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De cuentas y abalorios
Jacqueline Hernández, creadora de su propia
línea de accesorios She-She, nos cuenta cómo
una preferencia de su infancia transformó su
vida.
Por Karen
Funes
Revisando
una gran cantidad de accesorios delicadamente colocados
sobre una mesa, me sorprendo ante el color, la gracia
y el encanto de las piezas diseñadas por esta
joven, graduada con honores de la Universidad José
Matías Delgado en el 2000.
Jacqueline ha estado relacionada con los negocios desde
siempre, pues sus padres fundaron una empresa de pirotécnicos;
además adquirió experiencia en las ramas
de mercadeo y publicidad en diferentes empresas.
Sin embargo, desde niña sintió inclinación
por las cosas bellas. Debe ser porque soy libra,
me dice. Así que en un momento en que se encontraba
cesante, decidió viajar a Canadá para
estudiar Spa Management, pues entre sus planes se haya
montar un negocio relacionado con la belleza.
En su estadía por ese país, como un mero
pasatiempo y bajo la premisa de que nunca se termina
de aprender, inició clases en tres talleres prácticos
de joyería en George Brown College en Toronto.
Allí aprendió a reconocer todos los materiales
para ensamblar cuentas, técnicas sobre cómo
manipular alambres, tenazas, cómo hacer cortes
de vidrio y cristales, así como a elaborar cuentas.
A mi edad, 28, soy una persona polifacética.
Con la ayuda de Dios y de mis padres que me permitieron
estudiar y vivir en Europa y Canadá desde muy
joven, he tenido la oportunidad de aprender y ver muchas
cosas, así como de enriquecer mi vida culturalmente.
Además de tener mi carrera profesional, también
he realizado cursos de estética, de maquillaje,
administración de spas, y además hago
locuciones para anuncios de radio y de televisión,
comenta.
Asegura sentirse afortunada de tener la oportunidad
de proyectarse en algo que le gusta, pues desde pequeña
sintió inclinación por el arte en general.
Es como un sueño poder diseñar accesorios
y joyas por mí misma y más aún
verlas lucir en otras personas. De hecho, fue
su mayor alegría ver a Miss El Salvador, Irma
Dimas, llevando sus aretes en la página oficial
de Miss Universo.
Nueva marca
Hace nueve meses inició She-She, nombre de mucho
significado, ya que hace referencia a la mujer, pero
también es un término que distorsionó
del chi-chi, que significa algo o alguien
extremadamente a la moda.
Aunque no se dedica tiempo completo a sus creaciones,
éstas se han convertido en su orgullo. Por el
momento, y dado que está dándose a conocer,
realiza exhibiciones privadas donde muestra las nuevas
tendencias, estilos y materiales.
Como la misma Jacqueline explica, para ella nada mejor
que el color, las piezas geométricas y las transparencias.
Así se advierte cuando describe una de sus líneas,
donde predominan colores vibrantes, elaborada en plata
con cristales de caña provenientes de Estados
Unidos.
En el resto de sus colecciones, que incluyen aretes,
pulseras y collares, puede notarse una mezcla de materiales,
como cuentas de vidrio, cristales Swarovski, checos
y de murano; piedras semipreciosas como turmalinas y
cuarzos, cuentas de madera, de plástico y de
metal.
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Me
apasionan las cuentas y abalorios. Se usan desde
siempre, ya sea como adornos o como talismanes
para protección.
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Algunas
las elaboro yo misma utilizado mostacilla y pinturas
acrílicas, lo cual requiere más trabajo
y paciencia, pero a la vez me permite desarrollar mi
creatividad y hacer de She-She una marca con diseños
únicos, explica.
Jacqueline cita una frase de Goethe: La originalidad
no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas
como si nunca hubieran sido dichas por otro, para
explicar lo que significa cada pieza que realiza. Cada
collar y cada pulsera es para mí una expresión
de arte. La originalidad de mis piezas radica en ese
toque individual con que las elaboro; en la manera en
cómo selecciono las cuentas, como las coloco
e incluso cuando creo mis propias cuentas, añade.
Alternar materiales es parte del encanto de sus creaciones,
colores, transparencias, metales y texturas variadas
hacen un juego llamativo. Las cuentas hechas con la
técnica de vitrofusión, entre ellas las
de murano, están entre sus favoritas.
Aunque le gusta enterarse de las tendencias, Jacqueline
asegura no regirse demasiado a ellas porque cada persona
es especial, por eso crea sus piezas pensando en todas
las edades y estilos. Los aretes largos me encantan,
son femeninos y elegantes, pero muchas mujeres sienten
que deben tener un cuello de cisne para usarlos. Gracias
a Dios esa concepción se está borrando,
pero sí tuve que acortarlos un poco, dice
mientras ríe.
Las pulseras recargadas forman parte de sus colecciones
y las que llevan imágenes religiosas (medallas
y cruces) mezcladas con colores llamativos son de las
más solicitadas.
Aunque apenas inicia, no cabe duda de que más
ideas surgirán de la cabeza de Jacqueline, que
además ya está pensando en extenderse
a otro tipo de accesorios, de allí su marca:
She-She Accesorios.
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Accesorios
donde sobresale el vidrio
veneciano de aluminio.
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Los cristales de caña
son muy coloridos y las opciones en pulseras
son variadas.
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Adornos
para el celular elaborados con cristal de murano
y fomi.
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Pulsera de murano
trabajado con la
técnica Lampworking.
Puedes contactarla
a los teléfonos 2242-1143/7887-4933 o
a shesheaccesorios@gmail.com.
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