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Pasos
difíciles
Desde que un niño
empieza a caminar, los padres de familia pueden detectar
lo que se conoce como pie plano. Siga leyendo
y le explicaremos cómo descubrirlo a tiempo
Clínicamente,
el pie plano es aquella alteración
en la forma del pie, caracterizada por la disminución
de la altura del arco o bóveda plantar. En la
actualidad, es una de las enfermedades más frecuentes
detectadas en la consulta pediátrica.
El diagnóstico tiene como punto de partida la
dificultad del niño cuando empieza a caminar.
Los pies son los responsables de cargar con el peso
del cuerpo, y ayudar a equilibrar el volumen es una
de sus múltiples funciones anatómicas,
es por eso que el niño con pie plano se cae varias
veces al dar sus primeros pasos. Además, cuando
el niño logra iniciar la marcha, cruza las puntas
de los pies hacia adentro.
Otra característica en los casos de niños
con pie plano es su forma peculiar. El pie es
ancho, regordete y su aspecto de tamal es
parte de esa deformación, asegura Sara
María Alfaro, médico fisiatra del Centro
de Rehabilitación Alfaro Moreno.
En niños mayores de dos años, la consulta
con el ortopeda es motivada por la deformidad o trastorno
en la deambulación o marcha, y por un desgaste
anormal del calzado.
Tratamiento
Si se detecta a temprana edad -a los uno a dos años
del niño-, el pie plano tiene solución,
sin necesidad de llegar a un quirófano. En niños
mayores de dos años y menores de siete años,
también hay solución a través de
los aparatos ortésicos (órtesis), los
cuales permiten que se obtenga una corrección
de la bóveda plantar o arco del pie, comenta
la doctora Alfaro.
Las órtesis son los aparatos que ayudan a corregir
las deformaciones óseas en los miembros inferiores
o superiores, cuando no es necesaria una corrección
de tipo quirúrgico. Los tratamientos con este
tipo de aparatos, que no son más que piezas elaboradas
a base de polímeros de plástico, contribuyen
a que el niño recupere o defina el arco del pie.
Siempre se utilizan los zapatos ortopédicos,
pero poco a poco han sido desplazados por cuestiones
de estética.
Según la Dra. Alfaro, la detección
temprana del pie plano permite que la recuperación
no cueste mucho en términos económicos
y ocasione menos molestias a los niños.
Al final se obtienen resultados muy favorables.
Para lograr un diagnóstico temprano, lo más
conveniente es que su hijo lleve un efectivo control
de niño sano y que sea su pediatra quien le oriente
acerca de si su hijo necesita de la revisión
de un ortopeda.
El especialista (ortopeda) también se auxilia
de un par de radiografías, en diferentes posiciones,
que le permitirán tener un mejor diagnóstico
para su tratamiento.
Prevención
Ciertos ejercicios le pueden ayudar a disminuir el riesgo
de pie plano en los niños. La mayoría
es simple y se puede realizar en la casa. Uno de éstos
es poner a caminar al niño descalzo sobre la
grama, principalmente, sobre la punta de los dedos y
con los talones.
Este ejercicio fortalece los músculos, tendones
y ligamentos que soportan y equilibran el peso del cuerpo.
Además, deben ser vigilados por los padres del
niño.
Es importante el tipo de calzado que utiliza el niño,
pues si usa zapatos cómodos y suaves cuando empieza
a caminar, se complica la patología.
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Tipos de pie plano que trata
la ortopedia
El ortopeda y traumatólogo Dr. Ricardo
Olmedo señala que se conocen cuatro tipos
de pie plano:
* Pie plano congénito. En clínica
se conoce como astrágalo vertical. Es una
malformación hereditaria, cuya característica
es que el arco del pie toma forma de mecedora.
Su tratamiento es definitivamente quirúrgico.
* Pie plano flácido. Es el más común
y frecuente. Ocurre cuando el niño no apoya
adecuadamente el pie por flacidez en las articulaciones.
Se corrige con ejercicios y plantillas.
* Pie plano rígido. Es frecuente en las
personas adultas y se debe a una deformidad del
pie provocada por la edad y postura.
* Pie plano contracturado o espástico.
Este tipo de pie tiene que ver con un paciente
que sufre problemas neurológicos o daños
cerebrales. Los músculos están duros.
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