora el bebé está listo para caminar solo, se atreve a subir gradas, pero “reptando” (casi en posición de gateo) y para bajarlas lo hace sentado.

Por esta razón se hace necesario incrementar la supervisión de sus movimientos porque con las habilidades adquiridas recientemente también se expone a sufrir una serie de accidentes.

Es el momento propicio para iniciar el entrenamiento para ir al baño que deberá realizarse de manera que no resulte estresante para ninguno de los participantes. Recuerda que hasta ese momento el baño era un lugar “prohibido” para el pequeño y tratar de cambiar ese concepto puede causarle confusión.

Cuando salgas de casa no le digas “orínate en el ‘pamper’” si en casa le prohíbes que lo haga en su ropa interior. Su cerebro no está preparado para entender esta dualidad.

De 2 años

Tu bebé ya es una personita consciente de todas sus capacidades; corre muy bien, sube las gradas sin dificultad, salta, remeda a los adultos y emplea “su autoridad”. Tú le dices “siéntate” y él responde “no quiero”.

Elabora sin dificultad pequeñas oraciones como “yo quiero agua”; aprende a vestirse sólo y elige lo que quiere usar. Tienes ante tus ojos a una criatura “independiente” que decide lo que más le gusta.

De 3 años

Ya quedaron atrás aquellos meses donde el llanto del bebé no te decía claramente lo que le pasaba. Ahora tus preocupaciones giran en torno a su educación. Cuando socializa con otros niños de su edad en el kinder saldrá a flote si existe en su proceso de aprendizaje algún tipo de problema, como dislexia o déficit de atención, por ejemplo.

 


Recomendaciones

- La doctora Rodríguez afirma que lo anterior indica que todo marcha perfectamente bien con tu bebé. Si en alguna de las etapas del desarrollo identificas determinado problema o si tu niño no realiza la acción que identifica el momento de vida en el que se encuentra, busca inmediatamente la ayuda del médico.

- Cualquier síntoma de mal funcionamiento puede estar relacionado con enfermedades de todo tipo, por eso una acción a tiempo puede hacer más fácil el tratamiento.

- El médico debe vigilar constantemente su peso y talla de cuerpo y de cabeza.

- La vacunación inicia desde recién nacido hasta los cuatro o cinco años.

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Consejos de la pediatra
- Todos los accidentes son prevenibles.
- No uses manteles largos en las mesas porque el bebé puede halarlos y echarse encima cualquier objeto pesado o líquidos calientes que estén en la mesa.
- Guarda los medicamentos en lugares altos donde ellos no puedan alcanzarlos.
- Por ningún motivo el bebé debe entrar en el área de la cocina.
- No se recomienda el uso de la andadera porque ésta sólo se relaciona con accidentes. El bebé caminará cuando tenga que hacerlo.
- En los primeros cuatro meses de vida, el bebé nunca debe dormir boca abajo porque esta posición se relaciona con el síndrome de muerte prematura.

Fuente: Dra. Ana Margarita Rodríguez, pediatra. 27ª Av. Nte., Medicentro La Esperanza, local J-119. Teléfono 2226-2700.

   
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