30 de junio 2002


La voz de Yesenia Ivette González, de 17 años, es fuerte y segura.
Su facilidad de expresión y su inteligencia son notables. Esos atributos
le han servido para empaparse y pregonar un tema que la llena de emoción:
los derechos de la niñez y de la adolescencia.


Yesenia agradece a Dios por brindarle estas oportunidades y se enorgullece de ser una persona madura que ha aprendido a ayudar a la gente sin recibir nada a cambio.

El brillo de sus ojos grandes y efusivos se hace más intenso cuando de hablar sobre el trabajo que ha desempeñado desde sus diez primaveras se trata.
Dentro de su peregrinaje por los senderos de los derechos de la niñez se descubren siete años de esfuerzos y triunfos.
Una de las herencias otorgadas al talento de Yesenia es el haber representado al país, en octubre del 2000, en la quinta reunión Ministerial Americana sobre la Infancia y Política Social, organizada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Kingston, Jamaica.
Y otra más reciente, hace un mes, fue viajar a Miami para ser entrevistada por el animador Fernando Arau, del programa “Despierta América”, transmitido por la cadena Univisión. Allí asistió en calidad de líder para dar su opinión sobre la violencia infantil vivida en
El Salvador.
Desde su humilde vivienda, ubicada en Tonacatepeque, San Salvador, esta joven demuestra que los niños y los adolescentes deben luchar para forjar sus aspiraciones. “Nosotros somos el presente y el futuro de este país”, dice sin vacilar.
La naturalidad y el lenguaje elocuente no se apartan de su lado. Cuenta que inició en la labor comunitaria hace siete años. En ese tiempo, su madre era presidenta del Comité de Desarrollo Integral para la Transformación de Tonacatepeque (CODITOS) y comenzó a llevarla a los talleres.
A partir de entonces descubrió su pasión. “Me fui involucrando más y más; recibía capacitaciones sobre derechos de la niñez, salud sexual y reproductiva y otros temas. Luego impartía charlas en centros de estudios y comunidades”, relata.

Sus nuevos retos

Cuando tenía seis años, Yesenia soñaba con tomar clases de baile y actuación, pues quería ser actriz. Jamás imaginó que su desempeño comunitario con la niñez la llevaría fuera de las fronteras patrias.
Pero con el tiempo, el libreto cambió. En lugar de asistir a las actividades extracurriculares de la escuela o de jugar con sus vecinas dedicaba su tiempo libre a impartir charlas y a participar en talleres sobre la divulgación, la promoción y la defensa de los derechos de la niñez y de la adolescencia.
Se integró a Visión Mundial, organización cristiana de ayuda y desarrollo con presencia internacional. Y ahora es parte de los cincuenta jóvenes que laboran en el Programa de Desarrollo de Áreas Elim.
Este proyecto se está implementando en cinco comunidades de los departamentos de San Salvador y Cuscatlán. “Enseñamos a los niños y a las niñas sus derechos y sus responsabilidades a través de dinámicas y material didáctico para colorear”, narra al tiempo que mueve sus manos.
Todos los domingos, Yesenia encamina sus pasos hasta San José Guayabal, Cuscatlán. Allí la espera un grupo de menores admiradores de su labor social, su dinamismo y la forma en que se desenvuelve en público.
Una de sus fieles adeptas es Wendy Ramos, de 13 años.

 

A ella le parece asombroso como de un día para otro la joven se prepara para brindar los talleres. Además admira su forma de expresarse, su amistad sincera y su deseo de ayudarles a resolver los problemas
José Mercedes Sánchez, responsable del protagonismo infanto juvenil y promoción de la justicia de Visión Mundial, comenta que desde pequeña las actitudes de Yesenia eran sobresalientes. Si tenía inquietudes no se quedaba callada y su deseo de desempeñarse como líder de grupo era notable.

Por eso decidieron capacitarla en técnicas grupales y en la divulgación, la promoción y la defensa de los derechos de la ñiñez y de la adolescencia. Poco a poco fue superando algunos problemas, como el nerviosismo y el tartamudeo.

La elegida

En dos ocasiones ha sido presidenta del Programa por decisión unánime de los infantes. La sonrisa le llega a los ojos cuando habla de su participación en el foro de la UNICEF.
Debido a que Visión Mundial tiene una alianza con CODITOS, y esta última tiene presencia en la Red para la Infancia y la Adolescencia (RIA), la oportunidad llegó hasta Yesenia. Se tenía que enviar a Jamaica a representantes de la niñez y de la adolescencia de América Latina y el Caribe.
En el país la selección fue a nivel nacional. Su amplio conocimiento sobre la situación actual de los niños y las niñas en El Salvador y su facilidad de expresión le dieron a Yesenia el boleto para viajar a esas tierras y exponer los esfuerzos que se hacen por este sector de la población.
En el foro, la joven compartió las metodologías de trabajo con representantes de Canadá, México, Estados Unidos, Nicaragua y Haití. Muchos se quedaron maravillados al enterarse de que en el
país se involucra a los menores en los programas, en cambio ellos lo hacen sólo con adultos.
La emoción de Yesenia se hace más grande al saber que el trabajo que expuso ya es imitado por otras naciones. “De Canadá, México, Nicaragua y Honduras he recibido cartas donde me cuentan lo bien que les funciona el trabajar con niños y niñas”, manifiesta.
Los retos persiguen a esta promotora de los derechos de la niñez. En el programa “Despierta América” tuvo que vencer los nervios y demostrar sus conocimientos al contestar dos interrogantes: ¿Qué casos de violencia infantil le ha tocado atender? y ¿Cuál es su mensaje para erradicar la violencia en este sector?
De nuevo Yesenia supo responder a la confianza que Visión Mundial ha depositado en su talento. Ahora habla de estas experiencias como inolvidables, sin embargo al preguntarle sobre sus máximas satisfacciones su respuesta va más allá.
“Mi mejor recompensa es ser una persona madura que ha aprendido a valorar las cosas, a llevarme bien con mis hermanos y con la gente. Además me siento satisfecha de contribuir con mi labor a la niñez salvadoreña. Agradezco a Dios estas oportunidades”, pronuncia la joven, orgullo de su familia.
La lucha y los sueños de Yesenia fluyen ahora más que nunca. Al terminar su segundo año de bachillerato quiere estudiar Relaciones Internacionales y continuar trabajando por el sector infantil. Su máximo deseo es seguir recorriendo el camino que inició a los diez años.

Con su dinamismo, Yesenia pone a bailar a sus compañeritos de grupo en San José Guayabal.

 

Con su dinamismo, Yessenia pone a bailar a sus compañeros del grupo San José Guayabal

Su apreciación

Yesenia insta a los niños y a las niñas que son objeto del maltrato infantil a que no se queden callados y denuncien los abusos. Para ella ese es uno de los primeros pasos para erradicar la violencia.


¿Cuál es su opinión sobre la
situación actual de los derechos de la niñez y la adolescencia en el país?

Los derechos de los niños se siguen violando, a pesar de que la Convención de los Derechos de la Niñez existe y se habla tanto de derecho. Pero en realidad hablamos y no lo practicamos.
Una de las cosas que influye bastante son los patrones culturales de nuestras familias. Si un pequeño hace algo, van con el golpe; si se le amonesta, van con las malas palabras.
Cuando una persona es violentada, tiende a ser violenta, y por eso es una cadena que nunca termina.

¿Qué consejo daría a los padres y a las personas que violentan los derechos de la niñez?
Si no empezamos a sensibilizarnos nosotros mismos sobre el daño sicológico que les estamos causando, más tarde nos vamos a lamentar.
Nosotros somos el presente y el futuro de nuestro país, pero si de verdad queremos ponerlo en práctica debemos hacerlo desde hoy, si no no vamos a llegar a nada.

¿Cómo deberían actuar los niños en casos de abusos?

Muchos por temor no dicen nada, y ese es un problema muy grave. Ellos deben hablar y no quedarse callados, deben denunciar a la persona agresora. Pueden acudir a sus vecinos, sus familiares a la PNC o a cualquier otra institución.
Si no denuncian están dando la pauta para seguir violentándose ellos mismos, a que los violenten y violenten a muchas personas.

La joven ha aprendido a llevarse bien
con sus hermanos.

“En el programa Despierta América,
al principio me sentí nerviosa. Pero cuando uno comienza a hablar de lo quesabe, todo cambia”.

Yesenia González

La labor comunitaria de Yesenia es conocida en Tonacatepeque. En muchos casos de violencia infantil los pobladores acuden a ella.

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