PREGUNTA
Viví en El Salvador casi toda mi vida. Me casé
y tengo hijos, pero nunca fui feliz con mi pareja a tal grado que los dos nos
fuimos infieles. Aún seguimos juntos, pero creo que aunque ahora hemos
cambiado mucho, la relación es la misma de antes. No peleamos y trabajamos
para darle a nuestros hijos lo que ellos necesitan; el tiempo pasa y pasa. La
verdad es que de esas relaciones extramaritales surgió una que no logro
olvidar. Ella es casada y yo también. Pasé tres años con
ella, momentos mágicos, un amor que jamás había sentido
y estoy seguro que era correspondido, pero nos faltó valor para realizar
un buen fin. Ahora han pasado tres años más y no la he visto.
Salí hacia Estados Unidos con mis hijos y esposa con la intención
de olvidar y no olvido. ¿Crees que tengo que regresar y realizarme? Mis
hijos ya los tengo seguros y muy bien. ¿Qué aconsejas?
José
RESPUESTA
¡Deja el agua correr, mi amigo! En su momento, tuviste la posibilidad de cambiar tu vida con esta persona y la desaprovechaste. Ella ya rehizo su vida y no es justo que tú pretendas que cambie su estabilidad emocional por ti. Es un pensamiento egoísta de tu parte. Mejor concéntrate en tus hijos y en crecer como persona. Tal vez puedas salvar aún tu matrimonio si ambos ponen de su parte, si no es así, aléjate de tu esposa y tu ex-amante y trata de seguir un nuevo rumbo que te llene y te dé la felicidad que siempre has buscado.