Ollas para siempre
Ollas, sartenes, cucharas y espátulas
son las herramientas con las que elaborará sus manjares,
por lo que tienen que ser del material más adecuado
Los
utensilios de cocina inciden directamente en el sabor, la
consistencia y el feliz término de una receta. Una
sartén defectuosa quemará sus alimentos. La
cuchara de material inadecuado podría desprender partículas
de las sartenes u ollas que le causen estragos digestivos.
De ahí la importancia del material a utilizar.
El chef Jesús Rivas, del Mesón de Goya, dice
que el acero inoxidable es una muy buena opción para
los instrumentos que usará en su cocina, aunque no
para todos.
Los utensilios y ollas de acero inoxidable son durables,
higiénicos y no despiden partículas de material
(como el aluminio cuando está a determinada temperatura
de cocción), asegura Rivas.
Además, las cacerolas y ollas de este material no tienen
el problema de que se les pegue la costra del humo, ya que
queda superficial.
Cuidados
La mayoría de instrumentos de cocina
puede ser de acero inoxidable, menos los saleros, porque este
material suda y humedecería la sal más
rápido.
La comida está en menor tiempo, porque es buen preservante
del calor. Sin embargo, es delicado. Si algún
utensilio se aboya, no recupera su estado original,
dice.
Al acero inoxidable se le pega el aceite, por eso hay que
desengrasar todos los utensilios una vez al mes: póngalos
a hervir por una hora en un depósito grande con agua,
lejía y detergente (para un litro de agua, 2 cdas.
de detergente y 2 tapones de lejía), luego quíteles
la costra con lija o con una esponja con lija. Matará
los gérmenes y la suciedad.
- Ollas de teflón
Otro material esencial
Dentro de la cocina, no sólo necesitará
acero inoxidable. En las sartenes y ollas, el teflón
es perfecto para evitar que la comida se pegue. Además,
ofrece el beneficio de proporcionarle una textura fina al
alimento.
En este caso, el cuidado es más que vital para la
duración de su cacerola. Jesús Rivas dice
que después de usarla, debe limpiar su interior con
un paño con aceite de cocina y, el exterior, con
una esponja con jabón. Tampoco se debe usar cucharas
o tenedores de ningún material que no sea plástico
(ni siquiera madera), porque arruinará de inmediato
el teflón.
Cuando esto suceda, póngale 1/2 libra de sal gruesa
(por cacerola) y caliéntela sin dejar de moverla
del mango hasta que la sal se ponga gris. Luego, límpiela
bien fuerte con un paño con aceite y compruebe si
funciona.
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