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sLa oferta turística de los pueblos
norteños de Morazán es una verdadera tentación: montar
a caballo y correr por los bosques cubiertos de pinos y robles; respirar
aire fresco y libre de contaminación mientras sube y baja montañas,
o bañarse en las cristalinas y heladas aguas de los ríos
con paisajes encantadores.
Al caer la noche tendrá varias opciones: alquilar una tienda de
campaña para dormir alejado del pueblo, quedarse en posadas sencillas,
pero con mucho calor humano, o descansar en un hotel de primera clase,
donde puede disfrutar su bebida preferida junto al fuego de una chimenea.
Esto que menciono es tan solo una parte de toda la oferta que se encuentra
en el proyecto turístico "Ruta de la Paz", llamado así
el recorrido que pueden hacer los turistas en los pueblos que durante
12 años sufrieron las atrocidades de la guerra, pero que ahora
viven en traquilidad.
A la "Ruta de la Paz" le da vida el trabajo conjunto que hacen
los pobladores de Perquín, Arambala, Villa El Rosario, Joateca,
Cacaopera y Corinto. Esta ruta, además de incluir la belleza natural
de sus paisajes, ofrece la historia contemporánea, las tradiciones
populares y la cultural ancestral.
Como destinos complementarios, la ruta está rodeada por un variado
conjunto de pueblos típicos, entre los que destacan Meanguera,
Jocoaitique, San Fernando, Torola y Guatajiagua, todo un recorrido preparado
no sólo para los visitantes extranjeros, sino también para
los mismos salvadoreños que en muchas ocasiones no conocen su propio
terruño.

Paso
a paso
Después de
la firma de la paz, el 16 de enero de 1992, los pueblos morazánicos
entraron a una nueva vida, y como parte de la euforia por la tranquilidad
conseguida, Perquín organizó en agosto de ese mismo año
un festival cultural y artístico, al que bautizaron "Festival
de Invierno".
El éxito de esa celebración se vio con la multitud de personas
que llegó. Esto dio la pauta para que sus pobladores visualizaran
un proyecto turístico con dos objetivos: que Morazán no
se perdiera dentro de la agenda nacional, y el mejoramiento de los ingresos
económicos de sus pobladores.
Es así como nació un primerizo trabajo con el fin de desarrollar
las potencialidades turísticas sólo de Perquín, tomando
en cuenta los recursos con los que contaba el municipio y el fracaso que
ya habían tenido con los proyectos agropecuarios que intentaron
establecer, menciona Luis Isaac Díaz Martínez, coordinador
del proyecto ecoturismo, historia y tradición cutlural de Morazán,
el cual forma parte de la Asociación Pro-Desarrollo Turístico
de Morazán (PRODETUR).
Con el "Museo de la Guerra", el "Festival de Invierno",
los ríos y el pintoresco paisaje, poco a poco Perquín se
fue ganando la reputación como un lugar con interés turístico.
Ese logro obtenido permitió que Arambala, Villa El Rosario, Joateca,
Cacaopera y Corinto formaran parte del sueño de Perquín.
En la actualidad, PRODETUR está constituido por 40 personas ligadas
al servicio turístico, como dueños de comedores, hostales,
guías para excursiones, artesanos, propietarios de hoteles y comerciantes,
quienes han recibido asesoría y capacitación de la Corporación
Salvadoreña de Turismo (CORSATUR) y apoyo logístico y hasta
financiero para los microempresarios con la Comunidad Económica
Europea, asegura Díaz Martínez.

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La presidenta de PRODETUR,
Marisol Galindo, asegura que para aumentar la afluencia de más
turistas es necesario la reparación de la calle, dañada
desde que se deja la Ruta Militar.
Además es necesario una mayor atención a la ecología
y el aumento de la presencia de la Policía Nacional Civil, división
Medio Ambiente, para contrarrestar los cazadores de venados; asismismo
es necesaria una política bancaria dirigida especialmente para
los micro y los pequeños empresarios de turismo, y el otorgamiento
de incentivos fiscales.
Compromiso
ciudadano
Durante las pasadas vacaciones de Semana
Santa, la zona fue visitada por más de seis mil personas, según
datos calculados por Luis Isaac Díaz. Esta cantidad podría
crecer en los próximos meses o en temporada de vacaciones.
Frente a esto, los encargados del quehacer turístico de la zona
están conscientes de que es necesario proteger y evitar cualquier
destrucción de la riqueza natural. Por ese motivo hasta el momento
existen seis guías, cantidad que aumentará en los próximos
meses, para orientar a los visitantes dónde pueden caminar, dónde
acampar, que dejen los ríos limpios tal como los encuentran e impedir
los incendios forestales.
Esta preocupación es porque los recursos naturales del lugar no
sólo les proporciona una buena forma de ganarse la vida, sino porque
aquí habita una rica flora y fauna silvestre. Ejemplo de esta última
son los animales que se pasean en los bosques, como tigrillos, osos hormigueros,
venados cola blanca, más 80 especies diferentes de aves, tepezcuintles
y hasta coyotes.
Recuerde que si usted quiere alejarse de las ciudades contaminadas, el
norte de Morazán lo espera con una temperatura promedio de 19 grados
centígrados, ríos de agua helada, aire limpio, bosques de
pinos y robles, pero ante todo, hay varios pueblos que luchan sin las
armas para tener una mejor vida.
Museo
de la Revolución

Ubicado en el propio
Perquín, este museo fue inaugurado el 13 de diciembre de 1992.
En este lugar hay una exhibición permanente de armas, objetos,
imágenes, información y testimonios de momentos históricos
relacionados con la guerra civil que vivió El salvador durante
la década de los años ochenta.
El museo ha sido dividido en cinco salas, donde muestran los antecedentes
del conflicto armado, cómo era la vida en los campamentos guerrilleros,
las armas utilizadas, restos de helicópteros derribados y una recreación
de la sala de transmisión de "Radio Venceremos" en la
clandestinidad.
Este lugar recibe mensualmente un promedio de 1,600 personas, según
datos de Mario Cáceres, director del museo.
Para visitarlo puede ir de martes a domingo, de 8:30 a.m. a 4:00 p.m.
El costo para entrar es extranjeros ¢10 y nacionales ¢5; niños
menores de 10 años entran gratis. A estudiantes con carné
y operadores turísticos les hacen un descuento especial.
Teléfono (503) 680-4053.
Hotel
de Montaña Perkín Lenca

Este lugar fue inaugurado
en mayo de 1999. Consta de cuatro manzanas de terreno con siete cabañas
totalmente acondicionadas, con baño completo e individual; son
higiénicas y finamente decoradas. Tiene además parqueo privado
y seguridad las 24 horas.
El precio de las cabañas oscila entre los ¢455 (individuales)
hasta ¢1,225 las de seis camas; todas incluyen desayunos. Cuando
la temporada es alta, los precios tienen un recargo del 20 por ciento.
El hotel cuenta también con servicio de bar y restaurante, un salón
para eventos, como seminarios, talleres o negocios. Teléfono y
fax (503) 680-4046 y (503) 680-4080. También tiene página
y correo electrónicos: www.perkinlenca.com
(perkin@navegante.com.sv).
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Pero si usted quiere
quedarse en un lugar más barato puede visitar la Casa de Huéspedes
El Gigante, ubicada en el caserío Arenales, a la entrada de Perquín,
o contactar con los pobladores para quedarse en la casa de algunos de
ellos a un precio promedio de ¢30.
"Llano
del muerto"

Esta es una extensa
área de pinares y praderas, con muchos nacimientos de agua que
corren sobre imponentes formaciones rocosas. En esta zona ha sido construido
un complejo turístico que cuenta con cabañas, piscina y
las aguas del río Negro.
Para visitar este lugar se recomienda utilizar un vehículo 4X4,
aunque también se puede realizar una caminata de aproximadamente
una hora dentro del bosque.
Río
Sapo

Entre los municipios
de Arambala y Joateca se encuentra una amplia zona silvestre, caracterizada
por sus bosques de chaparro, roble negro, roble y pino, que protegen la
cuenca del río Sapo y a sus dieferentes pozas que son el atractivo
para los nadadores.
En las proximidades del afluente funciona el Ecoalbergue Río Sapo,
que tiene capacidad para 50 personas. Consta de diez cubículos
para acampar, lque incluyen cocina, mesa, espacio para la tienda de campaña.
En el sitio hay seguridad, baños y servicio sanitarios con un sistema
que evita la contaminación.
Para poder entrar a la zona del río Sapo, el precio es de cinco
colones, y en el Ecoalbergue el costo es el siguiente: derecho a acampar
¢25; alquilar de una tienda de campaña ¢40; equipo para
"rapel" (descenso en paredes rocosas usando cuerdas y equipo
de alpinismo) ¢30; canoas ¢20 la hora y binoculares para observar
aves ¢50, entre otros implementos.

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