Día a día, un calvario

Si sientes que tus pies van a explotar, haz algo y pronto.
No consideres el dolor como “normal”. sufrir no es tu misión en este mundo.

Por Karen Funes

Existen tres causas por las que tus pies pueden doler: tu ocupación, una enfermedad y la mala selección del calzado. Las tres tienen relación y —lo mejor— también tienen cura.

Bailar, pasear, atender el mostrado, todo tiene que ver con los pies y, por ende, utilizar el calzado adecuado ayuda en mucho.

Lo mejor será llevar a tu trabajo unos formales de tacón bajo y punta cuadrada. Deja las sandalias de cintas espagueti para un cóctel o una fiesta y los de punta fina para una ida al cine.

Realizar ejercicios sencillos mientras estás de pie o sentada también ayuda a mejorar la circulación y, por ende, evitas las inflamaciones. Recurrir a cremas suavizantes, exfoliantes y masajes, así como un buen pedicure suma, nunca resta en tu bienestar.

Problemas serios

Pesas 180 libras, divídelo entre dos y tendrás el peso que cada uno de tus pies soporta durante al menos 12 horas diaras: ¡son 90 libras! La obesidad causa dolor de pies y se debe a que tanta presión comienza a deformarlos hasta que se vuelven “tamalitos”.

Los dolorosos espolones (formación en el calcañal que parece espina de rosa) también aparecen debido a la obesidad o por estar de pie mucho tiempo.

El pie plano —que puede curarse durante la niñez— causa dolor debido a que zonas de tu pie no aptas para soportar peso se ven sometidas a presión. La única forma de aliviarlo es utilizando plantillas que mejoran el arco y el apoyo. Hoy existen múltiples opciones de plantillas y será un médico quien te recomiende la mejor para tu caso.

La artritis es una enfermedad autoinmune que desarrolla callos en las plantas de los pies, juanetes e invalidez. Obviamente se trata de una dolencia grave que debe ser tratada por un especialista.

Los hombres especialmente padecen de ácido úrico elevado, y el dolor se extiende a codos, muñecas, manos, etc. En general, con una dieta especial y medicamentos es fácil de controlar.

Los juanetes tienen un factor hereditario importante y, cuando empiezan a aparecer, pueden controlarse mediante dispositivos nocturnos especiales. Si ya está formado, la única alternativa es la cirugía, que resulta exitosa si se eliminan las causas o detonantes, como zapatos inadecuados.

Cuidados y prevención

Es preferible que inviertas en unos buenos zapatos a tener muchos de mala calidad. Los básicos serían unos de tacón de 2’’ con plantilla acolchada, recto y de punta redonda o cuadrada y si pueden ser de cuña mejor; además unos deportivos, mocasines y sandalias modernas que ofrezcan soporte y estabilidad al pie y finalmente unas pantunflas.

Consulta cualquier callosidad o dolor recurrente, muchas veces un apoyo anormal del pie puede causar problemas en la columna (los que tienen pies planos sufren de lumbago). Hay quienes suelen tener mejoría con las jaquecas y migrañas cuando solucionan sus problemas con los pies.

Fuente: Dr. Edgar Escalante Monge, ortopeda, traumatólogo y especialista en medicina deportiva.
Teléfonos 224-3767 y 298-0245.

   
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