| Bebé:
frágil trátese con cuidado
La alegría de ver crecer a su
bebé y darse cuenta de sus avances es uno de los
mejores regalos de la vida. No permita que los dulces
momentos se empañen por un accidente que, en la
mayoría de los casos, puede evitarse.
Ixchel Pérez
El Diario de Hoy
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Un
bebé no tiene capacidad de análisis, para
reconocer situaciones de peligro. Por lo mismo, es usted
quien debe reacondicionar todos los objetos del hogar,
para evitar que él se lastime.
Empiece por los tomacorriente, que son
una tentación para todo niño mayor de
seis meses. La Licda. Raquel Arévalo, representante
de Graco y Safety 1st, recomienda que si no es posible
ubicarlos en un lugar alto, utilice protectores; estos
los venden en Juguetón y están hechos
de tal forma que sólo los adultos los pueden
quitar.
Gavetas, puertas y escaleras también
pueden ser las causantes de un desagradable suceso.
Mantenga las dos primeras con llave y bien cerradas,
para que el niño no se lastime, si pretende abrirlas.
“Existen seguros para evitar que los infantes
las abran”, asegura Arévalo, quien visitó
el país para impartir la charla “Consejos
prácticos sobre la seguridad y cuido del bebé”,
en Juguetón.
Para evitar los accidentes por las escaleras,
lo único que tiene que hacer es mantener alejado
al niño de esa zona y colocar una pequeña
cerca, que los mayores tendrán que quitar, para
subir y bajar.
Cuando el pequeño empiece a caminar, no use manteles
demasiado largos en su mesa, porque él podría
halarlos. Procure que, al cubrir algún mueble,
no quede colgando un pedazo de tela que pueda ser alcanzado
con facilidad por su hijo.
Las mesas puntiagudas mejor apártelas o, sino,
haga una especie de protector de tela y colóquelo
sobre los contornos.
Edad peligrosa
Todos los niños, no importando su
edad, pueden sufrir un accidente si no se toman las
medidas adecuadas. Pero, según el pediatra Ángel
Duarte, entre los seis meses y los tres años
de vida, sus hijos están más propensos
a sufrir un accidente, debido a que ya tienen la capacidad
de moverse y desplazarse dentro de la casa. La vigilancia
siempre es la mejor aliada para crear un entorno seguro.
Duarte señala que no se debe cohibir
el desarrollo del pequeño, impidiéndole
que camine o se mueva, pero sí se le debe prohibir
el acceso a zonas peligrosas, sobre todo a la cocina,
que es el lugar donde se producen más accidentes.
Aunque existen protectores para las perillas, que evitan
que los niños las manipulen, hay otros peligros,
añade el médico.
Líquidos calientes, comidas
en pleno hervor, trastos de fácil alcance y recipientes
de aceites que llaman la atención, son sólo
algunos de los riesgos presentes en la cocina.
También es muy peligroso que el niño se
acerque al área donde usted está planchando.
Aléjelo de toda fuente de calor y de cables que
él pueda manipular.
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