PREGUNTA
Soy una mujer casada. Tengo 31 años, 2 hijos y
vivo en Estados Unidos. Tengo un romance con un muchacho de 24 años.
Al principio, nos llevábamos muy bien, pero últimamente tenemos
muchos problemas. Nada más nos vemos de 2 a 3 horas diarias y de vez
en cuando los fines de semana. Cualquier cosa nos molesta. Él a veces
se vuelve muy agresivo verbalmente y eso no me gusta nada y ya se lo he dicho
pero él me dice que así es él y ni modo. Yo lo quiero bastanta,
pero también quiero a mi marido, aunque no de la misma manera. Cuando
no veo a esta otra persona me desespero demasiado, le hablo a su celular y no
me contesta, también le mando mensajes de texto y me ignora totalmente.
A él le molesta que mi marido me toque o me bese, pero le he dicho que
tiene que aceptar que estoy casada. No sé qué hacer. Siento que
le estoy rogando demasiado. Él dice que me quiere y no puede estar sin
mí. Ya no sé qué hacer y tampoco quiero dejarlo, siento
que es una necesidad estar con él.
Desesperadamente loca de amor
RESPUESTA
No creo que sea una necesidad estar con él, sino
una costumbre. Fíjate todo lo mal que la pasas persiguiéndolo
y él te ve cuando se le da la gana. Analiza si esta persona te aporta
algo positivo a tu vida, además del sexo y la aventura que representa
tener un amante joven. Por el momento, se ve que no estás bien con ninguna
de tus dos parejas, por lo que deberías pensar en comenzar de nuevo desde
cero y alejarte de ambos o echarle todas las ganas del mundo a la relación
con tu esposo para superar las carencias que sientas con él. Si después
de analizar y poner en una balanza los pros y contras de ambas relaciones, decides
que la que vale la pena no perder es con tu amante, entonces te aconsejo que
pongas las cartas sobre la mesa con él, para saber si tú le interesas
tanto como él a ti. No sigas permitiendo los malos tratos. ¡Suerte!