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MANTENIENDO
SU COLESTEROL
BAJO CONTROL
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Consulta
Nutricional
Lic. Rocío Rivera Claros
Nutricionista y dietista.
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El
colesterol es necesario para ciertas funciones importantes
del cuerpo. Pero cuando éste se eleva a niveles mayores
de lo normal (más de 200 mg/dl) se convierte en un
factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV).
EL cuerpo necesita colesterol para digerir la grasa de los
alimentos, elaborar hormonas, formar parte de paredes celulares
y otros procesos importantes. Pero el exceso de colesterol
circulante puede dañar las arterias, especialmente
las coronarias que suplen al corazón. Cuando éste
se acumula, forma una placa en las paredes de las arterias,
condición llamada ateroesclerosis. Cuando el flujo
sanguíneo del corazón es obstruido completamente
a la arteria coronaria, puede ocurrir un ataque al corazón
y la muerte.
En EU, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa
de muerte en ambos sexos. Cifra que ha disminuido considerable
en los últimos 30 años; Un estudio publicado
en el New England Journal of medicine en septiembre de 1998,
indica una disminución del 10.3% de 1990 a 1994. Esto
explicado en parte, a las adelantos en la atención
médica post infarto, y a una mejor prevención
del desarrollo de ECV. Actualmente, es a través de
programas de prevención como se promueven
intervenciones efectivas de educación a los consumidores
sobre como reducir el riesgo de estas y otras enfermedades
crónicas.
El colesterol es transportado en la circulación sanguínea
a través de partículas llamadas lipoproteínas
que distribuyen el colesterol en varios tejidos del cuerpo
para ser usado, almacenado o excretado. Existen 2 tipos de
lipoproteínas:
Ý LDL (lipoproteína de baja densidad). Este colesterol
malo es la forma en la cual el colesterol es llevado
a la circulación y es la principal causa de la acumulación
de grasa en las arterias. A mayor nivel de colesterol LDL
en la sangre, mayor riesgo de ECV.
Ý HDL (lipoproteína de alta densidad). Este colesterol
bueno lleva el colesterol de regreso al hígado
donde es eliminado. HDL ayuda a prevenir la acumulación
de colesterol en las arterias. Un bajo nivel de HDL eleva
el riesgo de ECV.
Una de las principales causas por las que el colesterol LDL
puede elevarse es por una alimentación excesiva en
2 nutrientes: grasas saturadas, que se encuentran en la mayoría
de los productos animales (carne roja, leche entera, crema,
mantequilla y aceites tropicales de palma y coco) y colesterol,
que sólo se encuentra en productos de origen animal
(vísceras, carnes rojas, camarones y huevo) Y adicionalmente,
puede elevarse por el exceso de alimentos fritos y alimentos
procesados.
Otros factores que también afectan los niveles de colesterol
en la sangre son:
Herencia: el colesterol elevado es común en miembros
de una misma familia.
Exceso de peso: tiende a aumentar los niveles de colesterol.
Una pérdida de peso puede ayudar a reducir los niveles
elevados.
Ejercicio: la actividad física cardiovascular en forma
habitual disminuye el colesterol LDL y eleva el HDL deseable.
Edad y género. Los niveles de colesterol se elevan
naturalmente con la edad, tanto en hombres como en mujeres.
Antes de la menopausia, las mujeres tienen niveles de colesterol
más bajos que hombres de la misma edad. La menopausia
frecuentemente se asocia con un aumento del colesterol LDL
en mujeres.
Estrés. Los expertos han sugerido que debido a que
las personas comen alimentos con alto contenido de grasa en
situaciones de estrés, esto puede elevar los niveles
de colesterol.
El colesterol total y el LDL elevado junto con bajos niveles
de HDL puede aumentar el riesgo de ECV. Otros factores desencadenantes
son fumar, hipertensión arterial, diabetes, obesidad
y falta de ejercicio o sedentarismo.
La buena noticia es que la mayoría de los factores
de riesgo pueden ser controlados con cambios en el estilo
de vida teniendo una alimentación saludable,
perdiendo peso, o con un programa regular de ejercicios cardiovasculares,
o dejando de fumar-. El sólo bajar de peso puede reducir
algunos de estos factores como mejorar los niveles de colesterol,
controlar la diabetes y a regular la presión arterial.
Es Recomendable mantener al menos por 6 meses un programa
de alimentación baja en colesterol y grasa saturada,
junto con un programa de ejercicios como primera terapia en
personas con colesterol elevado antes de iniciar tratamiento
con medicamentos.
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