|
Médicos
salvadoreños en Suecia
Resido en Suecia desde hace 12 años. Soy enfermera, salvadoreña,
y trabajo aquí en un hospital. Lamento lo sucedido a mis
compatriotas.
Me he enterado que entre ellos hay médicos que tienen la
esperanza de trabajar aquí en la profesión; pero
no saben que la sociedad sueca es muy cerrada. Suecia tiene más
de 2,000 médicos extranjeros que ya hablan el idioma, porque
aquí todo es en sueco. Han realizado los estudios que el
país les exige, como el idioma, estudiar más de
media carrera y luego varios años de práctica, y
aún así todos estos profesionales no se pueden incorporar
y obtener un trabajo.
Suecia no da las equivalencias que debería darles a nuestros
profesionales. Subestiman nuestros estudios, y muchos tienen que
volver a empezar el bachillerato.
Yo conocí una pediatra salvadoreña que no se pudo
incorporar, no por incapaz, sino porque no pudo romper las barreras
del idioma. Ella decidió regresar a El Salvador.
Les deseo mucha suerte a estos médicos que han venido.
Si logran quedarse en Suecia, será un largo camino el que
tendrán que recorrer para que pisen los pasillos de un
hospital sueco como médicos.
Claribel.Fuentes@bredband.net
Crítica
al artículo de Marvin Águilar
Me refiero al artículo: El academicismo de Álvaro
Darío Lara, escrito por Marvin Aguilar, publicado
el 6 de enero del corriente año. Deseo expresarle al señor
Aguilar que su artículo me causó extrañeza
por sus errores crasos de redacción, por las contradicciones
en que cae y, sobre todo, por el enfoque que realiza a la hora
de comentar o criticar una obra literaria, cualquiera que esta
sea.
El artículo de Marvin Aguilar se queda en lo superfluo,
en los aspectos formales que conlleva el análisis de una
obra y no penetra en aspectos de contenido. Esa es su primera
debilidad.
Aún en los aspectos formales, observo falta de acervo cultural.
Le haría bien leer sobre Góngora, Quevedo, Severo
Sarduy y de Lezama Lima, por mencionar algunos; pero no sólo
leerlos, sino analizarlos, estudiarlos. Lecturas que contribuirían
a comprender y a penetrar de mejor forma el uso del lenguaje,
el empleo y la construcción de la imagen por medio de la
cual un poeta expresa su sentir y su pensar.
Estas lecturas ayudarían a comprender que Minotauro,
por ejemplo, no es una obra tan hermética como supone.
En Minotauro se habla de cosas sencillas de la vida,
y de las más complicadas también, referidas en lenguaje
aparentemente hermético y culterano, pero que no lo es.
Emplea metáforas e imágenes que aluden tiempos remotos,
abordando similares dilemas que planteamos en esta época
de fin de siglo y de un próximo por venir, que ya hemos
empezado a recorrer.
Si a juicio del señor Aguilar, Álvaro Darío
Lara se viste como un dandi, ¿A qué
traerlo a cuenta? ¿A quién le importa? ¿Qué
importancia tiene eso en su obra literaria? ¿Por qué
no dejar que cada quien se vista como quiera?
Mario Castrillo
Cip 01-01-0145386
e-mail: mario_castrillo@integra.com.sv
Revista
Hablemos
Sus
cartas y e-mails serán publicados en esta sección,
siempre que traten sobre un tema histórico, cultural o
de actualidad y que no exedan de una página y medio de
texto a doble espacio. Hablemos se reserva el derecho de publicación
y edición por limitaciones de espacio.
Buzón
Hablemos
El Diario de Hoy,
11 Calle Oriente #271, San Salvador
Tel.: 271-0100 |
|
Correo
electrónico
hablemos@elsalvador.com |
|