S.O.S.al año escolar

Si tu hijo reportó bajas notas en los dos primeros períodos escolares, no te alarmes. Aquí tienes un plan de emergencia para salvar el curso.

Por Betty Carranza

A estas alturas del año, muchos padres de familia están preocupados por los bajos promedios escolares de sus hijos. Pero no todo está perdido, aún están a la mitad del camino.

La primera acción a tomar es hacer una autoevaluación para saber si como padres estamos haciendo lo correcto o estamos cometiendo errores como estos:

* Sobreexigir sin motivar. Pides la nota de excelencia (10) y si lleva un seis, siete u ocho, tu frase favorita es “como siempre, las notas mediocres” y no valoras el esfuerzo que hizo en pasar la materia.

* Falta de comunicación con los maestros de tus hijos y, por ende, no sabes qué tipo de ayuda necesitan.

* Eres autoritaria. No motivas a tu hijo a estudiar, lo obligas y si no cumple, lo castigas. No te extrañes si el resultado es la rebeldía y las conductas desafiantes.

Manos a la obra

Si te identificas con alguna de estas actitudes trata de superarlas. La clave del éxito escolar es el involucramiento de los padres de familia y para lograrlo aquí tienes unas recomendaciones:

1. Cambia de actitud respecto de la vida educativa de tu hijo. Deja el casete de perdedor y en lugar de decir “eres un haragán” o “si seguís así vas a aplazar” inculca pensamientos positivos, como “tú puedes” o “vas a lograrlo”.

2. Involúcrate en el estudio, aunque llegues tarde y cansada de tu trabajo. Desde kinder hasta sexto grado, los niños necesitan un estudio dirigido por los padres o un tutor; para los mayores el estudio tiene que ser supervisado, es decir, que el padre esté observando si en efecto el joven está con cuadernos en mano.

3. Establece horarios de estudio de 30 ó 45 minutos con intermedios de descanso.
4. Asigna un lugar específico para hacer las tareas y estudiar (no en la habitación) donde tenga todos sus útiles escolares a la mano. Saca de su cuarto distractores como la televisión, la computadora e internet, música y teléfono.

5. Establece un sistema de estímulos de acuerdo a su edad y aficiones. Por ejemplo, acumular puntos por tareas cumplidas o por exámenes ganados y el fin de semana se gana una ida al cine.

6. Ten claras las capacidades de cada uno de tus hijos. No todos alcanzan el 10, pero si logra un siete míralo de manera positiva: logró el 70% del nivel requerido. Felicítalo y motívalo para que llegue al ocho.

7. No reacciones enojada ni insultante ante una mala nota. Tranquilízate y pregúntale a tu hijo qué pasa, escúchalo y a partir de ahí establezcan las soluciones concensadas.

8. Evalúa si tu hijo es capaz. pero el sistema educativo de su colegio no es adecuado para él. Cada centro escolar usa metodologías y formas de evaluación diferentes y no por eso menos exigentes. Si este es el caso, analiza con un sicólogo un cambio de colegio para el próximo año.


Fuente: Licda. Beatriz de Arias, directora de Colegio Laura Lehtinen, Pasaje Las Gardenias #4, colonia San Francisco, teléfono 224-6864. Foto: Luis Villalta

   
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