11 de febrero de 2001

Los centros turísticos del país abrieron sus puertas con nuevas opciones de entretenimiento para la familia. Sólo permanecen cerrados al público el balneario Los Chorros y el parque Cerro Verde.


Escríbanos

Desde el terremoto, Juan Francisco Pineda y sus cuatro niños no regresaron más al lago de Ilopango por temor a que una catástrofe los sorprenda fuera de casa.
“Mejor permanecer en su casa que nada nos va a pasar”, dice el acongojado padre, cuya disposición desde que ocurrió la catástrofe fue mantener unida a la familia en su vivienda, ubicada en la colonia La Cima de San Salvador.
Leticia, de 9 años, la mayor de los cuatro, extraña aquellos paseos en lancha que realizaban con toda la familia los fines de semana antes del terremoto. “Yo no tengo miedo, además me aburro en la casa”, dice la pequeña.
El ingreso de visitantes a los centros turísticos del ISTU se redujo en un 90 por ciento en las últimas tres semanas; aunque la realidad es que sólo dos de los 16 sitios están cerrados al público, ya que el resto está en perfecto estado.
La jefa de Mercadeo de la institución, Jackeline Borea, estima que el miedo de la gente es normal; pero por salud mental, sobre todo de los niños, es necesario que la población comience a retomar sus actividades normales y el turismo es una de esas opciones.

 

Por el momento sólo el balneario Los Chorros y el Parque Nacional Cerro Verde están fuera de servicio debido a los graves daños que sufrieron a causa del terremoto; pero se espera que sean reabiertos al turista a mediados del 2001.

Restauración de ¢16 millones

Con casi medio siglo de vida, el balneario Los Chorros fue el más popular de los centros turísticos. Por un lado, le beneficia su cercanía a la capital y, por el otro, garantiza una auténtica aventura ecoturística a lo largo de 40 manzanas de terreno. Sólo en abril del año pasado recibió casi 60 mil visitantes.
Aparte de la belleza natural con sus helechos gigantes y sus aguas frías que bajaban de las montañas cercanas, Los Chorros es una de las reservas de agua más importantes del departamento de La Libertad.

Irónicamente fue el más dañado por el terremoto. Parte de los cerros que antes le daban vida y gracia cayeron sobre las piscinas, dejándolo fuera de servicio. El año pasado, el ISTU invirtió casi millón y medio de colones para embellecerlo.
La licenciada Celina Meardi, directora-presidenta del ISTU, dijo que se necesitarán unos seis meses para retirar los escombros, reconstruir las piscinas y asegurar los cerros aledaños donde, según un estudio técnico preliminar, se encontraron grietas.
Ese mismo tiempo será necesario para abrir el Parque Nacional Cerro Verde de Santa Ana que funciona desde 1977, el cual también está cerrado ya que la calle de acceso se agrietó, existen todavía derrumbes de tierra no retirados y colapsó parte del hotel de montaña.

El arquitecto Carlos Zelaya dijo que en esta zona será necesario realizar un estudio técnico de suelos para establecer las condiciones reales, así como levantar muros de contención o gaviones que eviten nuevos desprendimientos de tierra.
El ISTU invertirá unos 14 millones de colones en la restauración de ambos sitios, cuya apertura se espera realizar a mediados del presente año como una opción más de esparcimiento.

 
Aún sin recursos

Aunque los daños en otros turicentros como Apulo, Costa del Sol, Agua Fría, Atecozol y Amapulapa, son menores, la Dirección del ISTU estima una inversión de dos millones de colones más para dejarlos como antes del 13 de enero.
Según la licenciada Meardi, este año tenían asignados tres millones de colones para remodelación de aquellos centros en mal estado, pero dada la emergencia, dichos fondos serán reasignados a Los Chorros y Cerro Verde.

El resto de planes, por el momento, quedan suspendidos a excepción de los proyectados para los centros turísticos de Apastepeque, Agua Fría y Apulo, pendientes del año pasado y cuyas licitaciones de ejecución ya fueron realizadas.
Los gobiernos del Japón y España también podrían unirse a la cruzada en favor del sistema de centros turísticos fundados por el poeta Raúl Contreras, en cuyo honor y de otros literatos salvadoreños fue creado el Parque de los Poetas en el balneario Los Chorros.

El licenciado Antonio Macall, Jefe de la Unidad de Turicentros y Parques Nacionales del ISTU, dijo que además en el Parque Balboa se va a restringir el paso de unidades del transporte colocando plumas en los accesos para evitar accidentes con los visitantes.

Esto permitirá restablecer los cobros para los visitantes que acuden al lugar en busca de sano esparcimiento y que no llegan hasta el parque de La Familia, ya que por el momento se deja de percibir medio millón de colones que serán invertidos luego en el embellecimiento del Balboa.

Leer la segunda parte de este artículo >

arriba
Click Click Click Click
Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com