La silenciosa clamidia
Es una enfermedad de transmisión sexual, de
pocos y confusos síntomas, pero prevenible y
fácilmente curable.
Por
Betty Carranza
CaSu nombre científico es Clamidia tracomatis
y consiste en una infección producida por una
bacteria, la cual ingresa al organismo por medio de
contacto sexual a la vagina y de ahí puede irse
expandiendo a todo el aparato reproductor femenino.
De forma ascendente, puede atacar la uretra, el cuello
del útero, el endometrio y desde ahí contaminar
las trompas de falopio. El problema es que con frecuencia
la enfermedad no presenta síntomas y, en la mayoría
de veces, los trastornos que percibe la paciente son
comunes a enfermedades como uretritis, bartolinitis
o endometritis, entre otras, por lo cual es difícil
identificarla.
Entre los síntomas se encuentran ardor al orinar,
secreción vaginal o sangrado y dolor durante
la relación sexual, o en el exámen pélvico
uterino, y sangramientos post coitales.
La única forma de diagnosticar el padecimiento
es mediante la investigación de antígeno
anticuerpo, un cultivo de laboratorio que se hace a
una muestra de tejido cervical, extraída por
el ginecólogo. Este estudio lo hacen en laboratorios
especializados y su precio es alto, por ello no es un
procedimiento ginecológico rutinario.
Consecuencias
La seriedad de la enfermedad radica sobre todo en sus
consecuencias, ya que puede ser causante de un embarazo
ectópico (fuera del útero) y al afectar
las trompas de falopio tiende a bloquear los conductos
y con ello impide el tránsito del óvulo
para ser fecundado por el espermatozoide, por tanto
también es causa de infertilidad.
Otro peligro es que si la madre la padece puede contaminar
los ojos de su bebé al momento del nacimiento
vía vaginal y provocarle el tracoma, una problema
ocular que lleva a la ceguera.
La clamidia sólo se puede transmitir por relación
sexual y durante el parto al bebé. Por ello se
recomienda que ante un embarazo en una paciente con
posibilidades de padecer la clamidia se haga el examen
para controlar la enfermedad antes del alumbramiento.
El tratamiento depende de cuánto se haya extendido
la infección pero, en general, es curable con
antibióticos como la doxiciclina o azitromicina,
en tratamientos orales, y en casos más severos
se usa el metronidazol.
| No
corras riesgos |
- Aunque en el
país no hay estudios sobre la frecuencia
de la clamidia. Se considera que en las adolescentes
con vida sexual activa puede haber una taza de infección
de casi el 30%.
- La clamidia es 10 veces más frecuente que
la gonorrea.
- Las mujeres entre los 12 y los 35 años
son las más expuestas, ya que es el grupo
de mayor actividad sexual.
- Al ser una enfermedad de transmisión sexual
(ETS), las mujeres que corren mayores riesgos son
quienes tienen varios compañeros de vida
sexual.
- Cuando una paciente resulta positiva a la clamidia
es de rigor examinar si también está
contagiada por VIH-sida, sífilis, gonorrea
y hepatitis B.
- Las únicas formas de prevención
son la fidelidad y el uso del condón. |
Fuente: Dr. Raúl Arguello
Escolán, ginecólogo y obstetra. Centro
Ginecológico, teléfono 247-1167; calle
y colonia La Mascota #517, teléfono 263-8284.
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