Artículos de este especial

Portada de especial
El sueño americano, un alto precio que pagar
Queso duro a media hora del capitolio
Aferrados a sus raíces
Unidos en la distancia
De mesera a propietaria
Lazos de solidaridad
Watsonville en manos de un salvadoreño
La santaneca de Univisión
De ilegal a la NASA
   
Hablemos
El Diario de Hoy
   
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Comunidad salvadoreña de El Diario de Hoy

 

Lazos de solidaridad

Los más de 500 mil salvadoreños que viven en las ciudades de Washington D.C. y Los Angeles no están sólos, un grupo de instituciones de asistencia legal, médica y económica les brindan orientación y protegen sus derechos.

A las nueve de la mañana, las oficinas del Centro de Recursos Centroamericanos, CARECEN, en Washington D.C. abre sus puertas. Una fila de hombres y mujeres que llega hasta la calle esperan ser atendidos por un abogado o un trabajador social.
Songente que vive en Estados Unidos como indocumentados, que quieren conocer cómo obtener un permiso de trabajo, saber si pueden accesar a los servicios del seguro social o si corren el riesgo de ser deportados.
Allí está Margarita Rosales que vive en Maryland desde hace ocho años y no tiene ningún documento, también está Mauricio, que llegó a Washington hace apenas cinco años y ya tiene dos hijos se libra de ser deportado de regreso a El Salvador.
Como ellos, decenas de centroamericanos, siete de cada diez salvadorezños, llegan de lunes a viernes a este lugar para pedir ayuda. Están llenos de dudas y también de miedos, algunos ni siquiera saben leer ni escribir y la mayoría no habla inglés.
Por eso en este centro hay doce profesionales, abogados y trabajadiores sociales, que brindan asistencia en estas oficinas y en otras similares ubicadas en San Francisco, Houston, Texas y Nueva York.
Allí los escuchan y por un precio que oscila entre los 10 y los 50 dólares, la cuarta parte de lo que pagarían en otro lado, los orientean sobre cómo obtener documentos migratorios.

Su labor en este sitio no se reduce unicamente a revisar los avances de los casos migratorios, incluso algunos ayudan a llenar formularios de trabajo o traducen documentos al español.
La realización de talleres de educación sobre derechos civiles, clases de preparación para el examen de ciudadanía estadounidense o cursos de inglés, son otros servicios que etse grupo ofrece para ayudar a los salvadoreños.
Similares esfuerzos
Una labor parecida realiza la Asociación El Rescate, que funciona desde 1981 en Los Angeles. A ella también acuden no menos de cincuenta personas diarias que de igual forma tienen numerosas dudas sobre su situación legal.

 

Aunque su trabajo también se amplía a la ejecución de campañas por la residencia permanente y envío de cartas a congresistas latinos para que tranajen en pro de los centroamericanos.
Uno de los proyectos más importantes es el desarrollo económico.
“Creemos que lo primero que tienen que hacer los salvadoreños es arreglar su situación legal y luego buscar el impulso económico... Nuestra comunidad a pesar de que se mueve producto de la guerra, viene a Estados Unidos a superarse no a pedir limosna, de ahí la creación del departamento de desarrollo económico comunitario...”, explica su director Jaime Peñate.
El Rescate también posee la clínica Monseñor Romero, donde médicos y enfermeras salvadoreños voluntarios dan atención médica a niños y madres embarazadas que no pueden accesar a los seguros médicos de Estado.
Además están trabajndo en la creación de una Caja de Crédito Salvadoreña que promueva la práctica del ahorro y la inversión en negocios que permitan a nuestros compatriotas abrirse espacio en ese país.
Ubicada en el centro de Los Angeles, mantiene contacto directo con otras instituciones con iguales fines convencidos de que al unificar esfuerzos se pueden alcanzar grandes metas.
Una de estas instituciones es la Asociación de Salvadoreños en Los Angeles, ASOSAL, creada en los años ochenta para dar asistencia legal a centenares de indocumentados.
“No sólo ayudamos a llenar formularios o explicamos cómo va cada caso, también enviamos cartas a congresistas y peticiones al Departamento de Justicia pidientdo trato justo par anuestros hermanos”, aclara el señor Luis Hernández, coordinador de esta asociación.
ASOSAL también busca promover la cultura de El Salvador, es el principal promotor del desfile del 15 de septiembre, donde según datos de la institución participan unos 100 mil centroamericanos que recorren el centro de Los Angeles con bandas musicales y carrozas.

 
 


UN POCO DE HISTORIA

Un grupo de salvadoreños que había entrado ilegalmente a los Estados Unidos en los ochenta, alquiló una vivienda en centro de Los Angeles para convirtirla en el primer refugio para centroamericanos. Así nació CARECEN.

El Rescate creada en 1981.
Al igual que CARECEN, comenzó brindando techo y comida a los centroamericanos que entraban ilegalmente a Estados Unidos. A partir de 1986, dejó de brindar asilo, pero continuó dando asistencia legal a los inmigrantes.

Otra institución que funciona en el área de Washington es la Organización Salvadoreña Americana (OSA), que trabaj en la educación cívica de los salvadoreños.

Abel Núñez, uno de sus líderes, está convencido que los salvadoreños que ya son ciudadanos en Estados Unidos pueden mejorar la condición del resto de compatriotas si participan ern la vida cívica del país, si asisten a votar por congresistas que trabajen en favor del pueblo latino.

 


Si bien cada una de estas instituciones tiene metas distintas, el trabajo que realizan en su conjunto es el que permite que centenares de centroamericanos, especialmente salvadoreños, sobrevivan en tierra extraña y salgan adelante.



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