Cayos del Diablo:
Tesoro natural

Si quieres salir de la ciudad en busca de la paz y tranquilidad de un paraíso natural, aventúrate a conocer Green Bay, un hotel de playa ubicado en medio de las serranías guatemaltecas.

Por Roxana Jandres

La ruta a Green Bay comienza en las aguas del Río Dulce, ubicado en el departamento de Izabal. Este río se forma de la desembocadura del lago Izabal, que según los guías turísticos es el segundo cuerpo de agua más grande en Centroamérica, después de Nicaragua.

Desde este lugar, por 20 quetzales ($2.63) te podrás embarcar y disfrutarás un recorrido de dos horas por las islas y los senderos acuáticos de la región. Verás hoteles y restaurantes edificados a las orillas del río; algunos de ellos sólo tienen acceso por medio de lanchas.

La mejor parte del viaje, sin duda, es visitar el histórico Castillo de San Felipe, que por lo general se rodea para ver toda su belleza arquitectónica que data de 1651. Sin embargo, verlo no basta, debes entrar y conocer con los guías del lugar la historia que encierran estos muros de mampostería, pues cada área es un relato que te retrocede en el tiempo.

Para muchos, la aventura continúa hasta terminar en Livingston, un pintoresco pueblo garífuna del Caribe, donde tienes hasta tres horas para conocer cuanto puedas. Las motos esquíes son otra opción para divertirte; las alquilas por 400 quetzales (unos $52) y las usas por tiempo ilimitado.

Hacia Green Bay

Para llegar a este lugar te adentras en el corazón de la naturaleza, ya que está ubicado en las faldas del cerro San Gil, una de las reservas ecológicas más grandes de Guatemala, por tanto es una zona protegida que comparte con los turistas su hábitat natural.

Dentro del mapa, Green Bay se conoce como Cayos del Diablo, que son dos puntas de tierra que sobresalen en las aguas de la Bahía de Amatique. Según la historia, los cayos servían como escondite para un pirata al que llamaban “el diablo”.

El hotel comprende ocho manzanas de terreno, dentro de las cuales encuentras piscinas, cancha de voleibol a la orilla de la playa, restaurante, bar y área de juegos.

Caminatas y viajes

Desde el hotel puedes tomar paseos alternativos como hacer caminatas guiadas al río Las Escobas, una preciosa fuente de agua cristalina que nace del cerro San Gil y está a sólo tres kilómetros del hotel.

Otra opción es explorar el cerro San Gil y buscar entre su flora algunas de las más de 300 especies de aves que ahí habitan.

Por lancha tienes más opciones que por tierra. Puedes viajar a Playa Dorada, Punta de Cocoli, Punta de Manabique y entre ellos a Punta de Palma, una playa de arena blanca, donde puedes asolearte y disfrutar de la tranquilidad del océano Atlántico, además de traerte un bello caracol de recuerdo, que adquieres por 25 quetzales, o cambiar tu look con las trenzas garífunas que hacen las niñas del lugar.

Cómodas instalaciones

En Green Bay podrás disfrutar de paquetes turísticos todo incluido que hacen placentera tu estancia. El hotel cuenta con 50 habitaciones, entre sencillas y triples, estilo bungalow, con aire acondicionado, teléfono, agua caliente y servicio al cuarto. Piscina con wetbar, salón de reuniones con capacidad hasta de 100 personas, comidas, bebidas (sin alcohol) y boquitas ilimitadas.

El restaurante Corozo te ofrece comida internacional bufé y a la carta, y los bares Manabique y Cocoli te preparan todo tipo de bebidas nacionales e internacionales.

Además tienes acceso a bicicletas de montaña, kayaks, juegos de mesa y más.

Servicios extras

Si quieres más ambiente, Green Bay organiza actividades de animación previamente programadas, como fiestas dentro del hotel y exhibición de bailes garífunas con fogatas a la orilla de la playa.

Además tours para que conozcas el Caribe guatemalteco. Algunas opciones son:

* Traslado a Puerto Barrios, Punta de Palma, Livingston, Siete Altares, Playa Blanca, Punta de Manabique, Bahía de Amatique, Bocas del Polochic, Chocón Machacas y Bahía La Graciosa.
* No olvides llevar en tu maleta un buen protector solar y repelente.

Agradecimientos

* Si deseas hace este tour consulta a Turismo Calle Real, Residencial Decápolis, Pasaje San Carlos #2, teléfono 2260-4314.
* Haydeé Chupina, gerente de Green Bay.
* Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT).

 

 


Historia en piedra

El castillo de San Felipe es una fortaleza edificada por los españoles con el fin de proteger el lago Izabal y evitar el acceso a la antigua república, donde se asentaron las grandes milicias españolas y donde estaban las bodegas de granos y oro.

Por su estratégica posición, el castillo sirvió como una especie de control aduanero; desde aquí se observaban los movimientos de los barcos.

En su interior todavía se observan piezas de antaño, como los cañones de hierro y de bronce. Los de hierro pertenecieron a los españoles y los de bronce a los ingleses, cuando éstos invadieron el lugar.
Todavía se distinguen áreas como la cocina, el comedor, el patio principal y las mazmorras; en estas últimas se torturaba a los prisioneros amarrándolos mientras aumentaba el nivel de agua. Esta parte del castillo todavía se inunda. Entre julio y septiembre es imposible entrar a este lugar.

Como todo castillo mantiene sus torres intactas. Antes eran para los comandantes vigías, ahora son para los turistas que quieran retratar la belleza del lugar.

Green Bay es una zona bastante
lluviosa. Su temperatura está entre los 27 y 31 grados.
En Río Dulce puedes encontrar diversión en grande..

El lugar cuenta con instalaciones para toda la familia.
Cómodas habitaciones con aire acondicionado y duchas con agua fría y caliente.

Las noches dentro del hotel pueden ser de disco o de fogatas a la orilla de la playa.
De Punta de Palma puedes traer un bello caracol extraído de las costas de Belice.

Los españoles dejaron 17 cañones de hierro y los ingleses, dos de bronce.
Desde está posición se podía proteger el lago Izabal y los fuertes españoles.

El castillo fue invadido en 1743 por los ingleses.

 

 

   
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