Cuerpo sano
Acidez: Un mal común

¿Cuántas veces no te has visto importunada por ese molesto ardor estomacal que te hace experimentar sensación de llenura y esos incómodos gases que le quitan la tranquilidad a tu día?

Por Cecilia lozano

Se presenta como un conglomerado de síntomas conocidos como síndrome dispéptico (eructos, pirosis, ardor con dolor en el epigastrio, popularmente conocido como la boca del estómago) que se pueden confundir con otras patologías, como la úlcera péptica (gástrica o duodenal), gastritis o cálculos en la vesícula.

El doctor José Roberto Peña explica que dentro del estómago se producen ácidos gástricos, clorhídricos y pancreáticos y todos intervienen en el proceso de digestión. Al no haber un funcionamiento adecuado del esfínter gastroesofágico se genera el reflujo, ya que todos los ácidos gástricos y los gases ascienden al esófago y producen el ardor.
Algunas personas pueden pasar mucho tiempo tratadas con medicamentos que alivian la sintomatología, pero no se realizan un estudio clínico para identificar la causa. Para el doctor, si alguien sospecha de gastritis o úlceras se tiene que realizar una endoscopía para descartar también problemas con la vesícula o la presencia de alguna bacteria que genere la secreción de ácidos en exceso.

 
Factores que influyen


Según el especialista, este padecimiento se ve incrementado principalmente por el consumo excesivo de medicamentos como el ibuprofeno o el diclofenac, las comidas ricas en grasas o muy condimentadas y cuando por cualquier motivo se omiten tiempos de comida o no se tienen horas específicas para hacerlo.  

También el alcohol, las situaciones estresantes y el tipo de trabajo son factores desencadenantes de la hiperacidez y de otras afecciones de este tipo. 

En este sentido, hay personas que no se percantan de su nivel de estrés, pues su concentración está en otra actividad, pero cuando la situación que lo genera ya ha pasado es cuando comienzan a experimentar todos los síntomas.
 
No siempre es lo mejor

Siempre se ha pensado que consumir productos lácteos, como leche, quesos o crema, puede mantener y disminuir este problema, pero en realidad tienen un efecto de rebote mayor que cuando el proceso inicia; si bien se produce un alivio momentáneo, los síntomas regresan más intensos.

El médico enfatiza que el alcohol es una de las sustancias más dañinas para el tubo digestivo. El paciente que ingiere grandes cantidades provoca que la mucosa gástrica se erosione hasta que esa erosión llega a los vasos sanguíneos que irrigan el estómago y se produce un sangramiento del tubo digestivo superior.

Este problema puede degenerarse hasta el grado de causar una perforación a nivel de todas las capas que revisten el estómago o el intestino delgado (duodeno). En este caso, el paciente tiene un alto riesgo de morir.

Recuerda que lo importante en estos casos es visitar al médico y buscar un diagnóstico para obtener un tratamiento efectivo donde se ataquen las causas y no solamente los síntomas y descartar así cualquier otro tipo de patologías.

Fuente: Dr. José Roberto Peña Huezo, gastroenterólogo. Teléfono 2260-1254.

Remedios caseros

• En un litro de agua pon a cocinar la cáscara de cuatro papas bien lavadas y deja que hierva. Esta agua la puedes tomar tibia de tres a cuatro veces por día.

• Son muy recomendados los tés de manzanilla y de hierbabuena.

• Muy beneficiosa resulta una cucharadita de bicarbonato diluida en medio vaso de agua.

No obstante estos remedios o los que puedas encontrar en cuanto libro leas, lo más recomendable es que si tienes algún padecimiento gástrico visita al médico para que te diagnostique acertadamente.

 

 

- Evita los analgésicos no esteroideos como el diclofenac y los ibuprofenos, el alcohol, el vino, el café, el chile, los condimentos empanizados, las comidas grasosas, la pizza, las hamburguesas, las salsas y las mayonesas.

- Sigue una dieta balanceada con abundante líquido (agua), fibra, abundantes verduras como papa, güisquil, ejote, zanahoria y frutas como la papaya, la sandía, el zapote y la naranja. Esta última debes consumirla después de las comidas, no sola, porque aumenta la acidez y se fermenta en el estómago.

- Es importante caminar y realizar ejercicio cardiovascular. Esto ayuda al funcionamiento y al movimiento del intestino, por lo que ayuda a mejorar el estreñimiento.

- Los lácteos pueden consumirse, pero acompañados con la comida.

 

   
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