VPH Virus en expansión

Nuestro mundo está lleno de virus, muchos de ellos ingresan a nuestro organismo, pero éste logra neutralizarlos gracias al sistema inmunológico. Sin embargo, no siempre es tan efectivo.

Por Karen Funes

Uno de los virus más antiguos y con los que la gente puede infectarse constantemente es el virus del papiloma humano (VPH), ya que existen más de 100 tipos y se transmite por el simple contacto con una superficie contaminada. Así de fácil.

Por supuesto, la transmisión sexual es otra de las vías, ya que al menos 21 de estos virus (los llamados mucosos tróficos) prefieren el tracto genital y causarán sus efectos en la vulva, el ano, la vagina o el pene dependiendo de las prácticas sexuales de cada persona.

La manifestación de estos virus en el cuerpo se denomina verruga, pero los que aparecen en la región genital son conocidos popularmente como “caballitos” y a nivel médico condilomas acuminados.

Los condilomas son especialmente reconocidos por su parecido a la coliflor y su olor fétido, pero no tienen nada que ver con el herpes genital que se trata de ulceraciones.

Según el doctor Mauricio Guevara Pacheco, ginecólogo-oncólogo, fue hasta 1970 que se comenzó a hablar de este virus, y actualmente es una infección muy común que no deja de verse con cierto prejuicio. “Padecer el virus casi incrimina a la mujer o al hombre de una infidelidad, pero se trata de algo que se pudo contraer hace muchos años —y sólo ha estado latente— o en un baño público”, explica el ginecólogo.

Inmunología fallida

Aunque no se trata de una enfermedad mortal en sí misma, representa una molestia ginecológica que se puede notar a simple vista, pues si hay condiloma internos, los hay externos.

Las personas que desarrollan el virus deben acudir de inmediato al médico y someterse al tratamiento. Existen varias opciones como la extirpación quirúrgica, la crioterapia (congelación), vaporización con rayos láser, electrocauterio (fulguración) y aplicación de químicos.

La podofilina, así como el ácido tricloroacético al 50 ó 70%, son líquidos que “queman” las lesiones y debe ser aplicadas por un médico.

Implica varias visitas periódicas al médico, es un tratamiento que causa ardor y en general las verrugas vuelven a aparecer. Aunque se logre eliminar la lesión el virus no se erradica y con el tiempo los condilomas vuelven a aparecer.

Cremas como el Fluoracilo u otros de última generación como el Imiquimod son otras opciones. Esta última ha sido aceptada recientemente por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) como otra droga efectiva para el tratamiento y trabaja estimulando el sistema inmune (defensa) para luchar contra el virus.

Otra perspectiva

“Lejos de restarle importancia a esta infección, la preocupación de fondo es que el VPH tiene relación con el cáncer de cuello uterino”, añadió el especialista. Aunque se sabe que los virus #6 y #11 son de bajo riesgo, está confirmado que los números 16, 18, 31 y 45 sí traen graves consecuencias y son casi invisibles comparados con los primeros.

Existe la prueba de hibridación para determinar qué tipo de virus se padece, pero lastimosamente en nuestro país aún no se realiza. La única forma de detectar anomalías celulares siempre es la realización anual o semestral de la citología, en especial si se porta el VPH.

Tus dudas

¿Si estoy infectada, mi pareja lo está?
Se asume que sí y aunque ambos estén en tratamiento, siempre deben usar condón.

¿Cómo afecta este virus un embarazo?

Con el embarazo los condilomas o verrugas genitales tienden a aumentar de tamaño. En realidad no afectan al bebé porque tu sangre no está infectada, pero definitivamente se programa una cesárea para evitar que el niño se contamine al salir por la vagina.

¿Cómo puedo protegerme?

Dado que muchas personas son asintomáticas, es decir no presenta verrugas en ninguna parte del cuerpo, lo mejor es utilizar siempre el condón. Aunque existen regiones que no cubre el condón y no protege al 100%, sí elimina cierto
riesgo.

 

Evaluaciones

* ”En Estados Unidos, la infección genital por VPH es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente: un tercio de las mujeres de menos de 20 años sexuales activas la padecen. El 69% de los varones que tienen relaciones sexuales presenta lesiones asintomáticas en el pene; por tanto, el varón es un reservorio que disemina la enfermedad. Los condones pueden prevenir la diseminación de diferentes enfermedades venéreas, pero no previenen el contagio del HPV. El virus puede estar en reposo hasta durante 20 años”.
http://www.unizar.es/gine/nw7.htm#uno

* ”En adultos se considera una infección de transmisión sexual (ETS) favorecida por parejas sexuales múltiples, parejas desconocidas o inicio temprano de la actividad sexual. Las adolescentes son fácilmente susceptibles a padecerla”.
Grupo Entorno Médico

* ”Aunque actualmente no existe cura médica para eliminar el papilomavirus, las lesiones intraepiteliales escamosas y las verrugas que causa pueden ser tratadas. Los expertos calculan que 24 millones de norteamericanos están infectados”.
Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos. http://www.nci.nih.gov


Fuente: Dr. Mauricio Guevara Pacheco, GINECÓLOGO-ONCÓLOGO. Teléfono 226-5111.
Foto ilustración Jorge Castillo.

   
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