BEBES
Listos para ser padres

Para las parejas que programan todos los pasos de su relación, el embarazo es la cumbre de sus planes. Por ello, es valioso prepararse antes de la concepción, para asegurar el nacimiento de un ser saludable y rodeado de lo necesario.

Por Laura Molina

Nuestra cultura no se caracteriza por la planificación, pero no está de más adoptarla cuando se trata de nuestros hijos. Esto implica estar conscientes de la situación económica,

emocional, sicológica y por supuesto, física, en la que nos encontramos.

La preparación en cuanto a la salud es, sin duda, un aspecto importante. Según el ginecólogo Edward Herrera, la visita al médico antes del embarazo es el primer paso para cualquier pareja. Este encuentro servirá para hacer las revisiones ginecológicas, incluida la citología, a fin de descartar infecciones vaginales u otros problemas.

Si antes del embarazo no se padece ninguna enfermedad, pero se tienen antecedentes familiares, se debe mencionar en la visita al doctor, pues éste determinará las medidas para evitar que el padecimiento se desarrolle con los cambios hormonales y físicos que implica la preñez.

Asimismo, el especialista puede ordenar exámenes clínicos para verificar los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa en sangre, así como la hemoglobina para descartar anemia. Si se detecta un problema, la mujer se debe poner a dieta y tomar otras medidas para disminuir el peligro antes del embarazo, de lo contrario puede haber complicaciones en el bebé.

Los hábitos alimenticios son cruciales en la preparación para el embarazo, sobre todo para mujeres con antecedentes familiares de diabetes e hipertensión, pues deben tener su peso bajo control.

En general, se recomienda una dieta balanceada que supla las necesidades del cuerpo en cuanto a carbohidratos, proteínas, hierro, vitamina B12 y fibra, sin olvidar los líquidos. De igual forma, la ingesta de ácido fólico tres meses antes de la concepción evita malformaciones en el bebé. Para garantizar una buena alimentación se puede acudir al médico o al nutricionista.

Planificación completa

Para el doctor Herrera, la primera fase es el uso de un método anticonceptivo para planificar en qué momento se desea tener hijos. Para cada mujer hay una forma adecuada de hacerlo; por ejemplo, no se recomienda usar inyecciones de dos o tres meses a quienes no han tenido bebé porque pueden retrasar la concepción cuando se desee, afirma.

Al decidir que es tiempo del embarazo se aconseja esperar tres meses luego de suspender el anticonceptivo, sobre todo si son píldoras o inyecciones, porque se calcula que es cuando el cuerpo ya no tiene los efectos del método. Mientras tanto, se puede utilizar preservativo.

Se calcula que de todas las concepciones que pueden ocurrir en una noche, sólo el 50% terminará en embarazo, es decir, una pareja deseosa de tener hijos debe poner todas las piezas en el lugar adecuado para lograr su objetivo.

A tomar en cuenta

Una medida que no muchas parejas siguen es el examen de compatibilidad sanguínea. Cuando el bebé hereda el tipo de sangre del padre y éste es distinto al de la madre, el cuerpo de ella creará anticuerpos y en el siguiente embarazo puede sufrir aborto o el feto puede sufrir anormalidades.

Por otro lado, las pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual, como la sífilis y el VIH, previenen que el niño adquiera estas enfermedades durante su formación o en el parto. Algunas infecciones vaginales por bacterias pueden producir infertilidad, por lo que también deben descartarse con la citología.

Las adicciones son dañinas para el embarazo, tanto cuando se quiere concebir, como en el caso del alcohol y el tabaco, como durante la gestación. Las drogas y el embarazo no son compatibles.

Respecto a la dificultad de embarazarse se debe esperar un año luego de sostener relaciones sexuales sin protección para considerar que hay un problema. Las causas en la mujer pueden ser ovarios poliquísticos, problemas hormonales y la endometriosis.

La edad puede ser también una razón, como también lo es para situaciones de riesgo, como preclampsia, diabetes gestacional y que el niño padezca del síndrome Down. El embarazo a los 35 años se considera de alto riesgo.

Se recomienda una dieta balanceada y la ingesta de ácido fólico tres meses antes de la concepción.

 

Fuente: Dr. Edward Rivera, ginecólogo, teléfono 2208-3569.

   
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