|


Las
rutas rotas representan una
ruptura con un pasado reciente.
Esa composición pura, la libertad
para crear sin ataduras es lo que nos presentan los pintores Juan Carlos
Rivas (salvadoreño) y la española Garbiñe Larralde
en una exposición inédita en la galería Vilanova.
La muestra fue denominada Las rutas rotas porque representa
una ruptura con un pasado reciente y porque es una forma de unir pasos,
conceptos y códigos en una aventura plástica del presente
que tiene proyecciones incalculables.
Larralde estudió dibujo y pintura en la academia de Bilbao. Luego,
con una beca por dos años, se marchó a Marsella, donde
estudió la composición y encontró en el concepto
una manera muy particular de interpretar las imágenes, las circunstancias
y los hechos de la vida.
La pintora vasca entendió que las formas y el concepto eran parte
del espacio y que las mismas líneas convergían en planos
hacia una composición del cuadro, pero que dentro de esa geometría
y frialdad de colores planos faltaba algo, un elemento que
les diera vida y movimiento.
Garbiñe, inquieta, curiosa y sensible por naturaleza, encontró
esa pequeña ranura, ese camino que la llevaría a establecer
un espacio vital y una identidad propia: el ser humano como centro de
toda la creación.
Por ello es que en el presente, la metáfora no es el simple papel
corrugado, los objetos incorporados al lienzo, el cartón o la
tabla, sino que siempre se encontrará una figura que representa
la vida dentro de una estructura social.
Su trabajo cae dentro de la composición donde los cuadros, los
rectángulos, las modificaciones e incorporaciones de elementos
cotidianos nos recrean y nos
|
|
llevan a reflexionar sobre las enormes
posibilidades que tiene el ser humano para sacar provecho de los más
pequeños detalles que existen en una sociedad de consumo.
Pintor
de la imaginación
Juan Carlos es el pintor de la imaginación, el mago de la línea
y el diseño: el que comporta formas de origen geométrico
en colores y contrastes, el que busca superar las mismas fronteras que
impone un plano.
Artista pleno de vigor y de creatividad, incursiona con pasión
en el arte abstracto.
Él entiende que ir hacia alguna parte es una actitud
dinámica necesaria a la vida del hombre y la mujer. La evasión
es algo capaz de determinar un estado de conciencia. El hombre, como
escribió Machado, es una razón de búsqueda: hace
caminos al andar.
Cada espacio o núcleo esencial de la superficie plenamente equilibrada
de líneas, códigos y vértices y también
de forma y color es de la misma calidad plástica, lo que hace
que todo el conjunto sea armonioso y lleno de ricos matices por esa
facilidad que tiene este pintor en la utilización del acrílico
y de otras técnicas del arte abstracto.


La
superposición de los elementos componentes no existe en la obra
de
Juan Carlos.
|
|

Pintores
Garbiñe Larralde y
Juan Carlos Rivas.
|
Obra
inédita
El dramatismo no está presente en esta nueva obra de Juan
Carlos y no porque el abstracto no lo permita, sino porque es
racional y metódico con los elementos y recursos que utiliza,
lo mismo con el espacio y con los planos.
Las concepciones y las nuevas interpretaciones abstractas las
presenta Juan Carlos en formato grande. Este agrandamiento proporcional
del motivo, del propósito central se ha vuelto imperioso
debido a la necesidad de incursionar en un tema que necesita muchos
detalles y concentración para no perderse en un espacio
reducido.
Con esta muestra inédita, nos parecen decir Garbiñe
y Juan Carlos, tanto las pequeñas formas como los grandes
formatos son la respuesta a una nueva exigencia de la sociedad
que necesita más reflexión y meditación sobre
los hechos y circunstancias de la vida, que precisamente cobran
expresión por la interpretación que los creadores
hacen de los más mínimos detalles que tantas veces
dejamos de lado, para incursionar en el tradicional bullicio que
impone la decoración y el colorido de la vida.
|
|