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Armonía
laboral y sentimental
En
ciertas ocasiones, el trabajo de la mujer genera discordias
con su pareja, pero Lichi Rusconi y Rafael Domínguez
han sabido compaginar su vida amorosa y profesional.
Contar
con una relación de pareja estable y un buen empleo
son dos grandes privilegios. Pero cuando la persona con quien
se comparte la vida no comprende los logros laborales, la
armonía se rompe. La historia de Lichi Rusconi es un
claro ejemplo de que se puede equilibrar a la perfección
el ámbito profesional y el amoroso, como ella misma
cuenta: La relación con mi pareja es muy bonita,
pues él nunca ha sentido celos profesionales de mi,
al contrario, me motiva para que siga adelante, y yo hago
lo mismo con él.
Por su parte, Rafael Domínguez, gerente de mercadeo
de Radio Corporación, quien próximamente contraerá
nupcias con Lichi, reitera: Para mi, los logros de Lichi
son un verdadero orgullo, y siempre nos ayudamos mutuamente
en lo que podemos; cuando trabajamos juntos, ni ella trata
de sobresalir más que yo, ni viceversa. Estas
actitudes, sin duda, fortalecen la unión de la pareja,
sostiene la psiquiatra Margarita Mendoza-Burgos.
La madurez emocional y mental, así como la seguridad
en si mismo hace que el hombre acepte que en un determinado
momento la mujer cuente con un mejor puesto que él,
explica Mendoza-Burgos. Y no es que Lichi tenga una posición
mayor que Rafael, pero hoy por hoy, ella es más reconocida
que él; cosa que ambos perciben de una manera natural.
Ni ella se siente más, ni él menos.
La comunicación que tenga la pareja ayuda a comprender
que la mujer tiene todo el derecho a superarse, y no tendría
nada de malo que ella llegara a tener mejor sueldo que él.
Amor y profesión
En definitiva, hablar con Lichi y Rafael es una experiencia
única, pues en el ambiente se respira el amor que existe
entre ellos. Tanto así, que los ojos de Rafael brillan
cuando habla del trabajo de Lichi. Y así debe de ser,
Mendoza-Burgos expresa que de ninguna manera la mujer debe
quedarse callada y no contarle a su pareja lo que le sucedió
en el trabajo.
Y no es que se lleven las cosas del trabajo a la casa, pero
tener informada a la pareja es importante. Aquí se
tiene que tener sumo cuidado, pues el propósito no
es presumir de lo que se ha alcanzado profesionalmente, sino
de comunicar.
Lichi y Rafael también se hacen críticas constructivas,
es más, ella le pide a su chelito (como
cariñosamente le dice a Rafael) que mire su programa
y que le corrija lo que crea conveniente. Él lo hace,
y esto demuestra que no existen envidias profesionales, aunque
los dos pertenezcan al mundo de las comunicaciones.
Otras aficiones
Lichi y Rafael no se preocupan por quién sobresale
más o quién menos, ellos enfocan sus energías
en compartir las aficiones que los unen, aparte de su gran
amor. Rafael dice que muchas veces los polos iguales se rechazan,
pero que en su caso no sucede así.
Ellos disfrutan de coleccionar objetos antiguos, y de salir
los fines de semana a la playa o al campo. La psiquiatra aconseja
que una pareja debe actuar de la misma forma, centrarse en
gozar una vida amorosa plena, sin envidias ni celos, que hasta
pueden ocasionar un rompimiento total de la relación.
El respeto también es básico. Entender que mi
pareja tiene otras aficiones diferentes a las mías,
es sinónimo de madurez y de aceptación.
Diferentes ocupaciones
Lichi Rusconi es la conductora del programa Mujer a
Mujer, que se transmite en Canal 33 a la 1:30 p.m.;
Rafael Domínguez es el Gerente de Mercadeo de Radio
Corporación.
Aunque sus trabajos son absorbentes, se reúnen para
almorzar y, de esta forma, se quitan el estrés acumulado
por sus ocupaciones diarias. Él sabe todo lo que ella
va a hacer durante el día, y viceversa; pero no a manera
de control, sino de comunicación.
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