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Una chica superchévere
Con un aire de sensualidad y picardía, y una
alegría desbordante, Daniela Kosán, la
chica E!, habló sobre su vida y las vueltas que
le ha dado.
Por Karen Funes
¿Trajiste
mucho casete?, preguntó Daniela, cuando
le pedí que me contara sobre su vida, su
niñez y sobre cómo llegó a
la televisión.
Esta versátil conductora de televisión
nació en Caracas, Venezuela, el 24 de febrero
del 74; vivió y estudió en Maracay
y estudió en el colegio de monjas Cristo
Rey.
Se graduó en 1990 y estudió cinco
años de medicina en la universidad de Carabobo
hasta que hubo un paro académico y su vida
comenzó a cambiar.
Cuando iba a comenzar el quinto año, Daniela
conoció a un cazatalentos, hoy
un amigo muy querido, que la invitó a entrar
a una escuela de modelaje, pero a mí
no me gustaba nada de eso, dice. Finalmente
se inscribió y el día de bienvenida
al curso se hallaba el señor Osmel Sousa,
el zar de la belleza venezolana, y le
preguntó si quería participar en Miss
Venezuela.
Le respondí que no, porque estaba estudiando.
Siempre fui muy estudiosa, estuve en los cuadros
de honor de la escuela, no quería perder
clases. Pero entonces, en 1995, falleció
mi padre y mi mundo cambió, cuenta
con un dejo de nostalgia.
Debido a sus conocimientos de medicina conocía
la evolución de un tumor cerebral. Hasta
el nombre es horrible: glioblastoma multiforme,
comenta. Durante un año acompañó
a su padre en esa etapa terrible de su enfermedad.
Bajé las notas, me sentía mal,
terminé con mi novio, ¡mi vida era
un desastre!.
Cambio radical
En aquel momento crucial se volvió a acercar
su amigo y dado que había pasado por una
mala racha estaba muy delgada. Dani me
dijo, estás bellísima, perfecta
para Miss Venezuela, cuenta entre risas Daniela.
Me pareció un paréntesis perfecto,
me mudaba a Caracas y tomaba un año libre.
Así lo hice!.
Daniela considera su participación en Miss
Venezuela como algo increíble. Me despejó
muchísimo, conocí cantidad de gente
nueva; fue maravilloso. En septiembre del 97 obtuve
el tercer lugar acreditándome como Miss Venezuela
Internacional y calificada como mejor cuerpo
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El concurso Nuestra
Belleza Internacional no se realizó
otra vez, así es que soy una reina
vitalicia
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El evento Miss Internacional
en Japón se realizaría hasta el próximo
año, por lo que Daniela se tomó un
año más fuera de las aulas, pero no
estuvo ociosa: trabajó como modelo, participó
en campañas publicitarias, etc. Entonces
todavía tenía la meta de graduarme
como médico, dice riendo.
En noviembre del mismo año viaja a Miami
para participar en Nuestra Belleza Internacional,
auspiciado por Univisión, y ganó.
Nunca una venezolana lo había ganado,
pero lo más sorprendente es que con mi número
de reina 57, Venezuela entró en el Guiness
Records como el país con más reinas
de belleza en el mundo. Fue una fiesta nacional
en mi país, para mí un toque de suerte.
¡Ni siquiera sabía que se estaba contabilizando!.
Entrada en los medios
De repente, Daniela se adentró en Venevisión,
empezó a hacer castings en el canal y la
invitaban a programas como Despierta América,
el Show de Don Francisco, a presentar premios Lo
Nuestro a la música latina. ¡Imagínate,
de repente me veo sentada con Alejandro Sanz a un
lado y Alejandro Fernández al otro, cerca
de Thalía y de Juan Gabriel!.
Ese roce con artistas y medios de comunicacion le
empezó a encantar muchísimo, así
fue como inició algunos cursos de locución
y de dicción y un día la llamaron
de Venevisión para ser la chica del tiempo
dentro del noticiero. Recibió entrenamiento
en el Weather Channel en Atlanta y poco a poco aprendió
todos los secretos.
En 1998 viajó a Japón y resultó
ser primera finalista y Miss Fotogénica.
Junto a Miss Panamá y Miss India recorrieron
Japón durante tres semanas y cuando regresó
a casa vivió un cálido recibimiento.
¡Ah, yo quería seguir concursando!
Así fue como le dije adiós a la medicina.
Sus papás, un administrador de empresas y
una antropóloga, le inculcaron el estudio.
Tomó las cosas en serio y optó por
la carrera de comunicación social.
Su vida hoy
La vida de Daniela se desenvuelve en avión.
Prácticamente estoy botando los reales
por mi casa... las matas se me están muriendo!,
dice entre carcajadas.
Daniela ama su libertad (asegura que por ser piscis).
De niña vivió tres años en
Illinois, pues sus papás realizaban un postgrado,
y fue cuando cumplió los 19 cuando su mamá
le regaló un viaje a Nueva York y recuerda
que pensó: Ahora sí puedo morir
en paz. Quién iba a pensar que recorrería
toda América y conocería Londres,
París, Japón... El Salvador.
Aunque vive en Caracas y graba sus programas allí,
la parte administrativa está en Miami, donde
radica su madre desde hace siete años. Su
relación con ella es muy estrecha. Es
mi fan número uno, pero también mi
mayor crítica.
Mis papás se divorciaron cuando yo
tenía ocho años. Ella tuvo una relación
posterior de diez años que terminó
muy tormentosa y decidió no volver a casarse.
Estuvo tres años sola, pero encontré
al hombre ideal para ella, los presenté y
hoy son muy felices. ¡Soy una excelente cupido.
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Breves
de dani
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¿Qué
es lo que más te gusta del espectáculo?
¡Me gusta todo! Me gusta al frente y
detrás de cámaras, ver a los
artistas en el escenario y después
conocer esa parte humana que uno no percibe.
¿Qué otro tipo de géneros
deseas experimentar?
Después del noticiero del tiempo incursioné
en un programa de concursos, luego en E! y
en Contra Reloj, de canal 3, un
programa en vivo.
También escribí un programa,
se llamaba Zona Creativa y trataba
sobre publicidad. Era bien retro, pero incluía
entrevistas con los directores de comerciales
famosos y sus protagonistas. Fui la productora
ejecutiva y eso me dio credibilidad.
¿Cuál es tu artista favorito?
Todos, pero Bono es singular. Me gusta su
filantropía, su sex appeal. Pero siempre
diré que Juanes es un un ser humano
espectacular.
¿Quiénes han influido en
tu vida?
Mis padres en principio. Me insistieron en
ser la mejor, en estudiar y trabajar. Sin
embargo, en el camino se me ha cruzado tanta
gente que me ha apoyado, que me han dado oportunidades,
que vieron algo en mí y creyeron.
Tu mayor defecto
No sé si llamarlo así, pero
soy workhololic; me encanta, me
apasiona, amo la TV. Siempre quiero estar
relacionada con ella.
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