X|B
“Mi pasión son los collares”

Sus creaciones conquistan a primera vista. Cualquiera pensaría que quien diseña estas piezas de arte goza de años y años de experiencia... No, simplemente le vienen del alma.

Por Karen Funes

Al conocer sus joyas, por casualidad, me entró la curiosidad por entrevistarla. Ximena Barrera es una jovencita que está entrando de lleno en el negocio de las joyas semipreciosas a nivel internacional. Dados sus contínuos viajes al exterior, planificación de su entrada a los mercados centroamericanos y la búsqueda de materia prima novedosa.

La imaginaba diferente. Con su largo cabello rubio y toda de negro (su color favorito) me esperaba un poco nerviosa, pero lista para la sesión fotográfica. Eduardo Zelaya, su maquillista de confianza, retocaba su maquillaje y peinado. Sus impresionantes y chispeantes ojos y la forma dulce de su rostro (que me recuerda a una niña pequeña) contrasta con la mujer independiente y segura que es.

La espontaneidad y la alegría propias de sus 24 años era más que evidente. Su voz ronca y su risa contagiosa lograba un bonito efecto en el ir y venir de quienes buscábamos el mejor ángulo y la mejor iluminación. Luego de las fotos y para entrar en confianza le pedí me hablara de sus datos generales: ¿Estás conforme con lo que dice tu horóscopo?, le pregunté. “Soy capricornio, y sí, creo que me describe cuando habla de que concluyo lo que inicio y soy determinada en mis decisiones”. ¿Y en los defectos?, añadí. “Bueno, soy algo terca y un poco berrinchuda”.

Ximena estudió las carreras de Comunicaciones y Diseño Gráfico en la Universidad José Matías Delgado, pero luego se trasladó a Boston, Estados Unidos, para concluir la primera de ellas. Ninguna llegó a feliz término porque no era lo suyo. Los azares de la vida la situaron en otro camino.

“Dentro del negocio de mi mamá (la prestigiosa Tienda Kapricho) inicié el mío, que era la venta de joyas en septiembre del 2002. Mi pasión desde siempre fueron los collares, aunque nunca imaginé que los crearía. Creo que es porque desde adolescente visto de negro y quizá por eso me empeñaba en accesorios llamativos que resaltaran sobre ese color”.

Una guía

“... soy una mujer independiente, libre y feliz de sacar adelante mi negocio”.

Ximena tiene el buen gusto de su madre, Carmen Elena, y el carácter emprendedor de su papá, Hugo Barrera, de allí se comprende su talento. Pero también importante en el nacimiento de esta artista es la venezolana Aurelina Villalta, diseñadora de joyas radicada entonces en Miami. “Yo era su clienta, me fascinaban sus creaciones y como ella se regresaría a su país me dio un curso intensivo de tres meses. Me enseñó toda la técnica”, dice.

Aurelina, comenta Ximena, estaba admirada por lo rápida que era. “Le gustaban mis combinaciones de piedras y colores ¡y ella no me enseñó nada de diseño! Mi inspiración no radica en nada especial; simplemente veo los colores y armo las mezclas en mi cabeza, aunque el resultado muchas veces varía, por eso cada pieza es especial”, añade.

Mientras alguno de sus seis perros atraviesa por una de las cómodas salas de su casa, donde se nota el buen gusto de su madre, que es diseñadora de interiores, le pregunto sobre cómo fue el inicio de esta aventura empresarial y la creación de su marca X|B.

“Como no se trata de bisutería, sino de piedras semipreciosas, me daba miedo lanzarme. La inversión sería grande por todas las herramientas y materiales que necesitaba (oro y plata, cristales); además no sabía si la gente querría pagarlos, (pero) aun así me aventé”, asegura.

Ximena comenzó a fabricar sus piezas en julio del año pasado y para estar al tanto de la moda va a espectáculos y visita proveedores de Nueva York. “Cada mes y medio salgo a traer nueva mercadería y de paso compro los materiales para los collares que realizo; encuentro nuevas formas y colores de piedras y participo de los cursos que ofrecen algunos proveedores. Allí aprendo nuevas técnicas”.

La diseñadora comenta que sus primeras clientas estaban indecisas para hacerse de estas joyas, ya que son muy exóticas. Sin embargo, poco a poco ha ganado muchas adeptas, tanto así que una de sus principales clientas, Evita López Davidson, tiene más de 50 piezas, incluyendo las primeras que elaboró con oro. “Uno de los más bellos es de estilo imperial elaborado con cuarzo ‘pineapple’, cuyo precio anduvo por los $450. En realidad, van desde los $150 hasta $550, el más costoso que he vendido”, aclaró.

De cerca
Color favorito: el negro
Tienda: Zara
Accesorios: carteras
Fragancia: Yssey Miyake
Su pasión: los collares
Comida favorita: las pastas
Bebida favorita:
sodas, té helado (ja, ja, ja)
Cantautores: Sanz y Arjona
No le gustan: las cosas dulces
(aunque ella se considera dulce).
Hombres: dan mucha lata
Hombre más sexy que ha conocido: Príncipe de Asturias.

En corto tiempo Ximena ha elaborado cerca de 400 collares. Ella trabaja sola porque no existe un proceso mecánico de fabricación. “Muchos no son ni la sombra de lo que inicialmente pensé. En el transcurso del trabajo voy modificándolos”. Añade que además de ser bellas, las piedras semipreciosas pueden tener un gran kilataje y su precio siempre es más accesible.

Muy feliz, Ximena comenta sobre su expansión. En Guatemala ya tiene representación, y está negociando para tenerla próximamente en Nicaragua, Panamá y South Beach en Florida.

Gracias al contacto personal con la propietaria de una tienda inglesa especializada en novias, también existe la posibilidad de llegar hasta Londres. “Mi meta es crecer. Esto no es para mí un juego, sino una gran responsabilidad, pues me costó mucho que la mujer se animara a usar algo diferente, que cambiara su mentalidad en cuanto a moda”.

“Los hombres son una lata”

Ximena se jacta de cuán orgullosos están sus padres por sus logros. Al ser la menor de cuatro hermanas, ella ha debido lidiar con cierta indecisión en cuanto a qué haría de su vida. “Pero le doy gracias a Dios porque encontré algo que hacer que disfruto y gozo. Por las noches es cuando me inspiro, y tener que diseñar no es una carga, es un placer”, asegura.

Para esta joven, lograr su independencia es lo mejor que le ha pasado. “Tengo otra perspectiva de la vida, del futuro, y de lo que significa la responsabilidad. Desde siempre mis papás me dieron rienda suelta para elegir mi destino y eso se agradece”.

Al preguntarle sobre su vida amorosa, una tremenda carcajada surge de sus labios. “¡Los hombres son una lata!”, dice. “No, en realidad ahorita no tengo tiempo para una relación seria. Tampoco creo tener una fecha o edad específica en que deba pensar en casarme y todo eso, soy una mujer independiente, libre y feliz de sacar adelante mi negocio. No creo que Dios haga caminos torcidos y cuando me tenga que llegar ese momento, llegará”.

Una de sus empleadas de confianza se acerca y me dice muy seria “que le diga cómo tiene que ser el prospecto”. Rompe otra carcajada y Ximena me comenta que quizá busca a alguien como su papá: que tenga metas, un carácter emprendedor, que lo admira y la consienta. De paso, añade, no estaría mal que fuera alto, con buena figura y de ojos azules. Entre risas me dice: “Mis amigos se van a reír, ¡porque mi ex no tiene nada que ver con esa descripción!”.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“... me gustarÍa alguien que tenga metas, carácter y que sea emprendedor como mi padre”.

Desde arriba:

1. De aspecto frutal, jade arco iris con gorgoritos de cristal y broche de plata con marquesita.

2. Distintos verdes con la madreperla y turmalina.

3. De “look” muy natural, pieza de calcedonia y carnelia con broche de plata con marquesita.

4. Cuarzo rosa vieja y ónix.

5. Abajo, singular creación elaborada con cuarzo “cherry” y perla dorada en oro de 14K.

Fotos Maritza Santos

 

   
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