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Esta vez Isabel Allende nos ofrece la segunda
parte de La Hija de la Fortuna una obra que narra la fiebre
del oro que se vivió en San Francisco a principios del siglo XIX
y que alentó a decenas de chilenos y otros latinoamericanos a emigrar
a San Francisco, Estados Unidos.
Con Retrato en Sepia se retoma la historia que allá
se contó, pero a partir de la nieta de aquella hija de la
fortuna. La protagonista, Aurora del Valle, narra esta vez su vida
pero agrega interesantes elementos históricos como los cambios
vividos tanto en la ciudad de San Francisco luego de la fiebre del oro,
así como en Chile a inicios del siglo XX.
Con esta muchacha recorremos ambas ciudades desde finales del siglo XIX
y mediados del XX y descubrimos las transformaciones suscitadas en ambas.
Conflictos en las provincias que hoy conforman el norte de Chile pero
que antes fueron territorio de Perú y Bolivia en los años
1886-1996 y muchos otros sucesos son narrados por esta jovencita a lo
largo de 343 páginas.
Hija de una joven estadounidense hermosa pero inmadura y de un chileno
irresponsable, Aurora queda huérfana casi al nacer, su madre fallece
y su padre la abandona.
Y aunque los primeros cinco años de su vida es criada por sus peculiares
abuelos maternos: una emigrante chilena y un chino amante y practicante
de la medicina natural -personajes de La Hija de la Fortuna- es su abuela
paterna Paulina del Valle con quien crece primero en San Francisco, luego
en Europa y finalmente en Chile.
Es criada en un ambiente cargado de opulencia, lujos y contrastes, libre
de muchas de las limitaciones que oprimen a las mujeres de la época.
Su abuela es sin duda el personaje que más refleja la opulencia
vivida en Chile a inicios de siglo: ...Conocedora de cómo
odian en Chile a los ricos y mucho más si son presumidos, nada
de lacayos de librea como los que empleaba en San Francisco sino discretas
criadas con delantales blancos y vestidos negros... disponía por
supuesto de sus opulentos carruajes, sus envidiables caballos y su palco
privado en el Teatro Municipal, con salita y buffet, donde servía
helado y champaña a los invitados, dice el libro.
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Junto a esta mujer, hábil para los
negocios y de mentalidad práctica, Aurora es testigo y hasta partícipe
de movimientos clandestinos.
Haciendo de la fotografía su carrera, esta jovencita recoge en
valiosas imágenes muchos sucesos que la marcaron desde adolescente.
Retrato en sepia es una novela de 343 páginas que puede
ser leída con rapidez, sin embargo es recomendable haber leído
La Hija de la Fortuna, para disfrutar y entender mejor ésta.
Llena de simpáticos personajes como Nivea, la madrastra legal de
Aurora, que procreó más de una docena de hijos mientras
propiciaba movimientos en favor de las mujeres, o William, un fiel mayordomo
que sin quererlo se convirtió en Chile en un admirado noble inglés.
Todos ellos ayudan a Aurora a explorar el misterio de su pasado para seguir
adelante pese a las adversidades.
Sobre
la autora

Isabel Allende, de nacionalidad chilena, nació
en Lima en 1942.
Ha trabajado como periodista y escritora desde los
17 años.
La Casa de los Espíritus, su primera novela
(1982) y traducida a más de 20 idiomas, la situó en la cúspide
de los narradores latinoamericanos e inauguró una brillante trayectoria
literaria que con los años no ha dejado de crecer.
Entre sus obras están:
Eva Luna, Cuentos de Eva Luna, El Plan Infinito, De amor y de sombra,
Paula, Afrodita y La Hija de la Fortuna.
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Ficha
técnica
Título:
Retrato en Sepia
Autor:
Isabel Allende
Género:
Novela
Páginas:
343
páginas
Editorial:
Plaza y Janés
Precio: $12.57
(¢110 colones)
Lo encuentra en:
Editoriales La Ceiba, teléfonos: (503) 243-0931, 211-0327, 284-0823.
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