| Sartenes y ollas
esenciales
Sin
ellas, es imposible cocinar. Pero, tampoco hay que llenar la
alacena de ollas y sartenes inservibles. Tenga las necesarias
y las adecuadas.
Casi
siempre, la cocina parece llenarse sola de ollas, sartenes
y utensilios de cocina, cosas viejas herencias de mamá,
regalos de boda, compras de emergencia...
Pero, eventualmente llega la oportunidad de comprar una batería
de cocina completa, tal vez para una casa nueva o, simplemente,
porque se siente un deseo de mejorar y organizarse de una
vez por todas.
Antes de elegir objetos con tan largo tiempo de vida y con
funciones tan especiales, hay que saber algunas cosas.
La primera regla es simple: compre la mejor calidad que pueda
pagar, pues las sartenes y ollas baratas son de materiales
delgados y poco resistentes, tienden a quemar la comida, se
rallan con facilidad y pierden sus mangos en las primeras
"batallas".
En cambio, si compra una batería gruesa y resistente
aunque cueste más, le dará un mejor servicio
y le durará más.
Para determinar cuál, entre la enorme variedad de marcas
y diseños, es de hecho la mejor opción según
su presupuesto, debe observar cuidadosamente los materiales,
las superficies y la construcción de todas las partes.
La olla o sartén ideal sería una hecha de material
que condujera el calor en forma rápida y uniforme,
que se limpiara fácilmente, que tuviera peso relativamente
ligero y no reaccionara a ningún alimento. Sin embargo,
esta fórmula no es fácil de encontrar en la
realidad.
Las ollas y sartenes para la estufa se encuentran en el mercado
generalmente en seis materiales: cobre, aluminio, vidrio,
acero inoxidable, hierro y acero simple.
Por supuesto, el mejor conductor es el cobre, pero es muy
caro y muy pesado para la mayoría de los utensilios
de cocina.
Algunos fabricantes ponen una capa de cobre en la base de
una sartén de acero inoxidable, aprovechando así
sus cualidades como conductor, pero manteniendo los costos
y el peso bajos; el resultado es una buena sartén,
muy eficiente, fácil de manejar y limpiar, y con un
costo moderado.
Otro excelente conductor es el aluminio, pero si es muy delgado
no es muy resistente, y si es grueso es muy costoso.
De cualquier forma, hay sartenes hechas de aluminio y cubiertas
de acero inoxidable, que no permiten el contacto directo entre
el primer material y la comida, representando la mejor opción
entre calidad y precio.
El hierro fundido también es un maravilloso conductor.
Es fabuloso para las parrillas, pero desafortunadamente es
muy pesado, no cocina bien los líquidos y reacciona
con ciertos alimentos; para obtener las cualidades de este
material, sin sus desventajas, opte por el hierro esmaltado.
El vidrio y el acero simple (no inoxidable) son terribles
para la cocina cotidiana, pues el primero conduce el calor
muy pobremente, mientras que el otro se oxida y quema la comida,
aunque hay algunas versiones esmaltadas para ofrecer mayor
eficiencia.
Superficies
Lo importante es la facilidad de uso y limpieza, la durabilidad
y reactividad. Las superficies menos tratadas requieren más
grasa para cocinar y son difíciles de limpiar.
Las ollas y sartenes con cubiertas de calidad como el teflón
son fáciles de limpiar y se puede cocinar en ellas
con el mínimo de grasa, pero son muy delicadas y sólo
se pueden usar con cucharas de plástico o madera.
No debe faltar en la cocina:
- Una sartén de 20 centímetros
de diámetro de hierro fundido, para freír, y
una más pequeña con cubierta de teflón,
para la cocina baja en grasas.
- Dos ollas de uno y tres litros de capacidad, con tapas ajustables
y antiescurrimientos, para cocinar alimentos con líquido
como sopas y caldos.
- Olla grande y alta para cocinar pasta, barbacoa o menudo
(de 8 a 10 litros).
- Una cacerola de hierro fundido para los estofados o platillos
de lenta cocción, ya sea en el horno o sobre la estufa.
- Recipientes de vidrio o cerámica, de varios tamaños,
para cocinar en el horno platillos principales, como la lasaña
y postres.
- Una olla vaporera con la base agujerada ajustable sobre
su olla mediana, que podrá usar para las verduras al
vapor y el baño María. |